Un 1° de Mayo de lucha

Los oradores fueron Hugo Yasky, secretario general de CTA de los Trabajadores; Sonia Alesso, secretaria general de Ctera y Amsafe; Daniel ‘Tanito’ Catalano, secretario general de ATE Capital, y Hugo Blasco, secretario de Derechos Humanos de CTA Autónoma y secretario general de la Federación Judicial Argentina.

Hugo Yasky, secretario general de CTA de los Trabajadores

“Compañeras, compañeros. Feliz día de los trabajadores. Orgullo enorme de estar en este acto, orgullo enorme de todos los que en las distintas provincias, desde la CTA Autónoma y desde la CTA de los Trabajadores, nos están escuchando. Orgullo también de que tengamos compañeros y compañeras que en cada provincia, perteneciendo a otras organizaciones, a la CGT, a movimientos sociales, también están siguiendo este acto que estamos haciendo acá. Este es un acto de autonomía, este es un acto de independencia de clase, este es un acto en el que proclamamos, con orgullo, que somos trabajadoras y trabajadores, somos los que con nuestro esfuerzo, con las manos, con la mente, con el corazón, convertimos este país en un país habitable para todos. Hay que respetar a quienes trabajan, hay que respetar a quienes ponen el cuerpo para que la Argentina cada día funcione, camine, siembre, recoja y enseñe. Ese es el trabajador y esa es la mejor clase a la que se puede pertenecer.

Gracias a los trabajadores y trabajadoras de prensa. Una vez más, hoy están cubriendo este acto. Desde acá un abrazo a quien ya nombramos, Milagro Sala, presa política del señor feudal llamado Gerardo Morales y de este gobierno. Reclamamos desde acá y lo hacemos a todo el mundo: Libertad a la compañera Milagro Sala. Encarcelada sin causa, encarcelada en contra de lo que marca la Constitución Nacional. Un saludo a las compañeras y los compañeros de la CGT, de las distintas organizaciones. Acá está Víctor Santa María, un saludo al compañero. Están los compañeros de los movimientos sociales, quienes se constituyeron en el Frente Barrial en un congreso en Avellaneda hace poquito. Está la CNCT, están los compañeros de la Federación de Tierra y Vivienda, están los compañeros de la Mayo, están las compañeras y los compañeros del Bauen, estamos con ellos para que el Bauen siga siendo propiedad cooperativa de quienes lo tomaron en sus manos. Están los compañeros y compañeras de la Garganta Poderosa, como siempre en estas luchas.

Hoy me preguntaban muchos periodistas qué es para nosotros este 1° de Mayo. Y yo decía, cuando elegimos hacer este acto frente a la Escuela Itinerante, definimos que este 1° de Mayo no podía ser otra cosa que un día de lucha. Un día de lucha para reafirmar la demanda de paritarias libres, un día de lucha para decirle a este que es el gobierno de la clase dominante, de la clase empresaria, que los trabajadores vamos a defender los convenios colectivos, el salario digno, que eso no se entrega, que nadie está de rodillas, que no hay bandera blanca, que esta lucha va a continuar hasta que hagamos respetar cada conquista del movimiento obrero. Y claro que hay vasos comunicantes con el acto de los compañeros de la CGT y con los otros actos que se van a hacer. Hay un solo acto con el que no tenemos ni vasos comunicantes ni nada que nos pueda unir. Ustedes ya saben cuál es ese acto de celebración de un presidente que pretende poner al movimiento obrero de rodillas. Y nosotros decimos una vez más, en nombre de René Salamanca, en nombre de Atilio López, en nombre de quien nos enseñó que la clase trabajadora no nació para ser furgón de cola de la derecha, Agustín Tosco, que no nos van a poder poner de rodillas ni vamos a agradecer nada. Nosotros venimos a decir acá que a pesar de la dispersión de estos actos hay un compromiso con la construcción de la unidad en la acción que lo vamos a seguir sosteniendo tozudamente, y como la bondad bien entendida empieza por casa, nosotros saludamos en un inmenso abrazo la unidad de las dos CTA que siguen en el camino de construir definitivamente su reunificación el próximo año. Saludamos también al compañero secretario general de la CTA Autónoma, Pablo Micheli que hoy está en La Habana, Cuba, participando del acto internacionalista del 1° de Mayo.

Saludamos a los compañeros trabajadores y trabajadoras de América latina, a los compañeros y compañeras de Brasil que el 28 hicieron un parazo nacional para demostrarle a la dictadura de Temer que la democracia se va a recuperar de la mano de Lula y de la mano de todos aquellos que están dispuestos a seguir luchando por la justicia social en nuestros países.

Vivimos una Argentina que muestra la postal de la desigualdad de una manera tan clara, tan tajante que no admite ningún tipo de cuestionamiento. En la Argentina, al mismo tiempo que se elevó verticalmente el consumo de autos importados de alta gama bajó un 25% el consumo de leche. Eso es desigualdad. Eso es transferencia de los recursos, de los que menos tienen a los que más tienen, y eso es lo que nosotros queremos derrotar en la Argentina. No nos interesa derrotar en particular un gobierno, nos interesa derrotar la injusticia social, el robo, la miseria, el hambre al que nos quieren someter quienes gobiernan solamente para los ricos. Dentro del gobierno había euforia porque los empresarios en Estados Unidos de Norteamérica recibían la visita del presidente de la nación diciéndole alabanzas por las valientes reformas que se habían hecho en la Argentina. Cuáles eran las valientes reformas. Meterles la mano en el bolsillo a los jubilados. Esa es una de las valientes reformas. Un millón y medio de pobres en un año y dos meses, esa es la otra valiente reforma. Empujarnos con los despidos para ponernos en la cabeza la amenaza de la flexibilización laboral con el modelo de Vaca Muerta, con el modelo que intentaron también con las automotrices anunciar que el salario en la Argentina es caro y esa es la razón por la cual no somos competitivos. Esa es la valentía de quienes gobiernan, eso es cobardía, eso es acto de sumisión a los que tienen el poder económico para gobernar así. Lo único que hace falta es no tener decencia, es no tener el coraje político de decirles a los que más tienen que tienen que terminar con la explotación de los trabajadores. Pero no le podemos pedir peras al olmo. Sabemos que no podemos esperar de un empresario cuyo linaje es los empresarios parásitos que vivieron siempre agarrados de la teta del Estado, no le podemos pedir a esta clase parásita que respete a los que trabajan. A los que generan la riqueza. Eso tiene que ser un acto de soberanía, eso tiene que ser un acto de determinación, un acto de fuerza de la clase trabajadora que unida, organizada, salga a la calle e imponga las reglas de juego de una democracia en la que los más débiles tenemos que ser respetados. Por eso, nosotros sabemos que no nos podemos ir de este acto del 1° de Mayo sin saber cuáles son nuestros próximos movimientos, nuestro próximo compromiso. Es necesario recuperar la movilización, la presencia en la calle, es necesario hacer que el mes de marzo quede chico comparado con lo que viene y por eso debemos convocar a la segunda Marcha Federal Nacional en todo el país, a recorrer el país y a llegar el 20 de junio a la Plaza de Mayo con las banderas en alto porque nuestra bandera tiene dos colores, celeste y blanco, ninguno más.

Compañeras, compañeros, lo que decía (Hugo) Blasco es verdad. Los conflictos sectoriales probablemente por un tiempo no tengan la respuesta satisfactoria que buscamos. El gobierno está enfrascado en una campaña electoral y lamentablemente hay algunos medios de comunicación y particularmente algunos programas de esos medios de comunicación que le hacen el juego. Se dedican sistemáticamente a embarrar a aquellos que son referentes de lo más puro que tiene el movimiento sindical en la Argentina. No les interesa hablar de las mansiones de los que sí tienen mansiones. No les interesa hablar de las cuentas y de las cajas de seguridad, de los que sí tienen cajas de seguridad. No les interesa indagar acerca de cómo el dinero de los grandes grupos empresarios va a parar a las arcas de muchos políticos que después actúan como si fueran mercenarios de sus intereses empresarios, eso no les interesa. Lo que sí les interesa es saber cómo viven los que estamos acá arriba. Les interesa saber si viajamos a un encuentro internacional, quién nos paga el viaje; les interesa saber quién paga esta escuela, y nosotros les decimos no se gasten más en preguntar eso, no tiren más barro los que estamos acá vivimos como los que representamos. Esta escuela se paga con el aporte solidario de cada trabajador y lo que nosotros defendemos es un sindicalismo donde lo único que se pone en juego es la vida y el compromiso a los militantes. Por eso recibimos, con el hermoso ejemplo de su lucha de 40 años a las Madres de Plaza de Mayo acá en ese acto. Era lo que faltaba para sentirnos orgullosos.

Vamos a ir a construir esa Marcha Federal porque estamos convencidos que la unidad en la acción se puede hacer en todo el país, que cuando nos juntamos en la base nadie pregunta si pertenece a tal o cual central, espontáneamente vamos juntos a defender los mismos objetivos. Abajo no hay diferencia, abajo no importa si estamos en la CTA, si estamos en la CGT. Abajo lo que importa es juntarse, sentirse fuertes, saber que podemos enfrentar esto. Nos quieren convencer de que ya está todo perdido para nosotros. Nos quieren convencer de que hagamos lo que hagamos siempre vamos a perder, nos quieren mostrar cómo nos muestran, el gas pimienta de última generación que compraron, de último modelo antimotín, la última vestimenta, pero todo eso no sirve, cuando hay un pueblo maduro, consciente de su deber histórico, cuando hay un pueblo que no va a permitir ni a ver el hambre de sus hijos, nada de eso sirve, nada de eso se compara con la fuerza de la unidad. Y nosotros decimos: hubo un paro, el 6 de abril fue un paro histórico, contundente, inapelable. Después tenían que hacer comentarios, tenían que usar a algunos periodistas para calcular, hacer restas, a ver qué hubiese pasado si tal o cual transporte hubiese andado. En el interior del país la gente viaja en la motito. Son tan berretas. Están tan alejados de la realidad, que no saben que en la mayoría de nuestras provincias la gente va en una motito a trabajar. Y nadie fue a trabajar, de manera tal que la fuerza del paro del 6 de abril queda fuera de discusión.

Y hay en nuestro horizonte, otro paro general pero hay que construirlo, hay que construir la unidad de todas las centrales. Hay que construir la unidad de todos los sectores para que ningún conflicto sectorial quede aislado, para que no puedan con el divide y reinarás lograr que se quiebre cada demanda. Hay que persistir, hay que tener la convicción de que este pueblo que fue capaz de sobrevivir al peor de los mundos, aquel en el que la dictadura genocida cobraba día tras día con sangre la osadía de haber defendido la justicia social. Hay que tener consciencia de que fuimos capaces de atravesar aquella noche oscura en la que sólo las Madres tenían el coraje de salir, ponerse el pañuelo e ir a la calle. Compañeras y compañeros, si fuimos capaces, si todo eso lo atravesamos, tenemos que irnos de acá convencidos de nuestra fuerza, convencidos de la justicia de nuestra demanda, convencidos de que nada ni nadie podrá parar a este pueblo maravilloso que está de pie, que no pierde los sueños, que no quiere entregarse al egoísmo que nos proponen los que tienen el dinero, que creen su bandera en su escuela, en sus madres, en sus niños.

¡Fuerza compañeros!

¡Fuerza compañeras!

¡Viva la clase trabajadora!

¡Viva este pueblo argentino!

¡Viva las mujeres que día a día levanten el honor de nuestros hijos!

¡Fuerza!”.