El secretario adjunto de la CTA de los trabajadores analizó los primeros días del gobierno de Mauricio Macri y reconoció que existe “un sesgo que nos preocupa”. Adelantó que la discusión paritaria debe estar “alrededor del 36 ó 37 por ciento” y no descartó un acercamiento a la CTA de Pablo Micheli. “No renegamos de cualquier posibilidad de de acuerdo”, afirmó.

La Asamblea Nacional de la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios (FeTIA), entidad adherida a la CTA de los Trabajadores y a la Red Global Industrial, repudió de "forma enérgica" la represión que sufrieron la semana pasada los trabajadores y advirtió que "no aceptaremos bajo ninguna circunstancia la criminalización de la protesta social".

Buenos Aires, 29 de diciembre (Télam) El Congreso Nacional de la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (FeTIA) que lidera Pedro Wasiejko y representa a más de 30.000 trabajadores privados y públicos del país, reclamó hoy la aplicación de "las medidas necesarias para mantener el nivel de ingresos afectado por el alza del costo de vida" a partir del levantamiento del cepo cambiario, informó la organización.

Fue el cierre de un encuentro organizado por la CTA. Varios de los participantes plantearon que el resultado del ballottage del 22 de noviembre puede torcer el proceso de integración en la región. Kicillof explicó los aspectos económicos del rechazo.

“Cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí, en Mar Del Plata, está la tumba del ALCA: alca, alca, alca... al carajo.” Una década después de aquel discurso de Hugo Chávez que inauguró una época, dirigentes sindicales de países de América latina reivindicaron el proceso de integracional regional que se puso en marcha a partir de la histórica Cumbre de las Américas de 2005. “Fue la primera vez que lo que gritaba el pueblo en la calle coincidió con lo que resolvían los presidentes reunidos dentro de cuatro paredes”, rememoró el secretario de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que ofició de anfitrión ante referentes de centrales obreras, funcionarios y ex embajadores que llegaron de toda la región para el recuerdo de los diez años del No al ALCA.

El Gobierno sancionó a 1345 empresas por incumplimiento de normas laborales. Se publicará el listado de infractores, a los que se les restringe el acceso a beneficios estatales.

Un universo de 1345 empresas de todo el país fue sancionado por incumplir con la normativa laboral. Los nombres de las compañías están disponibles en el Repsal, el listado público de empleadores infractores lanzado en diciembre del año pasado dentro del paquete de leyes impulsadas para combatir el núcleo duro de la informalidad laboral. El empleo no registrado está concentrado en micro y pequeñas unidades productivas. Con ese diagnóstico, las principales centrales empresarias del país despotrican contra la “competencia desleal” de quienes reducen abusivamente sus costos laborales. Sin embargo, las grandes firmas son activas usuarias de las estrategias de precarización. Los registros del Ministerio de Trabajo a los que accedió Página/12 revelan que existen alrededor de 100 firmas con más de 100 trabajadores en las que se detectaron trabajadores sin registrar. En ese grupo de grandes infractores sobresalen cinco compañías con más de 1000 empleados: el supermercado Dia, la empresa Carsa, que forma parte de la cadena Musimundo, la prestadora de servicios de colocación de personal Grupo Gestión y dos compañías del sector sanidad, Basa Salud y el Instituto Quirúrgico del Callao, esta última la única que ya abonó su multa.

El trabajo doméstico, los cuentapropistas, el empleo rural y el trabajo asalariado en construcción y comercio constituyen los rubros con más empleo no registrado. Un seminario de la OIT abordó la problemática.

“El trabajo no registrado se concentra en un núcleo duro difícil de quebrar”, dijo Noemí Rial.

“El crecimiento económico es condición necesaria pero no alcanza para reducir la informalidad, avanzamos mucho en materia de formalización laboral pero todavía falta. En la actualidad el trabajo no registrado está concentrado en un núcleo duro que es más difícil de quebrar: el 70 por ciento está en empresas de hasta cinco trabajadores”, advirtió ayer la secretaria de Trabajo, Noemí Rial. Fue durante un seminario realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde participaron representantes de la CGT y la Unión Industrial, quienes enfatizaron la relevancia de las transformaciones en la estructura productiva y el fortalecimiento de las instituciones laborales para profundizar la reducción del empleo no registrado. Acompañada por el director de OIT en Argentina, Pedro Américo Furtado de Olivera, Rial enfatizó la necesidad de profundizar las tareas de fiscalización laboral y la relevancia de contar con una estrategia activa de difusión de los estímulos a microempresas para la regularización de sus trabajadores.