Es innegable que el resultado de las elecciones primarias tiene a la recesión económica como una de las principales causas de la debacle oficialista.

Con la firma de Pablo Manzanelli, Mariano Barrera y Mariana González, CIFRA, el Centro de Información y Formación de la República Argentina, nos hizo llegar su Informe de Coyuntura Nro. 31 el que analiza las causas económicas de las elecciones primarias y los fundamentos de la inestabilidad cambiaria real. Suma algunos comentarios sobre el paquete de medidas que anunció ayer el Gobierno.

El informe señala que la magnitud de la crisis es significativa y por lo tanto insoslayable para el análisis electoral de las PASO: doce meses consecutivos de contracción del PIB entre abril de 2018 y mismo mes de 2019, la destrucción neta de 10.322 empresas solo en 2018 y de 216.948 puestos de trabajo entre mayo de 2018 y el mismo mes de este año, la elevación del nivel de pobreza al 34,4% de la población en el primer trimestre de 2019 (es decir, 4 millones de personas en situación de pobreza más que en el primer trimestre de 2018).

Los investigadores aclaran que si bien en mayo de 2019, el nivel de actividad había anotado un crecimiento del 2,6% interanual, el mismo se explica por la reactivación del sector agropecuario, que no solo dejó atrás la sequía del año pasado sino que tuvo una cosecha récord de los principales cultivos, y por menores caídas en otras actividades que aun así siguen siendo significativas. A tal punto es relevante la incidencia del sector agropecuario que, excluyéndolo del cálculo, el nivel de actividad se contrajo 3,5% interanual en ese mes.

La fase recesiva se mantenía en la mayoría de las actividades económicas y los indicadores disponibles de junio confirman esa tendencia. Además, las exportaciones, que habían crecido significativamente en mayo, se desaceleraron en junio y la reducción del gasto público alcanzó niveles sin precedentes (-12,8% en el primer semestre de 2019). En ese marco, la devaluación posterior a las PASO no hace otra cosa que consolidar el proceso recesivo y las medidas de ingresos anunciadas por el gobierno constituyen un aliciente aunque insuficiente: su costo fiscal ($ 40.000 millones según información oficial) representa menos del 0,2% del PIB y del 0,3% del consumo privado y, según afirma el gobierno, será financiado con recortes en otras partidas presupuestarias, lo cual reduce en gran medida su potencial efecto económico.

El informe aborda La inestabilidad cambiaria, La deuda y la fuga, Los altos vencimientos preelectorales y la pesada herencia, las reservas internacionales, entre otros ítems completando una investigación exhaustiva y fundamentada, como nos tienen acostumbrados lxs compañerxs de CIFRA, concluyendo que: A días del resultado de las PASO la estrategia del gobierno es una incógnita. Pero no lo es la pesada herencia que deja en la economía argentina. Hasta el momento el inédito endeudamiento en moneda extranjera (USD 107.525 millones entre diciembre de 2015 y junio de 2019) no generó ni obra pública ni crecimiento económico sino que solo se ocupó de financiar la fuga de capitales y los intereses de la deuda que acumularon USD 106.779 millones en el mismo período. El propio FMI proyecta que los vencimientos de deuda pública para los primeros dos años del próximo gobierno alcanzan a USD 79.552 en 2020 y a USD 84.407 millones en 2021. Se trata, junto a la profunda crisis económica, de una verdadera pesada herencia.

El informe completo lo puedes leer aquí

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