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Sindicalistas de Chengdú dialogaron con sus pares de la CTA
/en Noticias de la FETIAUna delegación de alto nivel de la ciudad de Chengdú, capital de la pujante provincia de Sichuan, visita la Argentina y entre otras actividades se reunió este jueves con sindicalistas argentinos. Igual que hicieron con otros actores, en este caso los visitantes quisieron conocer de primera mano el mundo de las relaciones laborales en Argentina.
Chengdú tiene 14 millones de habitantes, está ubicada al sudoeste de China y el gobierno central la designó como centro logístico, comercial, financiero, científico y tecnológico, así como de transporte y comunicaciones del oeste del país, que está menos desarrollado que el oriente. Es ahora un centro importante de las actividades rurales e industriales y una encuesta sobre ámbitos de inversión que hizo el Banco Mundial en 2007 la calificó como «ciudad base para las inversiones en el interior de China».
El encuentro con gremialistas fue realizado en el restaurante BuddhaBA, que dirige Margarita Lin Shyu de Hsieh, y gestionado por la revista Dang Dai.
Participaron varios miembros de la misión –sindicalistas y funcionarios del gobierno municipal- liderados por Guo Qiang, vicepresidente de la Federación Sindical del Municipio de Chengdú, enrolada en la central obrera nacional, y ofició de intérprete Antonio Chang, directivo de la Asociación Barrio Chino de Belgrano.
Por la parte argentina fueron interlocutores sindicalistas de los gremios de prensa y del neumático, siendo el principal vocero Pedro Wasiejko, titular del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina y secretario general adjunto de la CTA, Central de los Trabajadores Argentinos.
La delegación china indagó acerca de las condiciones en que se desarrolla el gremialismo argentino, los mecanismos de negociación colectiva sobre salarios y normas laborales, los beneficios que prestan los sindicatos a sus afiliados, incluido aquellos en casos de desempleo; estadísticas sobre ocupación, desocupación y niveles salariales, y relaciones laborales entre trabajadores, patronales y Estado.
Wasiejko explicó, entre otros puntos, la realidad laboral argentina previa a la dictadura militar, el retroceso que sufrieron los obreros y las leyes sindicales en ese período y luego en los años ’90 y, más recientemente, la recuperación de los mecanismos de negociación colectiva y paritarias, y de los salarios, a partir de 2003.
Varias preguntas de la delegación de Chengdú apuntaron a cómo se relacionan los trabajadores con sus sindicatos en aspectos como bolsas de trabajo, cursos de capacitación, apoyo o no del Estado, rol de las patronales y cómo está situado nuestro país en lo sindical comparado con otros países de Sudamérica.
Wasiejko explicó que la afiliación es voluntaria (la ubicó en torno a casi 40% del total de trabajadores, es decir unos 7 millones de trabajadores sobre 17 de la población activa) y en cambio obligatorio el aporte para el sistema de obras sociales, que en forma casi inédita en el mundo manejan en Argentina los propios sindicatos y financian los trabajadores y los empleadores, con regulación estatal.
Respecto de la comparación con otros países vecinos, el dirigente de la CTA dijo que hoy nuestro país tiene niveles relativamente altos, con una tasa de desempleo que cayó por debajo del 8% (era casi el triple en la crisis de 2001) y salarios con un promedio que en dólares suman casi 400 el haber mínimo obligatorio (el más alto de la región), casi el doble el promedio total y cerca de 1000 dólares en el caso de los trabajadores formalizados, siendo que todavía en Argentina todavía casi un tercio de los empleados lo son de modo irregular.
Publicado por Dangdai
“En las paritarias se deben discutir contenidos que exceden lo salarial”
/en Noticias de la FETIAEl ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, visitó la sede del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA-CTA) cuyo titular, Pedro Wasiejko, lo recibió junto a una delegación de dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FeTIA) que también conduce. La postura frente a las paritarias 2012, la necesidad de discutir otros contenidos más allá de lo salarial y de poner en pleno funcionamiento las comisiones que componen el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo fueron algunos de los temas que se abordaron en el encuentro.
“Fue una reunión interesante en la que intercambiamos opiniones sobre diversos temas. Ratificamos que en las paritarias no debe haber un techo y que se deben establecer acuerdos en los que no sólo se discuta un número. Tomada manifestó en relación a este tema que no hay ni techo ni piso y coincidió también en la importancia de discutir contenidos que vayan más allá de lo salarial. Hablamos sobre los alcances de la última negociación colectiva que encabezamos en el gremio en la que logramos incorporar cláusulas que el propio ministro consideró de avanzada como la de Género o la de la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene y dialogamos también sobre la participación en las ganancias de los trabajadores en función de la realidad de cada sector”, indicó Wasiejko.
En relación con la equidad de género, Wasiejko junto a Estela Díaz dieron cuenta del trabajo realizado para incorporar en el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) una cláusula que implique que las empresas adopten acciones concretas para garantizar ese derecho. “Logramos así agregar un punto en el que las fábricas se comprometen a adoptar medidas de acción positiva que posibiliten la participación efectiva de las mujeres en la industria del neumático», señaló.
En cuanto a la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene, el titular del SUTNA explicó que “en la última negociación se agregó una cláusula que es por ahora única en un Convenio de este tipo en el país en la que se establece que se debe realizar una reunión mensual entre los representantes del sindicato y de la empresa con conocimiento en la materia para analizar las cuestiones vinculadas con el mejoramiento de la higiene y seguridad del establecimiento, las condiciones del ambiente laboral, el análisis de las enfermedades profesionales y/o de los accidentes de trabajo. Tomada reconoció la importancia de este avance».
Por otra parte y también en relación con las paritarias, el titular del SUTNA reiteró la necesidad de hacer acuerdos a largo plazo en los que se garantice el poder adquisitivo de los trabajadores y se logre una mejora real del salario y Tomada destacó la importancia que tiene para la política de este gobierno sostener el nivel de ingresos de los trabajadores para mantener la actividad económica y lograr la inclusión de más trabajadores al ámbito laboral.
En relación al Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Wasiejko reiteró la necesidad de definir la metodología para fijar la canasta familiar para que sea un valor de referencia a la hora de definir los salarios y señaló que las comisiones que componen dicho ámbito deben funcionar plenamente.
Respecto al ámbito institucional, los dirigentes del SUTNA reivindicaron la importancia de tener un sindicato democrático en su vida interna y su compromiso innegociable en el combate al trabajo irregular.
«Cuando las se\u00f1ales son s\u00f3lo hacia los empresarios, vale preocuparse»
/en Noticias de la FETIAHistórico dirigente metalúrgico, Paulón comparte las demandas de Moyano y a la vez dice que “confrontar con el poder electoral de Cristina es como enfrentar el liderazgo de Perón en tiempos de su exilio”.
Veterano de más de mil batallas, Victorio Paulón es, además de secretario internacional de la CTA liderada por Hugo Yasky, integrante destacado de la comisión directiva del Cels. Se curtió como militante gremial metalúrgico en el durísimo año 1975, en las coordinadoras de Villa Constitución.
Durante años fue secretario general de la UOM de esa localidad industrial, casi siempre –hasta el conflicto por la resolución 125– compartiendo espacio con otro sindicalista histórico: Alberto Piccinini. Enfrentado con la dirigencia nacional de su propio gremio, terminó encarcelado el 1º de mayo de 1975, durante la brutal represión a la huelga de 60 días que realizaron sus compañeros. No fue una detención fugaz: estuvo preso seis años y medio “sin verle la cara a un juez” y luego debió exiliarse. Paulón tenía un hermano, Pedro, quien fue secuestrado el 19 de julio de 1976 y aún continúa desaparecido. La última vez que ambos hermanos pudieron verse las caras fue en agosto de 1975, cuando Pedro fue a visitar a Victorio en el penal de Coronda. En esta entrevista, Paulón rescata los avances producidos desde 2003 en adelante, dice más que sugiere que la actual actitud de Hugo Moyano se parece en algo a la que adoptó Augusto Vandor en los ’60 (“confrontar con el poder electoral de Cristina es como enfrentar el liderazgo de Perón en tiempos de su exilio”), pero no deja de repasar los reclamos que comparte con el dirigente camionero, ni la agenda nutrida de lo que falta para favorecer a los trabajadores. En todo caso, advierte contra los riesgos de un “verticalismo obsecuente” que “nos ponga de furgón de cola de políticas destinadas a destruir las conquistas históricas de los trabajadores, como sucedió en los ’90”.
–El episodio ya prolongado de tensión entre el Gobierno y un sector importante de la CGT, ¿tiene sólo que ver con cierto apresuramiento o estilo de Moyano o también refleja dificultades para que se establezcan canales de diálogo y participación sindical más amplia y fluida?
–Lo entiendo como un proceso de crisis sin resolución, en el que prima el proyecto político sobre lo reivindicativo gremial. Es una característica de los gobiernos de este tipo: Lula en Brasil no reformó el modelo sindical, hay más centrales que antes y todas, aun las más acérrimas opositoras, hoy reivindican al gobierno Lula-Dilma. Pepe Mújica recibe más críticas del PIT-CNT que Tabaré Vázquez. Evo tuvo en la COB mucho más un tenaz opositor que un aliado. Correa lo mismo y de Chávez se podría escribir más aún. Cuando aparecen gobiernos que toman banderas del movimiento sindical y las llevan adelante, generan este tipo de fenómenos.
–¿Qué comparte de la serie de reclamos que viene haciendo el sector de Moyano incluso antes del acto en Huracán?
–Los reclamos son inobjetables, se pueden discutir las prioridades. Para nosotros, por ejemplo, es más importante terminar con la tercerización y el trabajo en negro que lograr la participación en las ganancias. Esto no nos hace oponer a ese logro de los que trabajan en empresas que lo pueden pagar. Preferimos poner el énfasis en los pisos salariales que hacen que la mayoría de los asalariados tengan salarios bajos y una minoría, muy altos. Esto es materia de la negociación colectiva y para nuestra CTA es prioritario. Lo del impuesto a las ganancias es un reclamo justo siempre y cuando logremos un control efectivo sobre las horas extras y entremos en el debate sobre la reducción de la semana laboral, porque hay riesgo cierto de terminar fomentando una aristocracia obrera que es mala para el movimiento obrero. El impuesto a las ganancias actúa como desacelerador de la política empresaria de no ampliar planteles y ampliar la tercerización y la subcontratación. Es un mal remedio que hay que reemplazar por otros que limiten la vocación fragmentadora de las grandes patronales. Lo de las obras sociales que plantea Moyano es discutible en la medida en que se presente un proyecto que tienda a garantizar mejor la universalidad de la salud de los trabajadores, pero de ninguna manera para mercantilizarla más o convertir este derecho en una pelea por la caja.
–El deterioro de la relación entre el Gobierno y el moyanismo, ¿puede a su vez afectar la relación incipiente que se venía trabajando entre la CTA Yasky y ese sector de la CGT? ¿Moyano se vería obligado a alianzas con sectores en apariencia más “duros” como la CTA de Micheli y otros?
–La unidad de acción con el MTA se forjó en los duros años de la resistencia al neoliberalismo menemista y tiene ese valor. No es apenas el relato del “Hugo blanco y el Hugo negro”. Todos fuimos CGT única y buscamos por distintos caminos superar aquella espantosa traición histórica que devino del congreso del Teatro San Martín (N. de la R.: el 10 de octubre de 1989 comenzó en un congreso realizado en ese Teatro el proceso de fractura entre los sindicalistas que apoyarían al menemismo y los que confluirían en la CTA y el MTA). Tanto la CTA como el MTA recorrimos caminos de resistencia y lucha y nos encontramos después del derrumbe con la misma búsqueda de reivindicar los derechos conculcados en aquella “segunda década infame”. No vemos riesgo de que el debate planteado entre la dirigencia de la CGT moyanista y el Gobierno nos lleve a tomar partido. Seguimos planteando los mismos reclamos que nos parieron reconociendo todos los logros de la era kirchnerista. Los ciclos de los logros del movimiento obrero nunca coinciden con los almanaques electorales, y en la actual coyuntura creemos necesario seguir recuperando derechos que hacen al conjunto de la clase. Nos sentimos a mitad de camino en la recuperación de todo lo que nos quitó la década del ’90, compartida por gobiernos peronistas y radicales. Por eso somos autónomos pero no neutrales. Resistimos lo que nos daña como clase trabajadora y alentamos lo que nos permite avanzar en los derechos del conjunto.
–¿Qué tradición o proyecto sindical o político representa el llamado moyanismo si es que expresa tanto? ¿Qué peronismo es el moyanismo?
–Si repasamos la historia del movimiento sindical desde el ’55 en adelante, Hugo Moyano nos recuerda mucho a Augusto Timoteo Vandor. No sólo en la forma de la lucha reivindicativa, sino también en el planteo de un partido laborista. Respetando la distancia histórica y el origen de uno y otro, metalúrgico aquél y camionero éste, me parece que confrontar con el poder electoral de Cristina es como enfrentar el liderazgo de Perón en tiempos de su exilio. Obviamente que después de 28 años de democracia estas contradicciones tienden a desarrollarse de forma totalmente diferente que en aquella dictadura de 18 años con breves gobiernos electos y derribados.
–Usted y Hugo Moyano participaron juntos de más de un acto y movilización. ¿Qué comparten y en qué se siguen diferenciando?
–La unidad de acción no es una táctica, es una definición estratégica en aquellas cuestiones que afectan los intereses fundamentales del conjunto de la clase trabajadora. Seguimos dispuestos a luchar juntos, y seguimos marcando nuestra concepción de cambiar el modelo sindical argentino para que nunca más el verticalismo obsecuente nos ponga de furgón de cola de políticas destinadas a destruir las conquistas históricas de los trabajadores como sucedió en los ’90. Con esa misma convicción, afirmo que nuestra CTA no será nunca vehículo de estrategias de nuestros enemigos, como la Sociedad Rural, los intereses financieros y los grandes empresarios que crecen dándole la espalda al país. Sufrimos la ofensiva de las grandes patronales agrarias con sus secuelas de desabastecimiento y agitación y pagamos un costo interno, esto para nosotros se da en el terreno de los principios. Un sindicalismo sin principios es una desgracia histórica para los trabajadores.
–Ya pasan ocho años de gobiernos kirchneristas. ¿Por qué cree que cuesta tanto el reconocimiento de la personería de la CTA, más allá de que ahora la central se haya partido?
–Pienso que es una decisión política que nunca tuvieron Néstor Kirchner ni Cristina. La personería es una deuda más allá de la situación interna de la CTA. No hubiese evitado la fractura ni la hubiese agravado. El unicato sindical fue abandonado en el mundo entero salvo en algunos países del otrora llamado socialismo real. Seguimos pensando que estamos más en línea con lo que es el sindicalismo que viene que la vieja CGT. Toda crisis genera oportunidades de cambio, hoy estamos todos en esa situación y estoy seguro de que habrá nuevas síntesis.
–¿Qué opina de una definición repetida de Cristina Fernández acerca de atar suba de salarios con productividad y/o rentabilidad?
–¿Qué hacemos con la productividad que nos arrancó la devaluación? Hoy el costo laboral es un 30% menor que en la convertibilidad. ¿Esa productividad está para repartirse o pretenden más para mantener nuestro poder de compra? Son discusiones pendientes, al Gobierno le toca generar las condiciones para discutirlo, el Consejo del Salario prevé un debate institucional tripartito que vaya más allá de la fijación del salario mínimo vital y móvil. No es mi fuerte interpretar discursos presidenciales, pero cuando las señales son sólo hacia los empresarios vale preocuparse.
–El hecho de que hoy el secretario general de la CGT provenga del sector de los servicios, ¿dice algo sobre el estado del sindicalismo, la política o la economía nacional? ¿Sería distinto o mejor que en la CGT o la CTA el secretario general provenga de un gremio industrial?
–Esa constatación habla claramente de lo que pasó en los ’90. La UOM del año ’75 tenía más de 550.000 afiliados, la de 2001 apenas 65.000, hoy debe rondar los 300.000. La mitad de lo que fue y cinco veces lo que dejaron las políticas neoliberales. La mayoría de los gremios industriales verifican porcentajes parecidos. De todos modos los liderazgos no son necesariamente corporativos. Saúl Ubaldini, el último dirigente de la central unificada, venía de un sindicato desconocido y había logrado su liderazgo en la resistencia a la dictadura militar. En esto lo que prioriza la elección es la estrategia y la política. Desde nuestra central aspiramos a una conducción de la CGT que mantenga aquel lineamiento que nos permitió resistir el neoliberalismo y acompañar las políticas del Gobierno Nacional y popular. Sería muy negativa una nueva hegemonía de “los gordos”.
Repudio en Mar del Plata
/en Noticias de la FETIALa CTA repudia todo acto represivo que se realice contra los ciudadanos que ostentan su derecho a manifestarse y expresarse en contra de actos de gobierno que se contraponen con las necesidades populares.
“Hemos visto, con indignación, como fueron agredidos compañeros de la UTPyA y SUTEBA, ambos gremios integrantes de nuestra central, por parte de la policía. Estos hechos no habían pasado desde el 2001 y pensamos que habían quedado en el pasado”, dijo Raúl Calamante, secretario de Relaciones Institucionales de la CTA Provincia de Buenos Aires. Y agregó: “hemos exigido al Concejo Deliberante y fundamentalmente al bloque oficialista y por ende al Ejecutivo las explicaciones respecto a cuál fue la razón por la cual una sección del HCD abierta tenía presencia de guardia de infantería equipada para reprimir con gases lacrimógenos y armas de fuego, que terminaron reprimiendo a trabajadores que reclamaban por sus justos derechos”.
Por su parte, Roberto Villaola manifiestó que “hace más de 6 meses que venimos reclamándole al señor intendente que nos atienda. Trajimos dos petitorios para presentarle y nos contesta con represión y dilación de los temas urgentes que tenemos los trabajadores en Mar del Plata y, como postre, un aumento irracional del servicio público de transporte que recibe 130 millones de pesos de subsidio”.
A su turno Calamante agregó que “esta represión demuestra a las claras lo alejado que está el gobierno municipal de Pulti de la política nacional que nunca desde el año 2003 participó de una represión a los reclamos de los trabajadores. En lo que sí se acerca es para sacarse una foto con la Presidenta cortando cintas de obras financiadas por el gobierno nacional pero luego se acerca raudamente a las políticas implementadas por su par Mauricio Macri”.
“Ahora, entre gallos y medianoche la mayoría automática de Acción Marplatense aprobó el aumento del boleto y el nuevo presupuesto municipal de espaldas a la gente y a partir de engaños y manipulaciones nunca vistas en el municipio”, agregó Calamante.
Por otra parte, “las declaraciones del concejal Diego Monti en las que afirma que los manifestantes no fueron reprimidos, no condicen con la verdad. Los compañeros de la CTA que intentaban ingresar a una sesión abierta fueron reprimidos por la policía que forcejeó con nuestros compañeros en una clara provocación que desencadenó en balas de goma, gases y bastonazos, provocando lesiones de seis compañeros de los cuales pueden dar testimonios los medios gráficos que se encontraban presentes y videos que hoy circulan en las redes sociales”, señalaron.
La CTA, luego de manifestarse reclamando por la responsabilidad de los hechos señalados y luego de esperar varias horas se retiró del recinto dejando en claro que “en ningún momento la voluntad de los trabajadores fue interrumpir la sesión porque somos respetuosos del marco institucional. Pero si queríamos manifestar que nos parecía un disparate que se sesionara en nombre de la democracia cuando se había mandado a reprimir unos minutos antes”, reclamaron.
Los hechos que ocurrieron posteriores al retiro de la CTA son ajenos a cualquiera de los sindicatos y organizaciones que integran la Central de Trabajadores de la Argentina.
La CTA Mar del Plata exige que “se investigue a los responsables materiales de la operación, y al responsable político que, a nuestro entender, es el intendente Municipal Gustavo Pulti”.
«Se puede defender el bolsillo de los trabajadores sin confrontar con el gobierno y sin someterse a \u00e9l»
/en Noticias de la FETIAEn este sentido, Wasiejko destacó que “desde la CTA no estamos dispuestos a aceptar ningún techo que se quiera establecer en relación con las negociaciones paritarias porque cada sector tiene características particulares que se deben considerar, por un lado, y porque el incremento salarial debe definirse también en función del costo de la canasta básica”.
Sin embargo, el titular de la federación que agrupa a los trabajadores del sector privado, los servicios y del transporte dentro de la CTA manifestó que “pedir un porcentaje con el sólo objetivo de confrontar con el gobirerno tampoco nos parece una postura razonable”.
Wasiejko señaló que tanto para defender el bolsillo de los trabajadores como para darle previsibilidad a las empresas en el marco de la crisis internacional y en relación a la inflación, lo ideal sería establecer acuerdos por dos años con un incremento al inicio del convenio y una cláusula gatillo que permita cada 3 o 4 meses ajustar el salario en función del índice conocido como IPC 7 provincias para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores”.
En este contexto Wasiejko reiteró, como lo hacen todos los años desde la CTA, la necesidad de establecer en el marco del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo la metodología, las pautas y las normas de una canasta básica para la determinación del salario mínimo, vital y móvil que debería también funcionar como referencia a la hora de discutir los acuerdos salariales en cada uno de los sectores.
Empresas de neumáticos tendrán que incorporar mujeres a sus plantas
/en Noticias de la FETIAPedro Wasiejko, titular del sindicato, explicó que “el derecho a trabajar es incuestionable tanto en el caso de los hombres como de las mujeres. En este sentido, desde hace tiempo insistimos en la incorporación de una cláusula que implique que las empresas adopten acciones concretas para garantizar ese derecho”.
Estela Díaz, coordinadora del Centro de Estudios Mujeres y Trabajos (CEMYT), explicó que la inserción laboral de las mujeres en el mercado de trabajo remunerado “que es el que se valora económicamente, es visible en la economía y se mide en las estadísticas oficiales es notablemente inferior en relación a los hombres. Por el contrario, en el trabajo no remunerado que está relacionado con la reproducción social y cuidados en los hogares y la comunidad y que se caracteriza sobre todo por su invisibilidad, es realizado mayoritariamente por mujeres”.
“Además de una evidente asimetría entre varones y mujeres en la inserción en el acceso a las actividades económicamente activas, hay claras diferencias respecto a la duración de la jornada de trabajo y a la distribución por sector y tipos de actividad. Estas desigualdades también se manifiestan en la brecha salarial que es de alrededor del 25 % más bajo en el caso de las mujeres. Esto se explica por una segregación ocupacional tanto horizontal como vertical. Horizontal en el sentido que las mujeres están concentradas en un tipo de ocupaciones en general ligadas a una extensión de las tareas del hogar, fundamentalmente servicio y comercio; y vertical en tanto las mujeres no acceden a los puestos de mayor jerarquía y mejor remuneración”.
Desde el 2010, Wasiejko -que preside también la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FeTIA-CTA) que agrupa a los trabajadores del sector productivo, de servicios y transporte que integran la CTA- junto con el Centro de Estudios Mujeres y Trabajo (CEMYT), impulsaron distintos debates en torno a qué, por qué y cómo los sindicatos deben trabajar sobre la cuestión de la desigualdad de oportunidades en el acceso al mercado laboral.
En tanto consideraron que la equidad de género contribuye al bienestar de todos los trabajadores y sus familias y que no hay justicia social sin justicia de género, señalaron que la acción sindical debe incluir la perspectiva de género y la lucha por la igualdad de oportunidades; incorporar en la negociación colectiva cláusulas de equidad de género; fomentar la inclusión de las mujeres en empleos no tradicionales, especialmente en el sector industrial y promover políticas activas de cuidado infantil y responsabilidades familiares compartidas, entre otras acciones.
Si bien la incorporación de cláusulas generales sobre no discriminación constituyen un primer paso fundamental en tanto su inclusión sólo tengan en principio un carácter declarativo, resultan un aporte valioso por su impacto simbólico y la posibilidad de trabajar a futuro en su operatividad. “En el caso concreto del SUTNA, la disposición está asociada al compromiso concreto de las empresas para trabajar en ese sentido. A futuro, queda el desafío de avanzar avanzar hacia nuevas formas de conciliación entre la vida laboral y familiar con corresponsabilidad social y empresaria”, indicó Wasiejko.
La conciliación entre trabajo y familia implica ampliar la licencia por nacimiento en el caso de los trabajadores; igualar la licencia por nacimiento para los casos de adopción; protección contra el despido del padre en el caso de nacimiento de un hijo y la instalación en las empresas del sector de servicios de cuidado infantil, destinados al cuidado de los hijos e hijas en etapas previas a la escolarización de los trabajadores y trabajadoras, entre otros muchos otros puntos que buscan la igualdad de género en su sentido más amplio.
Algunos datos
Según el Informe Nº 3 del CEMYT sobre la participación de las mujeres en el periodo 2009-2010:
El 50,9 por ciento de las mujeres se mantienen en la inactividad, mientras entre los varones esa cifra desciende al 24,2 por ciento. La brecha entre la participación femenina y masculina continua entorno a los 24 puntos porcentuales.
Casi la mitad de las mujeres asalariadas (45,9 %) trabaja menos de 35 horas semanales, mientras que los varones con esas características alcanzan el 20,9%.
Las remuneraciones mensuales de las mujeres se sitúan en un 25% debajo del ingreso percibido por los varones.
Significativa tasa de inactividad de las mujeres, con una brecha de 25 puntos porcentuales respecto a la participación de los varones.
Mujeres y varones participan en el mercado de trabajo de manera diferencial de acuerdo al nivel de instrucción alcanzado. Las diferencias en los niveles de participación laboral de mujeres y varones disminuye a medida que disminuye el nivel de instrucción
La diferencia de participación entre las mujeres de mayor y menor nivel de instrucción es de 45 puntos porcentuales mientras que la diferencia de participación entre los varones de mayor y menor nivel de instrucción es de 11.1 puntos porcentuales.
Son las mujeres de los sectores más pobres las que evidencian mayores dificultades para insertarse en el trabajo remunerado. La calidad del empleo al que acceden las mujeres de sectores populares, no siempre redunda en mejor calidad de vida. Ya que su inserciónlaboral está mayormente presente en puestos de baja calidad, tanto por su precariedad cómo por la cantidad de horas trabajadas, con un costo personal adicional fuerte, al tener pocas posibilidades de compartir y delegar las tareas domésticas y el cuidado de las personas dependientes.