La Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina AMMAR y el Sindicato de Empleados de Albergues Transitorios SEAT realizaron una mesa debate conjunta para visibilizar las situaciones de vulneración de derechos y los reclamos de ambos sectores ante el Estado.

La actividad denominada “Telo y tacos” fue el lunes 12 de diciembre a las 18 hs en la sede de FeTIA (Carlos Calvo 2721 CABA). 

“En Capital Federal hay 200 albergues transitorios y ninguno labura bien. Se presentan muchas situaciones de maltrato laboral y no hay un adecuado manejo de los residuos biológicos y patológicos. Esto hace que las compañeras de la limpieza se ven expuestas a contraer enfermedades como hepatitis y en algunos casos VIH. Esto queremos cambiarlo y sé que quienes nos apoyan nos han tomado muy bien y con mucho compromiso. Por eso quiero agradecer a quienes participan en esta mesa y nos acompañan en nuestra lucha”, dijo Sergio Parla, Secretario General del SEAT. 

Los albergues transitorios y el trabajo sexual tienen varias coincidencias. Alrededor del 90% de las personas que trabajan en estos sectores son mujeres. Además, es común identificar zonas de trabajo sexual en lugares donde hay una amplia oferta de albergues transitorios y muchas Trabajadoras Sexuales prestan sus servicios en ellos, sobre todo las que ejercen en la vía pública o acuerdan encuentros con clientes a través de internet. 

“Celebro haber pensado esta actividad de manera conjunta porque nos permite compartir no solo el espacio como sindicatos nucleados en la CTA sino experiencias gremiales. A partir de varios encuentros y reuniones que sostuvimos nos dimos cuenta que teníamos varias similitudes, entre ellas que la fuerza de trabajo de los albergues transitorios es principalmente femenina, algo que también sucede en el Trabajo Sexual. Otro aspecto fue la falta de condiciones para ejercer nuestras labores y el estigma. Además, los albergues transitorios también hacen parte del mercado sexual”, dijo Georgina Orellano, Secretaria General de Ammar. 

Otro punto en común es el estigma. Tanto las Trabajadoras Sexuales como las trabajadoras de los albergues transitorios niegan o mienten en sus entornos familiares sobre los trabajos que realizan por temor a la discriminación, al cuestionamiento, al rechazo y a la burla.

El sindicato de meretrices y el sindicato de los empleados de albergues transitorios que son parte de la CTA, se unieron para realizar una actividad conjunta con el  propósito de dar a conocer las condiciones de trabajo y las luchas de las dos organizaciones. Participaron como panelistas: Kurt Frieder, Director Ejecutivo de Fundación Huésped, Pablo Ferreyra, Legislador Porteño; Sergio Parla, Secretario General del SEAT, Pedro Wasiejko, Secretario General de FETIA y Georgina Orellano, Secretaria General de Ammar Nacional.

“Desde Fundación Huésped estamos comprometidos para apoyarlos en procesos de formación. Con Ammar venimos trabajando hace muchos años y nos interesa acompañar el proceso del SEAT. Yo creo que están en el camino correcto y hay que seguir con mucha voluntad para poder transformar la realidad que tiene actualmente”, agregó Kurt Frieder, Director ejecutivo de la Fundación Huésped. 

La pregunta que guió la mesa debate es ¿qué tienen en común las Trabajadoras Sexuales y las Trabajadoras de los albergues transitorios? Una primera respuesta es la precarización laboral. Las Trabajadoras de los albergues transitorios, por su parte, carecen de herramientas de trabajo, están expuestas a contraer enfermedades como hepatitis y deben limpiar hasta 30 habitaciones en una jornada de 8 horas. Las Trabajadoras Sexuales tienen que ejercer en contextos clandestinos y carecen de un marco regulatorio que les permita acceder a una salud integral y a una jubilación.

“Para mí es muy importante abrir canales de participación, visibilizar las situaciones por las que están atravesando y obligar a los dueños de los albergues transitorios para que cumplan sus obligaciones. Me parece que ser parte de la CTA les da un respaldo muy importante”, dijo Pablo Ferreyra, legislador porteño. 

Por su parte, Pedro Wasiejko, Secretario General de FETIA planteó que “La organización es el camino. Organizarse significa convertir la realidad y hoy un lugar de trabajo no debería producir ningún daño. Ni físico, ni mental. Esta es la disputa de los trabajadores”

La actividad marca el inicio de una serie de articulaciones entre el sector de las trabajadoras sexuales y otros sectores de la clase trabajadora con los cuales existan apuestas en común en materia social y laboral.

 

 

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