Angélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall fue nuestra invitada especial en la habitual reunión virtual de CNA del 9 de junio pasado. Nos aportó una mirada sobre prácticamente todos los temas, desde el impacto del coronavirus en Alemania, en los sectores de la producción y los servicios, en los trabajadores y en la actividad sindical; pasando por la jornada laboral semanal, la minería, el medio ambiente, el teletrabajo, la digitalización, la necesaria nueva capacitación de los trabajadores, hasta hacia dónde orienta el Estado las ayudas para salir de la crisis. En el ir y venir de preguntas y respuestas, su presentación que transcribimos, se convierte en un material muy útil e interesante.

 

 

ALEMANIA Y EUROPA CANALIZAN LAS AYUDAS “POS PANDEMIA” HACIA SECTORES INDUSTRIALES DEL FUTURO.

 

Pedro Wasiejko: Nos sentimos orgullosos de contar hoy, como invitada en nuestra habitual reunión virtual de Comisión Nacional Ampliada de los martes, con Angélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall (Confederación Sindical Metalúrgica alemana)-, un sindicato que agrupa casi 3 millones de trabajadores metalmecánicos, el sindicato metalúrgico más grande del mundo, creo. Angélica es responsable para la zona de habla hispana (América Latina y el Sur de Europa); la conocemos de hace muchos años, siempre en eventos internacionales, ella ha estado en Argentina en varias ocasiones… hemos compartido en lo que es el Capítulo Argentino de IndustriALL junto con otros sindicatos como el Smata, con la UOM y otros. De modo que vamos a poder escuchar a alguien que está en la entraña de IG Metall respecto a cómo están viendo ellos, en el contexto del Coronavirus, las transformaciones en los lugares de trabajo, con todo lo que tienen que ver los cambios tecnológicos, Industria 4.0, etc., temas que ya venimos hablando.

Aquí, le tenemos mucho respeto, mucho aprecio, de modo que como dije antes, nos sentimos muy orgullosos de compartir este tiempo y este momento con ella. Así que Angélica, bienvenida.

Angélica Jiménez. Muchas gracias por la invitación. El cuadro que se ve aquí es impresionante, tanta gente conectada… muchas gracias…

Este cuadro de la pandemia del corona virus, nos ha hecho usar estos instrumentos que nosotros también lo veíamos con gran escepticismo y decíamos “pues bueno ya los probaremos en otro momento…” y resulta que de pronto se paraliza el país y se crea una situación donde es muy necesario la intervención del sindicato.

Eran fundamentales las medidas de higiene en las empresas de modo que los trabajadores no corran peligro, que no se pueden enfermar; luego negociar todo lo que era regulación de jornada… porque en Alemania no tuvimos unas medidas tan restrictivas como en España o en Italia. Tuvimos la suerte de que los focos no eran tan grandes, la crisis no fue tan aguda y además el sistema sanitario alemán estaba bastante bien preparado, tenía muchas camas de hospital, muchas camas en las unidades de cuidados intensivos. De alguna manera estaban como mirando a ver en qué punto tenían que parar.

Entonces hubo industrias donde sí que se paró, pero fue más porque se interrumpió la cadena con China. Se quedaron con la cadena de suministros interrumpida porque en China sí que hubo una cuarentena muy dura durante muchas semanas, entonces no llegaban las piezas para poder producir; eso le pasó a varias plantas de la industria del automóvil.

En otros sectores sí se mantuvo la producción, la actividad, pero había que cumplir con las medidas de seguridad e higiene, de distancia, para garantizar que los trabajadores no se enfermaran entonces lo sindicatos tenían que vigilar eso, tenían que negociar con los empresarios las medidas de seguridad y tenían que negociar también en las empresas afectadas, pues tuvimos muchos paquetes de regulación de jornada -eso es reducir la jornada a la actividad que hay real en la empresa-.

El gobierno también dio ayudas o subvenciones para que los trabajadores compensaran un poco la pérdida salarial de tal manera que pudieran mantener un nivel de ingresos. Ellos pagaban las horas que realmente se ejercían, los trabajadores perdían un poco de dinero… el gobierno a través de la Oficina de Empleo les pagaba el suplemento que les faltaba de tal manera que no necesitaban perder su puesto de trabajo y el empresario los mantenían en plantillas; incluso cuando la actividad se reducía a cero, ellos seguían perteneciendo a la plantilla, pero tenían unos ingresos mínimos que les permitían mantenerse a lo largo de las semanas que está durando esta crisis, la verdad que se está prolongando bastante, pero todo eso tienen que negociarlo los sindicatos.

Y nosotros también teníamos restricciones de distancia, de seguridad e higiene. Nosotros somos una organización que emplea muchos trabajadores, de modo que mucha gente de la Central lo que hizo fue pasar a trabajar en teletrabajo. En las oficinas locales la plantilla rotaba, siempre había uno o dos compañeros en las oficinas locales de tal manera que los trabajadores podían acudir a pedir información a pedir asesoramiento y otra parte de los trabajadores estaban trabajando desde casa con el teléfono, con las videoconferencias y negociando con los empresarios, así que nosotros como organización también tuvimos que adaptarnos a esta nueva situación. Tuvimos que aprender a trabajar también con estas plataformas de videoconferencias, a trabajar a distancia.

Claro que mantener la distancia es limitante para un sindicato donde necesitas mucho el contacto personal, es un trabajo de mucha confianza, de ir tratando a los compañeros y compañeras, de ir manteniendo ese contacto personal, y tenemos que utilizar este tipo de herramientas para compensar los momentos en los que no podemos tener ese contacto personal. Los límites y las oportunidades que nos ofrecen este tipo de herramientas… los límites son eso, en la comunicación pierdes mucho, por ejemplo yo ahora estoy viendo que miran fijamente a la cámara pero no os podéis mover, tenéis que estar muy concentrados, eso también hace que te canses mucho. Las videoconferencias son una herramienta muy útil porque te permite mantener el contacto y te permite mantener la comunicación y la coordinación con las diferentes unidades sobre todo en un país muy extenso muy grande como éste. Alemania, si lo comparamos con Argentina, es chiquita, pues dentro de todo las distancias no son muy grandes, pero vosotros tenéis un país que es prácticamente continental, pues este tipo de herramientas son prácticamente una maravilla, pero claro ¿el costo cuál es? el costo es que pierdes concentración, pierdes una parte de la comunicación qué es la comunicación no verbal; pierdes también un poco el contacto personal.

Otro ejemplo, lo que estamos comprobando estas semanas, las familias con niños pequeños tienen muchas dificultades para separar lo que es la vida laboral o lo que es el teletrabajo de lo que es el cuidado de los niños… porque los niños no saben que estás trabajando en una plataforma de vídeo y estás hablando ahora con Argentina; viene y te dice mamá quiero agua o mamá ayúdame que tengo que… además agravado por qué las escuelas sí que cerraron por completo. Las escuelas y las guarderías tuvieron que cerrar porque no se sabía exactamente si los niños eran vehículo de transmisión del virus, a pesar de que ellos parecían que no se veían tan afectados por la enfermedad y los niños en edad escolar lo que hacían era escuela a distancia o sea través del ordenador y todo eso. Van recibiendo tareas para casa de los profesores y estaban de vez en cuando también en contacto con la escuela para poder mantener un poco un nivel de aprendizaje, ¿no? pero intenta coordinar todo eso: tienes a los niños pequeños, tenéis a los niños en edad escolar, estás trabajando de tal manera que se ha visto que con el teletrabajo es muy difícil. Los límites se desdibujan entre la vida laboral y lo que es la vida familiar, además agravado con que no podíamos apelar a la ayuda que nos prestan los abuelos. No podíamos aprovecharla porque los abuelos son población de riesgo, no podíamos mezclarnos con ellos porque nos poníamos en peligro de que se enfermara.

No sé… qué hemos visto tanto las oportunidades de este tipo de trabajo como también los riesgos, los riesgos con la salud… horarios de trabajo muy extensos, porque al tener interferencias de la vida familiar lo que han hecho muchos padres con niños pequeños es trasladar sus horarios de trabajo a la noche o muy temprano por la mañana de tal manera que ellos realmente no descansan; tienen los horarios entre la vida familiar y la vida laboral unos horarios muy extensos… ya están diciendo que están agotados y no pueden más, que a ver si poco a poco la guardería ya funciona y las escuelas… porque ellos están al borde del ataque de nervios.

Todos estos son elementos que en un futuro nosotros como sindicatos vamos a tener que tener en cuenta. No sólo los costes que nosotros le hablamos a la empresa al trabajar desde casa, sino que tú también tienes que tener un espacio adecuado para poder trabajar donde te puedas concentrar en lo que haces y no trabajar desde la mesa de la cocina o de la sala de estar, donde todo el mundo puede entrar y salir y tú no puedas concentrarte lo que haces.

Luego también como estructurar el teletrabajo de tal manera que tú puedas tener esos límites de tiempo y de funcionalidad en lo que es esa vida familiar y lo que es la vida laboral y luego pues hay que mirar que los trabajadores no se agoten, porque el peligro para la salud, la salud psicológica de los trabajadores es muy grande y ya se empezaba a perfilar antes de la crisis del coronavirus que las enfermedades psicológicas se estaban disparando… todo lo que era depresión, todo lo que es el agotamiento psicológico, todo eso se estaba disparando por esta accesibilidad permanente  que tiene la empresa, que te pueden estar contactando constantemente. Todos estos son aspectos que vamos a tener que regular como sindicatos, aparte de todo lo que son las nuevas formas contractuales que van surgiendo. Todo lo que es el trabajo de plataformas y el teletrabajo hay que tenerlo muy en cuenta.

Yo no sé hasta qué punto les interesa un poco cómo ha afectado el coronavirus en lo que es la actividad Industrial en Alemania y lo que estamos intentando hacer como sindicatos. Como ya os había dicho en Alemania no hubo una restricción tan fuerte en lo que era limitación de movimientos y tal… pero digamos lo que más se cerró fueron las grandes actividades, como por ejemplo las ferias de muestras, los conciertos, lo que eran grandes asambleas… por ejemplo, en el IG Metall veníamos de un proceso congresual, tuvimos el último congreso en octubre del año pasado y teníamos todos los congresos en cascada para elegir las ejecutivas locales, muchos de ellos las hemos tenido que cancelar, que pasar digamos a dentro de varios meses, porque nos juntábamos 150 personas y no se podía juntar más de x al principio luego llegó un momento en que se redujo el contacto hasta dos personas que vivieran en una misma vivienda. Nosotros podíamos salir, podíamos ir a pasear, podíamos ir a hacer deporte, podíamos ir con los niños afuera, eso sí que lo pudimos hacer. Lo que lo que se prohibió sobre todo fue en el sector servicios, lo que eran restaurantes, pequeños negocios, las peluquerías, los hoteles… todo eso se quedó cerrado por completo, pero la industria seguía funcionando, ya os digo que los sectores que tuvieron que parar, eran los sectores que dependían de cadenas de suministro internacionales, porque también en Europa se levantaron las fronteras. Como ustedes saben, tenemos un mercado interior sin fronteras normalmente, pero con la crisis del Corona, los Estados tuvieron ese reflejó Nacional de levantar fronteras para poder controlar la pandemia en su propio territorio; eso hizo que el suministro interno europeo se dificultara mucho y todo lo que eran piezas que venían más allá de Europa no llegaba. Otras empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, no tenían espacio para poder garantizar que los trabajadores pudieran trabajar sin correr peligro de enfermar entonces tenían que idear turnos de rotación, tenían que idear diferentes medidas para poder hacerlo y eso hizo que bajara mucho la actividad fabril y luego también…mucha gente empezó a trabajar el teletrabajo y ahora poco a poco también estamos en la fase de ir permitiendo cada vez más actividad. Ya hay pequeñas empresas de servicios que pueden funcionar. Lo que más va a tardar son las grandes actividades. El turismo se está empezando ahora a liberalizar, pero con mucho cuidado, con mucha cautela, porque claro, los países del sur de Europa necesitan turistas para la actividad económica, pero están temiendo que les volvamos a llevar el virus, pero también la gente que viene aquí tiene que viajar con garantías de que no se lo se lo va a traer de vuelta, entonces coordinar todo eso -por lo menos a escala europea-, será complicado pero en eso estamos, poquito a poco, ir permitiendo cada vez más actividad económica porque el parón ha sido muy serio, muy serio.

Alemania por ejemplo, que depende mucho de la exportación, ha bajado la tasa de exportación en un 30%, es mucho. Luego tenemos empresas con problemas de demanda serios, tenemos un 20% de las empresas que no tienen pedidos porque nadie se atreve ni a invertir, nadie sabe lo prolongada que va a ser la crisis y por eso no se invierte, no se consume o no se compra… todos están como a la espera. Un 63% de las empresas tienen problemas de suministro, la cadena de suministros está interrumpida y luego tenemos un 9% más o menos de las empresas que tienen problemas de liquidez, sobre todo las pequeñas y las medianas empresas, no tenían reservas económicas, no tenía suficiente colchón financiero como para poder superar todas estas semanas de paro económico. Tenemos 10.000.000 de trabajadores en jornada reducida, y luego tenemos 300.000 personas que han perdido su empleo por completo. Las empresas que más están sufriendo son las de tamaño más pequeño, pero bueno, el gobierno alemán está lanzando todo un paquete de medidas de apoyo con créditos, con subsidios, con ayudas a la inversión, a desgravar; unas medidas muy, muy importantes, sobre todo como en forma de crédito, pero ahora que se está prolongando tanto la crisis ya están empezando a dar subsidios.

Luego también se está negociando a escala europea un paquete de apoyo importante, entre créditos y subsidios, para poder ayudar tanto a los países que más o menos están saliendo bien de la crisis como sobre todos los países del sur: España e Italia, que por motivo de la crisis están sufriendo mucho el parón tan serio que han tenido que decretar porque se les iba de las manos la cifra de infecciones. Entonces en eso estamos ahora, con esta batería de medidas para ayudar a la coyuntura a que vuelva a reflotar, ellos esperan todos que haya una especie de V, un bajón muy prolongado de actividad económica pero que igual de rápido se pueda remontar, para eso están intentando estimular con mucho dinero lo que es retomar la actividad económica.

Nosotros como sindicatos ahora lo que más tenemos que hacer estar atentos, controlar que se mantengan las condiciones de seguridad e higiene para los trabajadores, para que no enfermen. Regulando esas jornadas reducidas, evitar despidos y hacer sobre todo, muchas propuestas sobre medidas para superar la crisis.

Lo interesante de estas medidas que se están aprobando en Alemania y también en Europa, es que no sólo se están apoyando las medidas clásicas, por ejemplo, no va a haber una ayuda directa al sector del automóvil, sino que lo que se está haciendo es canalizar, esas ayudas a sectores de futuro, como digitalización; en el cambio energético, todo lo que es innovación en nuevas fuentes de energía tanto energías renovables como hidrógeno como fuente de energía, todo lo que es Innovación para la movilidad eléctrica…, o sea están incidiendo en ese tipo de ámbitos para no sólo apoyar a las empresas sino además conducirlas, canalizarlas a que vayan invirtiendo en medidas de futuro. Los que piensan que quizás en Sudamérica, la solución vaya a ser ocuparse de, por ejemplo: los motores de combustible, yo creo que están subestimando la dinámica que se está generando con todo lo que es el cambio climático; porque se está viendo en muchos países que el cambio climático es real; por ejemplo en Alemania estamos teniendo uno de los años más cálidos desde que se empezó a computar lo que son los parámetros meteorológicos, uno de los más cálidos y estamos sufriendo problemas serios de sequía y de incendios de los bosques, algo que sólo conocíamos de Portugal, de España, de Grecia, está pasando ahora en Alemania; entonces la gente se está preocupando mucho de que el cambio climático es real. Creo que eso se puede ver en todos los continentes del mundo de tal manera que la urgencia de tomar medidas para evitar ese cambio climático, hará que todas las empresas tengan que acabar pasando por el aro, aunque tengamos a este señor Trump que está torpedeando todas las medidas que se están intentando tomar para evitar ese cambio climático, pero yo creo que la necesidad va a ser en algún momento tan grande y va a pasar como ahora, con el coronavirus, que acabaremos haciendo videoconferencia, haciendo el teletrabajo y todo eso porque no habrá más remedio que hacerlo… entonces yo creo que es más importante que vosotros -como sindicato- tomes la iniciativa y hagan iniciativas y sus propuestas, para poder también ir caminando en sectores o en ámbitos que realmente tengan garantía de futuro y no en sectores que vengan del pasado, porque esos son pasado. Sólo quería terminar con esto si necesitáis algo, si queréis algo más, estoy a vuestra disposición. No quería tan poco agotarlos.

 

Preguntas:

 

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Santiago Sanz (FeTIA Mar del Plata): Le quería preguntar Angélica si ahí en Europa se habló de la cantidad de camas disponibles que tuvieron en pico de la cuarentena, las 28.000 camas disponible que tenía Alemania y el monto del subsidio que están dando ahora, si tienen algún otro sistema de subsidio para la gente que perdió el trabajo que si mal no le entendí fueron 300.000 un número muy alto.

Angélica Jiménez: en cuanto a las camas disponibles se llegó a una cifra muy elevada porque  Alemania tiene una red de hospitales bastante  amplia, además tuvo la gran ventaja de que cuando la crisis económica del 2008, a los países que tuvieron dificultades con la deuda pública como fueron Portugal, España e Italia, también Grecia, le dieron ayuda desde la UE con la condición de que hicieran reformas y las reformas de los gastos públicos fueron muy importantes en el sector de formación, pero también al sector sanitario.

Ése fue uno de los problemas que tuvieron los italianos y los españoles. Es que habían reducido, tanto habían ahorrado tanto en el sector sanitario que luego pues no tenían suficiente capacidad para poder atender a tantos enfermos agudos, en cambio en Alemania recién se está empezando a privatizar, pero todavía tiene una red importante de hospitales públicos. Lo que hicieron fue -cuando vieron la situación en la que estaban los vecinos europeos-, fue posponer todas las operaciones que fueran no importantes y disponer que muchas de las camas que tenían normalmente, convertirlas para cuidados intensivos, entonces en muy poco tiempo aumentaron un gran número de camas disponibles para cuidados intensivos; o sea lo que hicieron fue crear como unas especie de colchón de atención por si también se disparaban las cifras en Alemania. Ahora están empezando otra vez a reducir esas camas disponibles para atender a los enfermos que estaban en lista de espera.

Sobre el monto de subsidio, depende de las horas que tú reduces tu jornada por falta de actividad. El empresario paga las horas que tú trabajas, la oficina de empleo te compensa parte de las horas que pierdes, pero no todas, entonces la mayor parte de los trabajadores cobran un 85% del salario que cobraban antes. En algunas empresas donde los sindicatos están bien representados, se ha conseguido incluso negociar con el empresario que ponga un suplemento también, por ejemplo en las empresas del automóvil los trabajadores han llegado a cobrar el 95% de su sueldo a pesar de que estaban en reducción de jornada, de tal manera que no han tenido las pérdidas muy grandes. En las empresas más pequeñas no ha sido posible, entonces se han quedado en un 85% de lo que cobraban con anterioridad. Los que han perdido el trabajo por completo, esas 300.000 personas, cobran el subsidio desempleo. Nosotros en Alemania tenemos el seguro de desempleo y una parte, un porcentaje de tu salario bruto va a ese subsidio de desempleo, entonces dependiendo de la cantidad de años y la cuantía de tu salario es lo que tú percibes como seguro de desempleo por un año, si al cabo de ese año no has conseguido un trabajo, entonces pasas a cobrar lo que es la ayuda mínima, la ayuda mínima es de unos… Me parece que ahora están unos 480 € por mes; eso es lo que cobra todo el mundo que necesita ayuda mínima. Ahora, tienes que ser muy negado en Alemania como para quedarte sin ningún tipo de ayuda o de subsidio, tenéis que ser alguien que se niegue a presentarse a una entrevista de trabajo, que se niegue a intentar hacer algún tipo de trabajo, así entonces sí que sí, te van recortando como penalización este subsidio, pero normalmente ese mínimo lo tienes para poder vivir.

Sergio Parla (SEAT): la pregunta mía está referida a la actividad que me toca representar qué tiene que ver con el tema del hotelería y que la compañera acotó que está totalmente cerrada en Alemania y quería preguntarle sobre los salarios que negociaron los sindicatos en esa parálisis de actividad. ¿Qué negoció el sindicato en reducción salarial con respecto a cuando estaba en actividad el trabajador?

Angélica Jiménez: En cuestión de la hotelería… a ver… yo soy del sindicato del metal, nosotros representamos a las empresas del sector del metal, del textil y la madera y el sindicato es lo suficientemente fuerte y está lo suficientemente bien implantado y estructurado como para negociar salarios buenos. En el sector de hotelería es más complicado, el sector servicios está muy atomizado, el sindicato es importante en Alemania, pero claro no llega a todas las unidades locales. Aquí hay mucho delito familiar, sobre todo en la parte, digamos… de Baviera a los Alpes y todo eso, hay muchos hotelitos familiares que no están organizados porque todo lo lleva la familia, entonces también podrían ir a la regulación de jornada, y la compensación respectiva, pero ahí hay muchos trabajadores que trabajan con contrato parcial o con salarios precarios, con contratos precarios, suelen ser personas cuyo ingreso  no es el ingreso principal que entra en la familia, entonces hay mucha gente que ha perdido el trabajo y ha perdido los ingresos y ha tenido que pedir ayuda, la subsistencia ¿no?, porque las unidades de los hoteles no podían contratarlos. Entonces no te puedo decir cuánto, qué porcentaje o como han negociado esos salarios porque es un sector que está muy diversificado, porque están los grandes hoteles que ahí si tienes buena representación sindical y hay una negociación buena de lo que sería una reducción de jornada eso sí que seguramente que llegan también el 85% de sus ingresos,  luego hay toda una serie de hoteles más pequeños que están más diseminados por el territorio Alemán, ahí probablemente habrán perdido todos su trabajo hasta que se vuelva a reiniciar la actividad económica.

Victorio Paulón (UOM VC): Angélica quería preguntarte cómo está la semana laboral en Alemania, en cuántas horas, y si siguen mirando la reducción de la jornada laboral como fuente de generación de empleo, tema que aquí en Argentina nos cuesta mucho instalarlo. Nosotros hemos avanzado en muchos aspectos, hay un movimiento sindical históricamente fuerte, importante, pero hay temas que nunca los abordó institucionalmente. Seguimos teniendo la jornada laboral de 44 horas. No se discutió seriamente esa posibilidad. Hoy hay algunos sectores, algunos compañeros, que lo están priorizando, porque cada hora que se reduce son cientos de miles de puestos de trabajo que se generarían y que prevemos que al final de la pandemia, más la recesión de la cual ya veníamos antes de la peste que nos ha dejado el gobierno de Macri, abordar el tema o generar empleo, bajar la tasa de desocupación, no va a ser fácil. Me interesaba ese aspecto ya que en su momento, fueron de los primeros ustedes que encararon la pelea por la reducción de la semana laboral.

Angélica Jiménez: la semana laboral, lo que es la media en el país, son las 40 horas semanales; en el sector del metal tenemos la semana de 35 horas. Nos llevó pelearlo durante muchos años llegar a 35 horas a la semana, pero hay otros sectores, por ejemplo el de servicios, el servicio de cuidado, por ejemplo; todos los cuidados a los ancianos, a los enfermos, donde hay horarios más largos y también ahí, digamos, que se trabajan horas que no se declaran, a trabajadores precarizados a veces les hacen trabajar más horas de las que están estipuladas en el convenio pero no las declaran. Todo lo que es, por ejemplo, construcción, lo que son subcontratas, -como ahora que está habiendo un escándalo bastante grande con los mataderos de animales donde se descuartizan los cerdos, porque ni mantienen las condiciones de higiene… mantienen a los trabajadores en casas a donde viven hacinados de tal manera que se contagia uno se contagian todos-; digamos… en este tipo de sectores que están poco controlados, donde los sindicatos no están bien implantados no solo se trabajan más horas, incluso por convenio, sino que también se trabajan horas no declaradas, entonces la pelea de nuestros compañeros en sector servicios o de la construcción, es implantarse, convencer a la gente para poder estructurar estos sectores que están tan atomizados y tan precarizados.

La jornada laboral sigue siendo tema, y será tema cada vez más; nosotros ya tuvimos en el último convenio colectivo que firmamos, un suplemento que pagan los empresarios y ese suplemento lo puede convertir la gente que tiene niños pequeños o tiene parientes enfermos o trabajaba turnos, podían canjear ese suplemento por 8 días adicionales al año libres para poder atender a niños pequeños, a los enfermos y poder recuperarse los que trabajan a turnos ya que desgasta mucho a la persona. Es que cada vez nos es más difícil, con lo de la globalización y la competencia tan fuerte que hay a nivel internacional, negociar aumentos salariales, pero lo que cada vez nos están exigiendo más nuestros propios afiliados es que reduzcamos la jornada laboral, que digamos el ritmo de trabajo se ha hecho tan fuerte, tan intenso, que no aguantan. Todos nos dicen “de dinero ya estoy bien, yo con lo que gano, los ingresos que tengo, ya puedo vivir, lo que necesito ahora es tiempo libre para poder recuperarme porque me agoto y porque no puedo conciliar mi vida familiar con mi vida laboral”. Entonces los trabajadores cada vez más jóvenes nos están exigiendo cada vez más que reduzcamos la jornada laboral porque para ellos es importante la conciliación familiar e incluso llegará un momento en que las empresas de alta cualificación tendrán que buscar trabajadores cualificados y una de las opciones que tendrán que ofrecerles son horarios flexibles en favor del trabajador, hasta ahora siempre cuando se hablaba de flexibilidad era flexibilidad en favor del empresario y ahora los jóvenes empiezan a poder decir “no, no… yo quiero tener unos horarios de tal manera que por la tarde pueda cenar con mis hijos”, entonces reducir la jornada laboral va a ser un tema de futuro, perdón, de futuro no, de presente! los jóvenes nos lo están exigiendo ya… y será un tema también con respecto a la digitalización, porque hay algunos ámbitos de trabajo donde se van a poder estandarizar muchas tareas como por ejemplo todos los trabajos de oficina, todo lo que se puede hacer mediante formularios estandarizados, ahí se podrá reducir personal o sea que se van a perder puestos de trabajo; para poder compensar esa pérdida de puestos de trabajo lo que tenemos que hacer es reducir la jornada para que más gente pueda seguir manteniendo su puesto de trabajo. Será un tema que los empresarios siguen resistiendo mucho, ahora con lo de la crisis económica del coronavirus dices que estamos tan mal que tendremos que ampliar los horarios de trabajo y nosotros les estamos diciendo “no no… es que así se pierden puestos de trabajo, lo que hay que hacer es reducir la jornada”. Esa pelea es la pelea clásica que llevamos años batallando con los empresarios, pero es un tema importante que va a seguir siendo importante de aquí al futuro.

Marcelo Mena Muñoz (Asijemin): mi pregunta está referida a la minería, el metal, sector al cual, como vos, pertenezco.  Nosotros estamos viendo siempre lo que es la participación del trabajador, las comunidades, el medio ambiente, cómo Alemania aborda estos temas? con qué tecnología, con qué criterios, la ciudad, en las comunidades con los trabajadores y las empresas, qué tipo de controles? me interesa saber y entender cómo ustedes abordan esa temática del medio ambiente, acá tenemos una resistencia bastante fuerte con respecto a la actividad minera por su impacto ambiental y nosotros queremos aprender cómo tomaron estas estas problemáticas en sí y en la comunidad del trabajador.

Otro tema que nos interesa es saber cómo participa el trabajador dentro de una empresa, cuál es el rol que cumple, más que nada apuntando a lo socio laboral y estaría bueno, en algún momento, conversar sobre las nuevas tecnologías y el desarrollo industrial, temas en los que obviamente Alemania tiene un avance importantísimo.

Angélica Jiménez: En Alemania hay cada vez menos minería o sea las últimas minas ya se cerraron. Fue un acuerdo a escala europea, incluso las últimas minas se tenían que cerrar en el año 2018 y ahora los últimos trabajos que están haciendo son para poder desmantelar las minas y dejar por ejemplo bombas de agua vaciando los túneles y todo eso hay que dejarlo preparado para que no sea un peligro para la comunidad, no? pero las minerías en Alemania ya no están en actividad y lo que es la siderurgia también se va reduciendo; este sector también quedará reducido a una mínima expresión porque la competencia del exterior es muy fuerte, es más barato traer el mineral de afuera que extraerlo de Alemania…

Además, lo que sí notamos es que hay bastante resistencia a lo que es la industria; ahora tenemos grandes movimientos de jóvenes ecologistas que quieren que haya poca contaminación, que haya poca destrucción del medio ambiente. Teníamos todavía minas de carbón, pero al aire libre, y ese carbón de hulla se quema para las centrales térmicas, para generar energía, también estamos cerrando este sector de actividad; pero tuvimos el año pasado unas peloteras increíbles porque se ha montado una mina de carbón de hulla muy moderna, que apenas contamina y todo eso, pero claro, se nos echaron encima todos los ecologistas diciendo que no se podía seguir apostando por esa fuente de energía porque es obsoleta, que genera CO2 y contribuye al cambio climático. No sólo eso, sino que en otros sectores industriales -no sólo estos clásicos de contaminación cómo es la minería o la siderurgia-,  sino en otros sectores de la industria, estamos encontrando muchas reticencias a la hora de tener industrias cerca que puedan dañar el medio ambiente, entonces ahora la Asociación de la Industria Alemana está haciendo campaña de imagen para convencer a la población de que estamos invirtiendo mucho en industrias limpias, en industrias que a pesar de la actividad fabril pues tengan unos filtros y estén montadas de tal manera que contaminen poco, dañen poco, e intentar convencer a la población de que los puestos de trabajo industriales son puestos de trabajo de calidad, con buenas condiciones y salarios y que la región necesita también actividad económica para poder subsistir, para poder vivir…  entonces en esas peleas estamos , pero cada vez se ve con más escepticismo la actividades industrial, el movimiento ecologista es muy fuerte en Alemania los jóvenes están muy implicados en esa batalla.

Y en Alemania, lo que es la participación de los trabajadores en la empresa es muy importante, tenemos además derechos laborales muy fuertes que de alguna manera cubren esa participación de los trabajadores y de los sindicatos. En la empresa tenemos lo que se llama la cogestión alemana que en varios ámbitos de lo que es la actividad en la empresa nos permite  influenciar mucho en cómo se organiza el trabajo, cómo se negocian los turnos, cómo se negocia formas de trabajo… si se introduce un nuevo sistema informático, una nueva máquina, todo lo que tenga un efecto directo sobre el trabajador y la organización de trabajo, el empresario necesita la aprobación del Comité de Empresa para poder ejecutarlo, si no lo aprueba no se puede ejecutar, lo mismo a la hora de desarrollar horas extras y todo eso… el Comité de Empresa tiene unos derechos de cogestión muy fuertes y los sindicatos están muy implicados en estos comités de empresa, muy organizados.

Todo lo que son cuestiones de personal, como despidos, contrataciones, etc. el comité de empresa debe ser consultado. No podemos impedir que se despida o se contrate, pero sí tenemos que ser consultados y luego hay todo lo que son las decisiones económicas, ejemplo: si se cierra una planta, si se cierra una parte, un departamento, si se traslada y todo eso, ahí no tenemos congestión, no podemos impedirlo, lo que podemos hacer son las armas clásicas del sindicalismo de salir a la calle y pelear o intentar ir a los tribunales. Este tipo de cosas no podemos impedir, ahí el empresario tiene capacidad para decidir y ejecutar.

Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande) Lo que te preguntaría… con el cambio de la matriz energética, con lo que están dejando: las minas, el carbón… y están pasando a matrices renovables y a otro tipo de matrices, habrá una gran cantidad de gente desempleada, ¿qué piensa hacer el gobierno de Alemania con toda esa gente, dónde piensa distribuirla?

En este proceso de cierre de todo lo que es la minería y este tipo de sectores, como la siderurgia y todo eso, se ha ido planificando a lo largo de muchos años; ahí los sindicatos eran fuertes, sindicatos muy representativos y lo que han hecho es negociar y configurar el proceso de tal manera que se pautaron planes muy amplios, se iba reduciendo el número de trabajadores conforme se van jubilando y no se reponían y los que han quedado, más jóvenes,  se va a intentar re colocarlos y también re cualificarlos o sea buscarle algún tipo de cualificación profesional afín, donde ellos puedan encontrar un trabajo. Ése va a ser uno de los caballos de batalla también del futuro, no sólo de lo que es minería -los sectores clásicos que se están reduciendo y se están cerrando-, sino también dentro del metal o de otro tipo de sectores estamos viendo que una parte de la producción se va a ir perdiendo. Entonces el caballo de batalla también -junto a la reducción de jornada-, será la capacitación de tal manera que ellos puedan seguir manteniendo su empleabilidad, ya sea hacer una capacitación básica, muy buena, muy amplia, que les permita reorientarse conforme vayan cambiando todo lo que son los nuevos procesos industriales, pero también cuando se pierda esa actividad, que ellos puedan de alguna manera complementar su capacitación y puedan encontrar un trabajo en otro sector, en otro tipo de empresa.

Esa es la pregunta del millón, la digitalización hará que se pierdan muchos puestos, pero también van a generar otros. Hay empresas donde se está viendo que, por ejemplo, la función clásica que tenían montadores… estoy hablando los montadores que usan una especie de carretilla, de esas que levantan pallets. Resulta que a los montadores los organizaron con una tablet de tal manera que ya no tenían que ir a la empresa a buscar las herramientas y el que gestionaba les decía: tú tienes que ir al cliente A, tú tienes que ir al cliente B… ya todo eso se ha digitalizado, de tal manera que los montadores están desayunando, miran en la Tablet y en la Tablet dice “tienes que ir al cliente A, ellos iban al cliente A”, la máquina le decía “me tienes que cambiar el aceite, me tienes que cambiar el tornillo…” o sea que ni siquiera había una persona en el cliente A que era el que decía “hay que cambiarle aceite a esa máquina”, o el montador tampoco tenía que buscar primero si es que faltaba aceite, sino que la misma le decía “me falta aceite”…  Así que se perdieron un montón de trabajos, los montadores se tuvieron que cualificar, que capacitar para poder trabajar con estos instrumentos y lo que se dieron cuenta es que necesitaban formadores, capacitadores que les enseñaran estos nuevos sistemas informáticos a los trabajadores, les enseñaran a trabajar con ellos o sea que redujeron el número de montadores pero tuvieron que aumentar el número de formadores.

El problema es que no lo sabemos… es que este proceso se está produciendo una forma muy rápida, pues si se produjera lo largo de 20 años, podríamos ir planificando poquito a poco, pero se está produciendo con una velocidad cada vez mayor.

Lo que hay que hacer es buscar qué tipo de actividad podemos encontrar para esta gente y también lo que vamos a tener que cambiar son los sistemas de capacitación, porque no puede ser -y eso lo vemos también en Alemania-, que una persona antes hacia su capacitación, empezaba a trabajar y estaba 30 años trabajando en lo mismo, ahora no; no necesitabas volver a aprender, nada más tú ibas adaptando tus conocimientos al avance tecnológico de tu mismo puesto de trabajo. Ahora, yo lo veo en compañeros alemanes que le dices “tú tienes que volver a la escuela porque tienes que volver a aprender otra cosa, para encontrar un puesto de trabajo”… les da pánico, porque tienen la idea de la escuela donde los van a humillar delante de la clase o es alguien que les va a poner notas y si no saca el examen y saca la nota x va a suspender y le van a echar la bronca.

Tenemos un sistema escolar también en Alemania que traumatiza mucho a la gente, los presiona mucho. Vamos a tener que desarrollar también un sistema de capacitación que ayude a la gente, que la fomente, que los haga curiosos, que les despierten las ganas de aprender y  la curiosidad por conocer nuevas cosas; claro, es muy probable que a los trabajadores que ahora tienen 50, 55, 57 años, les llegue tarde todo esto que estoy diciendo… además, hasta que se puedan implantar va a tardar, no? pero para esta gente lo que habrá que buscar es algún tipo de ayuda social, de apoyo económico, para que no quede sin cobertura o buscar algún tipo de actividad donde se puedan ocupar. A los jóvenes, a los que van viniendo ahora, habrá que capacitarlos de esta manera, que no le tengan miedo a aprender cosas nuevas, porque no puede ser que se pierda tanta capacidad humana, tanto talento humano, simplemente porque la actividad va avanzando, nosotros lo que estamos viendo es que no vamos a poder frenar esos cambios, esos cambios nunca los hemos podido frenar, entonces lo que lo que hay que hacer es gestionarlos de tal manera que nuestra gente no se quede en la cuneta, no sé quede al margen.

Leandro Mena (APA) : Angélica lo que vos venís planteando en cuanto a que tenemos que subir la vara y capacitar a nuestros jóvenes porque esto viene avanzando, llegó para instalarse y sí… tenemos que buscar los métodos de cómo capacitar a nuestros jóvenes. Mi pregunta está dirigida a cómo está la actividad aeronáutica en Alemania después de la pandemia, cómo se está reactivando esta actividad y cómo está el tema de Lufthansa; sé que el Estado intervino… saber cómo está encaminada esa parte.

Angélica Jiménez: Cuando se paró todo lo que era turismo y ya no había vuelos a ninguna parte, Lufthansa perdía un montón de dinero por cada hora que no volaba, de tal manera que el Estado le va ayudar con nueve mil millones de euros, que eso es mucho dinero, muchos ceros. La comisión europea le ha dicho que tiene que ceder algunos derechos de aterrizaje y partida de los aeropuertos de Frankfurt y Munich, donde está su estación base y ahí pues entra y sale, es la que más representada está, tiene que dejar parte de esas licencias de salidas a competidores, pero bueno es algo con lo que lo Lufthansa puede vivir perfectamente. Aclaro que en principio, es una línea de crédito o sea cuando Lufthansa vuelva a generar beneficios tiene que ir devolviendo ese dinero al Estado alemán; no sólo ha pasado en Alemania sino también en Francia con el Air France, me parece que el estado español también va ayudar a Iberia. Claro, con el parón del turismo y el parón también muy grande de todo lo que son los viajes de negocios; el parón de la actividad en general y el cierre de fronteras que hubo entre los diferentes países, hizo que sobre todo el sector aeronáutico quedará muy parado, ahora que se empieza a retomar poco a poco el turismo también se empezará a retomar lo que son los vuelos y todo eso, pero sí ha habido ayudas millonarias, multimillonarias para Lufthansa y para otras compañías aéreas.

Gustavo Guzmán (SOEP Misiones). Mi pregunta Angélica es ¿Cómo interactúan como sindicatos con la sociedad para tener una visión de trabajador industrial y no una visión ambientalista? creo que la pregunta de Marcelo Mena de mineros se relacionan, porque creo que son actividades que tienen mucha incidencia en el medio ambiente, así como nosotros preservamos el trabajo de calidad y queremos que las industrias sean menos contaminantes, quería saber ¿cómo ustedes trabajan articuladamente con la sociedad en Alemania?  

Lo de interactuar sindicatos y sociedad lo estamos haciendo de diferentes maneras: nosotros éramos el sindicato que estaba muy próximo al Partido Socialdemócrata. Somos un sindicato donde tiene cabida todo tipo de posición política menos los extremos, tanto lo de extrema izquierda como la extrema derecha no pueden ser afiliados de IG metal pero dentro de lo que es el abanico -sin los extremos-, tenemos dentro de nuestras filas gente que es del Partido Socialdemócrata, de la Democracia Cristiana, tenemos gente que es de los Verdes, mucha gente de la izquierda, entonces tanto la izquierda como el Partido Socialdemócrata son los que más contactos tienen con nosotros como sindicato. Últimamente, lo que hemos intentado buscar, es el diálogo con el partido Verde, el partido ecologista, de tal manera que hemos intentado hablar con ellos… “nosotros no estamos en contra de respetar el medio ambiente, de la ecología, lo que queremos es hacer una industria sostenible y en eso estamos dispuestos a dialogar con vosotros a buscar un punto de encuentro”. ¿Cómo podemos encontrar una industria sostenible, que esté basada en energía renovable y que entre dentro de una especie de economía circular donde se reutilicen los recursos y no se pierdan? Con el partido de los Verdes lo estamos iniciando y también con jóvenes y ONGs. de carácter medioambiental. Hemos hecho varias mesas de diálogo con esas ONGs. y estamos intentando buscar puntos en común, es difícil… porque claro, sobre todo los grupos ecologistas jóvenes nos ven como dinosaurios y como, digamos, demasiado pegados a los empresarios que quieren beneficio a costa del medio ambiente; pero, de alguna manera, estamos intentando comunicarles que nosotros también estamos interesados en tener aire limpio, en tener un medioambiente que sea sostenible, en no quemar y pulverizar los recursos porque también estamos interesados en que nuestros hijos tengan un futuro. Entonces esos intereses son comunes, vamos a buscar una línea común de actuación para poder cambiar este sistema económico que es destructivo, tenemos que reconocerlo, no es sostenible… como sigamos trabajando así en un par de generaciones aquí no habrá quien viva, no? Entonces tenemos un interés común, ahora se trata de buscar el camino para llegar a esa actividad industrial sostenible que queremos lograr todos, ésa es la forma en la que estamos intentando enfocar este este tema con la sociedad.

Santiago Sanz (FeTIA MdP), respecto de la reducción de la jornada laboral que proponían los jóvenes, porque obviamente acá contrasta con el discurso de los empresarios y de las cámaras, de alargar la jornada laboral para un mejor salario…

La reducción de la jornada laboral de jóvenes… eso funciona sobre todo en los puestos de trabajo de alta cualificación; tenéis que tener en cuenta que en Alemania la población está envejeciendo mucho, hay pocos jóvenes, estamos empezando a tener una evolución demográfica negativa, de tal manera que en algunas empresas de alta cualificación empiezan a faltar jóvenes, empieza a faltar el recambio. Hay muchos mayores que se están empezando a jubilar, pero no hay una cantidad equivalente de jóvenes que pueda sustituirles, de tal manera que ya hay algunas profesiones específicas donde falta mano de obra.

¿Cómo puedes ser atractivo en esta lucha ahora por la bolsa de trabajo cualificada? ¿Cuál es uno de los atractivos que tú puedes ofrecer? salarios o jornadas atractivos, jornadas flexibles que sean de alguna manera compatibles con la vida familiar. Pero esto no se da en todos los trabajos, por ejemplo en el sector servicios los jóvenes se hartan de echar horas, hay más oferta de mano de obra. En los sectores que nosotros representamos sí que empieza a ver falta de mano de obra y los que vienen ahora pueden negociar porque hay escasez de gente cualificada, pero donde hay abundancia de mano de obra los empresarios siguen siendo muy reticentes a reducir la jornada laboral. Ahí estamos en una situación parecida como la vuestra.

Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande): Mi pregunta es puntual, en Argentina se ha hablado mucho de la ayuda del Estado a las empresas que tengan problemas económicos por causa de la pandemia, y se debate mucho el tema de participación accionaria del Estado en la empresa (Santiago se refiere al caso Vicentin); es un tema que fue muy debatido y se puso como ejemplo en muchos medios a Alemania y otros países de Europa que lo están haciendo ¿es así? muchas gracias.

Angélica Jiménez: Si, es así, por ejemplo en Lufthansa va a participar el Estado sin tener que intervenir o sea, habrá una parte de compra de acciones… pero hay otras empresas donde sí lo hará, uno de los apoyos que ha ofrecido el Estado es participar de la empresa hasta que se reflote para evitar que se pierdan, porque suelen ser empresas de sectores esenciales y no te puedes arriesgar a que a que el tejido Industrial se rompa; entonces si el Estado está comprando acciones en este período de crisis, nunca estatizando del todo, sino simplemente un porcentaje concreto para evitar que esas empresas o quiebren o sean adquiridas por alguien de fuera.

Eduardo Menajovsky (FeTIA Nac.): Eduardo primero hizo un repaso por los más de 15 años de relación con la DGB enfatizando la solidaridad y la cooperación que recibimos a través del instituto de Formación. “Tenía pensado dos preguntas como cierre, una ya está contestada de forma ejemplar, con mucha claridad, a través de las respuestas a las preguntas de los compañeros, y estaba referida al impacto en el empleo y esa orientación a subsidiar a las empresas de innovación y como actúa el sindicato frente a las contradicciones que planteaba.

La otra está referida a la vida interna de sindical… cómo lo resuelven, lo estamos viviendo acá, es el caso de IndustriALL…   el desafío de renovación que tiene y la traba que impone esta parálisis, ustedes suspendieron congresos, asambleas, entiendo que también suspendieron elecciones. Nosotros también, tenemos algunas batallas muy importantes, como la que estamos enfrentando en el Sindicato del Neumático, cuya renovación de autoridades está congelada. Esto en el tiempo también tiene su impacto en la vida y en la acción del sindicato sobre las políticas públicas, y también tiene su impacto sobre si este proceso se da en algunos lugares y otros no, por ejemplo IndustriALL ante la elección de autoridades de su nuevo comité ejecutivo que se había planificado para este año, aún no se sabe si se hace este año o se suspende. ¿Cómo han proceso, si lo han discutido?

Nuestras unidades tienen bastante autonomía, ellas deciden si posponen o se atreven a hacer en forma virtual, en plan congreso, para elegir la directiva local. A nivel nacional ya se renovaron autoridades en octubre. Ahora todas las actividades que movilizaban mucha gente han quedado canceladas. Hemos tenido muchas jornadas con los comités de empresas, de sectores, por ejemplo el sector de la maquinaria donde teníamos una jornada para debatir las políticas estratégicas de los próximos meses, todo eso se ha cancelado, todas las actividades de prevención, etc. Pero las grandes actividades están canceladas hasta noviembre, esas grandes jornadas de 50 – 100 personas canceladas, luego se verá…nos volcamos mucho a las video conferencias, como ésta. Y el instituto de formación y capacitación sindical lo mismo, organizan seminarios virtuales con temas de pandemia, protocolos, qué instrumentos tienes, cómo hacer tu trabajo como representante de los trabajadores en este contexto de pandemia, etc. A pesar de todo se notan las consecuencias, porque nosotros hemos perdido 30 mil afiliados, eso significa menos ingresos, menos dinero para el trabajo sindical. Los trabajadores que pierden el empleo no están obligados a desafiliarse, pagan una cuota muy baja, 3 o 4 euros… una cosa así. A pesar de todo se dan de baja, y eso significa menos actividades y menos estructura. También que tenemos que adaptarnos ya que no podemos contratar más personal. El aporte de los afiliados es del 1% del salario bruto, pero tenemos aproximadamente un 20% que cumplen jornada reducida por lo tanto pagan una cuota más baja. Eso va a suponer algo así como 20 millones menos en el año de dinero para poder hacer actividades, hacer el trabajo, y nos tenemos que adaptar, aprovechar más los recursos, viajando menos… que los sindicatos locales se coordinen mejor entre sí hay que repensar el trabajo del sindicato que sea igual de efectivo, pero con menos personal, con menos recursos, con menos posibilidades de realizar actividades. Por un lado tenemos mejores instrumentos, pero bueno… los webinarios no lo es todo… (risas).

Luego del agradecimiento de todos resumido por Pedro Wasejko, comprometiéndola para una nueva charla en cuanto sea posible, esta vez para avanzar sobre las nuevas tecnologías y la industria 4.0. Angélica se despidió, ya era muy tarde en Alemania.

“Me despido estoy a vuestra disposición”.

 

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