Compartimos las reflexiones del compañero Guillermo Carrera, sec. General Adjunto de la FeTIA Regional Norte, quien plantea muy claramente dónde debemos ubicarnos para enfrentar la pandemia desatada por el Convid 19. Son definiciones primordiales para participar en un ineludible debate sobre el futuro pos pandemia, la que ha dejado expuesta la profundidad de la crisis del capitalismo neoliberal.

 

Nunca fue tan fácil saber de que lado estar

 

El mundo transita una etapa vertiginosa y difícil de definir. La tensión entre un mundo viejo basado en la concentración de la riqueza en pocas manos, “el neoliberalismo” (que se resiste a aceptar el cambio de época) y otro que no termina de aparecer con claridad, que intenta ser lo nuevo, que tiene al ser humano en el centro de su concepción y a un Estado protector y presente.

El elemento distintivo de la guerra preventiva, considerado como la gran bisagra de la expansión imperial en el mundo unipolar, la caída de las torres gemelas en el mismo corazón del imperio, hoy encuentra su correlato antagónico,“la Cura preventiva”, en la gran cruzada global de lucha curativa y preventiva de la pandemia del “coronavirus”.

Nos encontramos hoy a las puertas de un cambio de paradigma que resulta una oportunidad única que, cargada de mucha esperanza, no podemos dejar pasar. El presente y el futuro de Todos depende de ello.

Quisiera analizar hoy las implicancias y la realidad de cada país en el mundo actual, tan interconectado, pensado como un gran barco, el TItanic por ejemplo, atravesando el temporal de la Pandemia. El Titanic como producto tecnológico del modelo de desarrollo capitalista de aquella época, representaba los valores y principios de un mundo basado en la opulencia y prepotencia de una minoría que, priorizando sus lujos y excentricidades, no dudo en invertir en lujos suntuarios en vez de garantizar la cantidad de botes de emergencia necesarios para todos en caso de ocurrir una tragedia.

Pensando en esta dirección, no puedo evitar la tentación de comparar los botes faltantes del Titanic con la falta de estructuras sanitarias y hasta la imposibilidad de proveer en tiempo y forma simples respiradores en muchos países hoy en día. Hasta los considerados “del 1er mundo” como por ejemplo “Italia y España”.  Todo esto, producto de décadas de desmantelamiento de los estados, en este caso en el área de salud, al tiempo que el despilfarro y las riquezas obscenas de minorías se hacen cada vez más ostentosas.

Los Estados en su mayoría están muy debilitados, la vulnerabilidad frente a la actual pandemia deja al descubierto la verdadera cara del sistema. Las últimas décadas de saqueo neo liberal, fueron tan brutales que no dejaron suficientes herramientas para hacer frente al coronavirus como correspondería a un Estado presente, como es el caso de Alemania o China. Por eso es tan importante tomar medidas preventivas rápidas que permitan evitar o morigerar al máximo el impacto sobre la salud y así salvar la mayor cantidad de vidas posibles.

Como los sectores privilegiados tienen sus propios respiradores o por lo menos tienen garantizada una atención adecuada, son los que tienden a minimizan la Pandemia.  Pero después de conocer las terribles consecuencias visibilizadas en estos países ya no tienen ninguna excusa. Esto nos permite identificar a que sectores representan los jefes de Estado de los diferentes países según qué posición toman frente a este nuevo escenario, si priorizan la economía o por el contrario la salud.

En este escenario cada vez queda más claro de qué lado esta cada uno.

Como aporte al actual debate, siento la necesidad de manifestar mi pensamiento: Observo datos de la realidad que me inquietan profundamente:

-Las declaraciones del FMI a través de su ex vocera, Christine Lagard: “ La gente vive mucho, y ese es el gran problema en el mundo”.

–  Lo que se Traduce concretamente en la principal exigencia de dicho el organismo multilateral en todas las negociaciones de “deudas externas soberanas” del mundo: “La reforma previsional”.

– Por último la total indiferencia e inmovilidad de ciertos gobiernos, que ni siquiera reconocen la gravedad en que se encuentra el mundo y que toman la decisión de no hacer nada frente a la pandemia.

El sector más vulnerable y para quienes solo hay un desenlace posible, la muerte inminente, son nuestros abuelos, (que viven demasiado según ellos),

y las personas con problemas de salud, mas allá de la edad. Este dato lleva la situación a un nivel muy peligroso, que raya en una posición de Darwinismo Social capitalista salvaje y competitivo que plantea que los “fuertes” deben eliminar a todos los “débiles” como mecanismo de selección natural para el control demográfico.

Es por eso que digo: Nunca fue tan fácil saber de qué lado estar.

 

Guillermo Carrera.

FeTIA Regional Zona Norte

 

 

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