Pedro Wasiejko, titular del SUTNA, de la FeTIA y secretario adjunto de la CTA, señaló que «estas jornadas de la OIT están atravesadas por una serie de tensiones y disputas que en gran medida se originan en la posición empresaria de querer avanzar sobre, nada más y nada menos, que el derecho de huelga».

Wasiejko subrayó «los empresarios argumentan que el derecho de huelga no está reconocido en las normas vigentes, si bien se acepta el derecho de organización y el derecho de afiliarse a los sindicatos, se dice que la norma no alcanza para legitimar el derecho de huelga».

Del debate en Ginebra participan también Roberto Baradel, a cargo de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la CTA, y Andrés Larisgoitía, además de los asesores legales de CTA y FeTIA respectivamente, Héctor García y León Piasek.

El Secretario Adjunto de la CTA señaló que «subsiste también la presión de los representantes empresarios sobre los gobiernos presentes, a quienes exigen la toma de decisiones más radicalizadas, que no es otra cosa que ir en contra de los intereses de los trabajadores. En esta tensión aparece un sector sindical con una actitud más conservadora, en el sentido positivo del término, es decir una posición que evite la confrontación directa al no tener la garantía de un resultado favorable».

«Esto revela -subrayó- que desde nuestra posición habrá que fortalecer las estrategias y contar con iniciativas políticas fuertes en la medi?d?a en que en la agenda de la OIT se vienen discutiendo temas muy importantes como las nuevas formas de trabajo y cómo se resuelve la informalidad. La tendencia seguramente será pasar de la informalidad a la formalidad reduciendo las condiciones favorables que hoy tenemos los trabajadores».

Luego también ingresa en las discusiones, dijo el titular de la FeTIA, «el aspecto de las nuevas tecnologías y su influencia en la creación de nuevas formas de trabajo, novedosas, que son en definitiva una excusa, o una herramienta para expulsar a los trabajadores de los convenios colectivos de trabajo, de las negociaciones colectivas, colocándolos en situación de total indefensión frente al poder de los empresarios y el poder los gobiernos que querrán imponer sus condiciones».

«Desde una perspectiva macro, estos días en OIT se registran movimientos leves, pero no subestimo para nada la importancia de estos eventos y la necesidad de estar presentes para entender ciertos códigos y tendencias», advirtió.

Profundizando en el análisis, Wasiejko señaló que «el mapa de la OIT presenta un secretario general que proviene del sector laboral, un bloque empresarial agresivo y contrario a nuestros intereses, liderado fundamentalmente por los representantes anglosajones cuya posición ya conocemos, y un sector gubernamental claramente fracturado con representantes de países neoliberales, por un lado, y otros del bloque sudamericano».

«En lo cotidiano, este ámbito es un espacio de trabajo. Hemos estado trabajando en el caso Bolivia, para que modifique la legislación que ampara el trabajo de los menores; también en el caso de Venezuela, que ha sido observado por el Comité de expertos en algunos aspectos, en un contexto de grandes presiones de los grupos de poder económicos y comunicación que son los que intentan dirigir la batuta en un mundo globalizado», finalizó.