En el auditorio de la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, Sarmiento 2037, C.A.B.A.), con la presencia de 500 personas, asumió la nueva comisión directiva de la CTA de los Trabajadores.

 

Un homenaje al compañero Marcelo ‘Nono’ Frondizi, dio inicio al acto de asunción de las nuevas autoridades nacionales y provinciales. En un video casero filmado durante una asamblea en ATE Verde y Blanca, el querido y entrañable ‘Nono’ expuso un contundente discurso político donde expresó la necesidad de ser generosos en la articulación y en la unidad para derrotar al gobierno neoliberal de Macri y subrayó la importancia de los nuevos jóvenes militantes de la seccional de Germán Abdala “dispuestos a dar la batalla, que no se entregan y que tienen convicciones”.

Luego, sobre la enorme pantalla detrás del escenario, se proyectó el saludo de Milagro Sala, presa política del gobierno de la alianza Cambiemos, quien fue elegida secretaria de Pueblos Originarios de la CTA de los Trabajadores.

El presidente de la Junta Electoral Nacional de la CTA, Francisco ‘Tito’ Nenna, brindó los resultados de las elecciones en la CTA y leyó el acta de toma de posesión de los cargos. “El proceso eleccionario del 6 de septiembre de 2018 da cuenta de que ha resultado vencedora en el orden nacional la lista 10 encabezada por el compañero Hugo Yasky al reunir 152.583 votos, contra 12.397, 2010 en blanco, 288 anulados y 56 impugnados”.

A modo de balance de los últimos tres años, el secretario general de la CTA de los Trabajadores reelecto, Hugo Yasky, expresó: “No dudamos ni un momento, desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri, que nuestro mandato, nuestro lugar era tratar de vertebrar la lucha en el espectro más amplio de unidad que nuestra inteligencia, nuestra fuerza y nuestra convicción nos permitía construir, propiciar y que no debíamos perder un solo minuto en esa lucha de resistencia para intentar que lo que sabíamos que este gobierno venía a hacer se pudiera concretar”.

“Hoy decíamos reunidos a la mañana que tiene que servir el acto que hagamos para decirles a nuestros amigos y amigas, a los compañeros y compañeras de la CGT, de la CTA, de los movimientos sociales, de las pymes, a los luchadores del campo popular, tenemos que profundizar y expandir hasta el máximo la construcción de un frente nacional por la producción, por el trabajo, por los derechos de la clase trabajadora, por la vigencia de los derechos humanos. Tenemos que constituir las bases de una articulación política, social y sindical que le ofrezca a nuestro pueblo una alternativa para derrotar definitivamente a este gobierno de la clase dominante”, señaló el secretario general de la CTA reelecto.

“Para que a las argentinas y a los argentinos nos vaya bien hay que derrotar al gobierno de Mauricio Macri, hay que derrotar a la clase dominante. Hay que levantar las banderas populares, hay que decir el peronismo está vivo, está de pie. No se negocia con las conquistas de nuestro pueblo, no se negocian los derechos humanos, no se negocia con las conquistas de los movimientos sociales”, resaltó Yasky en otro fragmento de su intervención

Lo acompañan en la flamante conducción de la CTA, los secretarios generales adjuntos Edgardo Llano, titular de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA) y Daniel Catalano, dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado – seccional Capital (ATE Verde y Blanca), quienes dirigieron unas palabras a los presentes.

También tomaron la voz, las compañeras Estela Díaz, secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA reelecta, y la secretaria de Cultura de la CTA electa y secretaria general de la Asociación Argentina de Actores, Lola Berthet.

Estuvieron presentes la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el legislador porteño Carlos Tomada; el secretario general de la CTA Autónoma, Pablo Micheli; una representación del Sindicato de Choferes de Camiones; Francisco “Pancho” Ozemo en representación de la Federación Gráfica Bonaerense; el economista e integrante del Consejo Asesor del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra – CTA), Eduardo Basualdo; entre otros.

Discurso de Hugo Yasky

Gracias compañeras, compañeros, lo primero agradecerles este encuentro que nos pone en la mejor situación para iniciar un nuevo mandato en una Central como la nuestra que, un poco a modo de balance de estos tres años, no dudamos un momento desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri, que nuestro mandato y nuestro lugar era tratar de vertebrar la lucha en el espectro más amplio de unidad que nuestra inteligencia, nuestra fuerza y nuestra convicción nos permitiera propiciar, y que no debíamos perder un solo minuto en esa lucha de resistencia, para intentar, que lo que sabíamos este gobierno venía a hacer, no se pudiera completar.

Ésa fue una convicción que hizo que a días de asumir Mauricio Macri estuviéramos en el Puente Avellaneda reclamando por lo de Milagro; que estuviéramos en La Plata porque habían reprimido la primera vez a trabajadores municipales y después con el Tanito Catalano y los compañeros de ATE y con el Nono Frondizi enfrente del Centro Cultural Kirchner porque habían despedido. Y recuerdo que yo sentía ese verano tórrido, caluroso, la sensación que estaba viviendo cosas que ya habíamos en la década del 90. Y en realidad, eso es como un espejismo, porque creo que lo que viene no va a ser igual, que lo que nosotros vivimos desde el 2003 al 2015, no va a ser igual, la historia no se repite, pero hay determinadas cuestiones que claramente nos permiten ver que quien asumió este país para entregarlo a los dueños del poder financiero, a los dueños de los grandes medios, a esa burguesía corrupta estructuralmente que es la burguesía que apuesta al capital financiero, a la especulación, a cimentar el hambre, a construir surcos muy profundos que hundan a los más pobres de un lugar del que no se puedan mover, combatir a este gobierno era un deber para nuestra Central. Y era un deber para el movimiento sindical y era un deber para los movimientos sociales.

Recuerdo que me hicieron un reportaje y uno de estos periodistas, de éstos de algunos de los multimedios, me hizo una pregunta que me dejó sin respuesta. Me dijo bueno Yasky, a ver, dígame una cosa buena de este gobierno. Y no tuve respuesta. Después me quedé pensando y me decía, no puedo ser tan bestia para que no se me ocurra alguna cosa buena y me quedé pensando y haciendo un ejercicio y efectivamente, no era que me había quedado sin respueseta, es que era la respuesta correcta. No hay nada que uno pueda decir ha hecho algo bueno este gobierno. Y después recuerdo, para atajarme porque el tipo me empezó a castigar, diciendo bueno, pero usted entonces tiene una cerrazón. Digo, no, espere, vamos a hacerlo al revés. Si yo fuese un empresario, de un gran banco o de una gran mesa de dinero, o fuese empresario de la Sociedad Rural, le podría decir un montón de cosas buenas, pero como soy un trabajador, no hay ninguna que le pueda decir. Y ésta es la verdad.

Algunos se escandalizan, o mejor dicho, tienen una hipocresía enorme y dicen, pero ustedes aplaudían las cosas que hacían el otro gobierno y ahora ven todo mal con éste. Ésa fue una primera etapa, después ese discurso fue perdiendo posibilidad a ser expresado, porque era tan burdo, tan evidente, tan patético, el ataque permanente y sistemático contra la conquista de los trabajadores que esa pregunta no apareció más. Pero eso también estuvo. Y nosotros decimos, creemos en la autonomía de clase de una central de trabajadores. No creemos en la neutralidad de una central de trabajadores. No creemos que sea posible pretender tener una actitud ingenua, no creemos que en este país que tuvo el 17 de octubre del 45, la Semana Trágica, que tuvo las grandes escuelas de luchadores que le dieron vida al movimiento sindical, podamos caer en la ingenuidad de pensar que si a este gobierno le iba bien, a los argentinos les iba a ir bien. Lo escuché muchas veces, yo sé que algunos para salir del paso lo pensaban, decían eso, pero creo que otros lo decían porque en el fondo lo pensaban. Y hoy lo tenemos absolutamente claro. Si a este gobierno le va bien, definitivamente a nosotros, a los trabajadores, las trabajadoras, a los estudiantes, a las que defienden los Derechos Humanos, como la compañera Stella, como las Abuelas, como las Madres, a las mujeres, nos va a ir mal. Nosotros necesitamos decirlo con todas las letras: Para que a las argentinas y a los argentinos les vaya bien hay que derrotar a Mauricio Macri, hay que derrotar a la clase dominante, hay que levantar las banderas populares, hay que decir que el peronismo está vivo, de pie, no hay bandera blanca, no se negocia con las conquistas de nuestro pueblo, no se negocian los DDHH, no se negocian las conquistas de los movimientos sociales.

Y por eso es tan importante. Hoy estuvimos reunidos a la mañana y decíamos: Tiene que servir el acto que hagamos hoy, para decirles a todos nuestros amigos, amigas, a los compañeros y compañeras de la CGT, de la CTA, de los movimientos sociales, de las Pymes, a los luchadores del campo popular, hoy tenemos que decirles con todas las letras. Debemos que profundizar y expandir hasta el máximo límite la construcción de un frente nacional por la Producción, por el Trabajo, por los derechos de la clase trabajadora, por la vigencia de los DDHH. Tenemos que constituir las bases de una articulación política, social y sindical que le ofrezca a nuestro pueblo una alternativa para derrotar definitivamente a este gobierno de la clase dominante. Derrotarlo en las urnas pero derrotarlo de tal manera que sea gobernable la Argentina después del 2019, porque van a hacer las mil y unas. Si se las ven perdidas, van a intentar ellos generar situaciones de caos previas al proceso electoral. Van a intentar cualquier cosa, porque saben que si el pueblo llega a ser gobierno tiene la posibilidad de evitar esto que para ellos es una jugada de vida o muerte, que es enterrar definitivamente, como parte de la basura de la historia las conquistas que hemos logrado en 70 años de lucha, me quedo corto, en 500 años de lucha, pero con unos últimos 70 años de lucha que fueron las que se inician con el peronismo.

Ellos quieren volver a la Argentina preperonista, están convencidos de que la Argentina que ellos se imaginan, incorporada al sistema financiero internacional, con profundas desigualdades de clase, con un pueblo disciplinado, con un pueblo con la cabeza gacha. La Argentina donde la sociedad civil no va a ser la que representan los sindicatos, los movimientos juveniles, las organizaciones estudiantiles, la sociedad civil va a ser la ONG que ellos alimentan con recursos de las multinacionales, de la embajada yankee y de otras. Esa Argentina parecida a países como Colombia. Esa Argentina con un cuadro social parecida a Perú, donde no vuela ni una mosca, donde el hambre se acepta con resignación, y los que luchan son perseguidos y muchas veces eliminados físicamente. Ese modelo que ellos tienen en la cabeza tiene que sobrevenir al final de un nuevo mandato de Mauricio Macri y para eso cuentan con la embajada yankee, con los grandes trusts financieros internacionales, con el FMI, con todos los instrumentos de los que ellos denominan la gobernanza mundial. A cambio de eso aceptar la condición de patio trasero, entregar los recursos naturales, a cambio de eso entregar las conquistas sociales de la clase trabajadora, tener a un pueblo de rodillas sumido en el hambre y silenciado con la violencia institucional.

Por eso la doctrina Chocobar no es un error de cálculo, la doctrina Chocobar es la consecuencia absolutamente lógica de hambrear a nuestro pueblo y de pretender que además, quienes sufren el hambre, terminen aplaudiendo y votando a los que nos sumen en la desesperación.

Y tenemos la posibilidad de poder construir una vía de salida de esta crisis enorme. La tenemos ante nosotros. Hemos dado un gran paso, sobre todo en esta construcción de un frente de unidad. Para nosotros fueron muy importantes las primeras marchas junto a los compañeros de la CTA. Fue muy importante poder salir juntos. Poder señalar que éramos capaces de remontar una historia que nos había confrontado de la peor manera, porque como dicen, no hay peor astilla que la del mismo palo, y los dos éramos astilla del mismo palo, las dos CTAs, y poder recomponer con los compañeros de la CGT.

Poder haber tenido la osadía de cruzar esa tierra de nadie que a veces separa los campamentos en los que nos acostumbramos a vivir porque estamos cómodos. Romper esa comodidad, ir a buscar a la compañera, al compañero que piensa distinto, a quien vamos a tener que explicar y explicarnos, pero eso sirve si nos fortalece en la lucha contra el enemigo común. Y eso lo hicimos bien. Tenemos que reconocer que en eso fuimos inteligentes, eficaces. Si alguien demostró eso son estas hermosas compañeras, los organismos de DDHH. El ejemplo más didáctico, más comprensible, de que para qué sirve el pueblo en la calle, porque cuántas veces los compañeros que son dirigentes sindicales, cuántas veces nos hacen la misma pregunta: Bueno Yasky, otra marcha más. Para qué sirve. Otro paro más. Y qué cambia al otro día. Y yo les digo, hagámonos la pregunta al revés: Cómo estaríamos en este momento en la Argentina si no hubiésemos estado en la calle todas las veces que estuvimos. ¿Qué hubiese pasado con los genocidas, si aquel día, aquella noche no hubiésemos ido, cientos miles en la Plaza, diciéndole No al 2×1, hipócritas que después tuvieron que levantar la mano para votar en contra de lo que ellos mismos habían querido meter.

Entonces está claro que para eso sirve el pueblo en la calle. Para eso hasta el último recurso de nuestras organizaciones tiene que estar al servicio de la movilización, de la lucha. Y si esas luchas crecen, compañeros como Luis D’Elía, van a estar mejor protegidos. La única protección que tienen hoy nuestros compañeros, los que están presos, los que hoy están siendo amenazados, los que hoy sufren el hambre, la desesperación, la única protección que podemos darles es construir más solidaridad, más fuerza, más lucha, más combatividad y más organización del campo popular.

Y ahora tenemos una tarea más, siempre la tuvimos. En la agenda de lo inmediato, de lo urgente, hoy es urgente empezar a construir esa unidad que pueda vertebrar una fuerza política electoral que sea capaz de derrotar con un triunfo, es decir, de traccionar la voluntad de nuestro pueblo para salir de este marasmo.

Cuando digo traccionar, cuando hablo de triunfo, porque nosotros nos acostumbramos mucho a hablar de la derrota de Macri, pero es más difícil, el triunfo del pueblo, eso es lo que tenemos que construir. No va a haber derrota de Macri simplemente, desde la mirada condenatoria de lo que pasa con la economía. Hay un 70, 80% de gente en este país que dice que la economía está peor o que va a estar peor, sin embargo ese 70, 80% hay que construirlo en una voluntad, convicción, de que peleando se puede salir adelante, de que votando se puede salir adelante y eso todavía no está.

Por supuesto, en esa construcción nosotros, todos los que estamos acá, reafirmamos nuestro compromiso de ser parte. El día jueves, pasado mañana, a las 11 de la mañana, me voy a integrar como parte de la Mesa Política del Partido Justicialista.

Eso es un orgullo. Y voy a ir no en calidad de persona, ciudadano, no como diputado nacional, voy a ir como representante de una central de trabajadores, con el mandato de los trabajadores y trabajadoras y vamos a estar ahí con otros compañeros del movimiento sindical.

Ahí están los compañeros de Camioneros, Moyano, del Smata y también los compañeros de la Corriente Sindical Federal prácticamente todo el espectro del sindicalismo en esa mesa política y necesitamos que estén representando en esa mesa política sectores del pequeño empresariado y necesitamos que estén en esa mesa política representantes de los organismos de los DDHH y necesitamos que estén ahí, todos los sectores que se identifiquen con los principios del peronismo para luchar por un país con distribución de la riqueza, con trabajo, con consumo, con respeto a los derechos de los trabajadores.

Hay que ampliar al máximo esa mesa. Hay que darle volumen, densidad política, fuerza para generar esa capacidad de traccionar la voluntad de los sectores populares Y tenemos que hacer las dos cosas al mismo tiempo. Ser capaces de ir con la voluntad de la máxima amplitud y también ser capaces de entender que no podemos conciliar el agua con el aceite. Que no podemos intentar mezclar a quienes quieren ser serviles y funcionales a este gobierno con los que queremos que definitivamente se termine esta pesadilla que está viviendo el pueblo argentino.

Y éste es el gran desafío que tenemos. Hay que estar en la calle, hay que ser parte de ese movimiento que desde hace tres años viene dando luchas extraordinaria y que es reconocido en el mundo. Nosotros empezamos prácticamente desde el primer día que asumió este gobierno y esa lucha se expandió. Hay un reconocimiento al movimiento sindical argentino en otras partes del mundo.

El hecho de que Robi Baradel y Estela Díaz, junto con el compañero Gerardo Martínez, integren hoy la conducción mundial del movimiento sindical es parte de ese reconocimiento.

Creo que vamos a tener un año que seguramente no vamos a poder olvidar fácilmente. Va a ser un año, como dicen, interesante, que nos va a poner a prueba, en el que la urgencia de los que hoy están sufriendo hambre, porque todos estos hipócritas que hacen análisis políticos, especulaciones, que hablan del temor de los mercados, que hablan de la mirada aprobatoria de los grandes dueños del poder financiero, todos estos hipócritas que hablan así, omiten un pequeño detalle y el pequeño detalle es que en la Argentina hoy hay millones de niños con hambre, hay cientos de miles de jubilados y jubiladas, viviendo un drama cotidiano. Ya tenemos jóvenes que no es que no saben qué van a hacer dentro de cinco años, o dentro de cinco días, hay jóvenes que no saben permanentemente, qué les espera después de los 5 minutos que siguen a ese presente continuo y perpetuo de desesperanza, de falta de horizonte a que nos quieren someter. Entonces, ésa es la urgencia que tenemos todos y desde esa urgencia los convocamos a construir, no solamente la esperanza, a construir la convicción, la fuerza, la mística, a construir desde la recuperación de lo que fue Eva Perón, de lo que fue el mismo Perón, de lo que fueron los grandes luchadores de nuestro pueblo, de lo que fueron los mártires de nuestro pueblo, los primeros, los que no imaginaban cuando luchaban en su fábrica que iba a venir el peronismo, desde ahí, desde esa historia de lucha construir juntos la unidad del pueblo argentino para derrotar a este gobierno ominoso que pretende hacer de la Argentina un país de hambre para que cuatro o cinco vivos sigan dominando a un pueblo que quieren de rodillas.

Creo que es el momento de decir a los que dudan, que temen el pasado, que seamos capaces de abrir la puerta de un futuro, donde ni un chico con hambre, ni un joven sin destino, ni un viejo desesperado, ni una maestra sin alumnos, ni un hospital cerrado, garantizarles a los argentinos de esta convocatoria, que podemos vivir en un país que tiene recursos, con dignidad, con derechos humanos, con derechos sociales, con respeto para los que trabajan, capaz de decirles a nuestros hijos el día de mañana: Fuimos, tuvimos la dignidad, la entereza de demostrar a un gobierno que pretendió inventar y planificar el hambre en un país que no se merecía ni el hambre ni el dolor de nuestro pueblo.

Bienvenidos a este compromiso. Gracias por estar acá. Gracias Estela, gracias a mis compañeras y compañeros diputados, gracias a los compañeros gráficos, a los camioneros, a todos. Gracias y fuerza. A pelear.

(Fuente: cta.org.ar)

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