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HOY LA PRIORIDAD DEL MERCOSUR DEBE SER GARANTIZAR EL ACCESO A LA SALUD Y HA PROTEGER EL EMPLEO, EL SALARIO Y LA PRODUCCIÓN.
/en Noticias de la FETIA«En el día de ayer, el gobierno argentino comunicó su decisión de que cesará su participación en las negociaciones comerciales externas del Mercosur. El bloque sudamericano, bajo la presidencia pro témpore del Paraguay, se había inclinado de forma inédita y a contracorriente del ‘barajar y dar de nuevo’ global, por proseguir, sin solución de continuidad, en todos los frentes abiertos de liberalización del comercio, las compras públicas y la propiedad intelectual de medicamentos con Corea del Sur, Canadá, Singapur, India y Líbano».
De esta manera comienza el pronunciamiento, más que oportuno, que viene aclarar una compleja decisión tomada por el gobierno y que es tergiversada por la oposición, que miente y confunde.
«La Argentina no se va del Mercosur», por el contrario, «reclama por una mayor integración de y para los pueblos, anclada en el protagonismo de las organizaciones y movimientos sociales de nuestra región en su construcción y desarrollo, profundizando una política, económica y culturalmente soberana».
Aquí el documento completo:
Mantenernos a salvo
/en Noticias de la FETIA¿Cuál es el mayor desafío para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo?
“El mayor desafío es comprender que la salud y la seguridad en el trabajo no es un beneficio por el cual negociar ni un favor que se debe pedir. Es nuestro derecho”.
“Ningún salario vale nuestra salud o nuestra vida, y ningún árbitro puede conceder una indemnización que las devuelva una vez que se pierden”.
¿Existe alguna solución rápida?
“Si hay una solución rápida, ¡no la he encontrado en más de 40 años de activismo por la salud y la seguridad! Nuestros derechos nunca se otorgan fácilmente, siempre deben ganarse con activismo y determinación. De hecho, todos los derechos que gozamos actualmente llegaron después, y nunca antes, de las demandas, la determinación y el activismo de las personas.
“No existe una bala de plata; un lugar de trabajo seguro y saludable es el resultado del esfuerzo y la atención constantes”.
¿Cuál es el papel de IndustriALL en la promoción de la salud y la seguridad en el lugar de trabajo?
“IndustriALL puede apoyar a los activistas sindicales en su lucha al proporcionar un marco para comprender la salud y la seguridad laboral desde el punto de vista sindical. Los lugares de trabajo seguros y saludables son el resultado de sistemas de seguridad eficaces y que operan simultáneamente: materiales, herramientas, equipos, entorno laboral, prioridades de la dirección, políticas, programas, procedimientos de trabajo y, por supuesto, las personas”.
“Todos estos elementos deben ser diseñados, probados, educados o entrenados para que sean lo más seguros y saludables posible”.
¿Cómo detenemos el coronavirus en el trabajo?
“La pandemia de COVID-19 que enfrentamos hoy en día es una situación extraordinaria, pero los principios del control de infecciones se conocen desde hace décadas. Hay que mantener la limpieza personal, especialmente de las manos. Mantener limpios los equipos, las herramientas, los controles y las superficies. Si no se puede mantener el distanciamiento social en el lugar de trabajo, considerar el uso de las máscaras, pero asegurándose de usar la máscara correcta e implementando el programa de máscaras acompañado de una educación, capacitación y control adecuados. Cualquier programa de protección respiratoria, ya sea usar una máscara quirúrgica simple o un respirador con suministro de aire, necesita una implementación cuidadosa y que se haga un seguimiento para tener éxito.
“Hay que pensar en las rutas de transmisión: durante el viaje desde y hacia el trabajo, en los cambios de turno, cerca de equipos particulares, en el comedor, los baños, donde sea que las personas compartan el mismo espacio vital”.
“Se debe garantizar que los trabajadores tengan suficiente ‘licencia por enfermedad’ de modo que no sientan la necesidad de ir a trabajar mientras están enfermos. Implementar un programa de realización de pruebas cuando estas sean más fácilmente disponibles. Es necesario tener un plan para atender a los trabajadores con mayores niveles de riesgo. Planificar cómo lidiar con un trabajador que comienza a sentir síntomas mientras está en el trabajo: ¿cómo se lo llevará a recibir atención médica y cómo se rastreará y hará un seguimiento a cada trabajador con el que haya entrado en contacto?
“Estos son solo ejemplos, pero existen directrices detalladas disponibles de la Organización Mundial de la Salud, gobiernos nacionales y otras fuentes confiables. También hay mucha información errónea, ¡así que hay que asegurarse de recibir orientación de una fuente confiable!”
¿Qué derechos tienen los trabajadores?
“Los sindicatos insisten en tres derechos básicos de salud y seguridad laboral para los trabajadores: el derecho a saber, el derecho a participar y el derecho a rechazar o a impedir el trabajo inseguro”.
“El derecho a saber significa conocer todo lo necesario acerca de los peligros de nuestro trabajo y recibir la educación y capacitación necesarias para desempeñar las tareas de manera segura”.
“El derecho a participar significa ser interlocutores plenos en el desarrollo e implementación de todas las políticas, programas y procedimientos de salud y seguridad en el trabajo, en las investigaciones de accidentes/incidentes, inspecciones, auditorías, evaluaciones de riesgos… en todo. Queremos que la salud y la seguridad se desarrollen con nosotros, no ‘por nosotros’. Las únicas personas con la autoridad moral para evaluar un riesgo son aquellas que lo enfrentan”.
“Finalmente, exigimos el derecho de negarnos a realizar o a impedir que se realice cualquier trabajo que se considere inseguro o peligroso para la salud, sin sufrir repercusiones negativas”.
Mantenernos a salvo: UN MANUAL DE REFERENCIA BÁSICO PARA LOS ACTIVISTAS POR LA SALUD Y LA SEGURIDAD
Artículo publicado en IndustriAll
LA FETIA APOYA LA OFERTA DE REESTRUCTURACIÓN DE LA DEUDA QUE PRESENTÓ EL GOBIERNO ASÍ COMO EL GRAVAMEN A LAS GRANDES FORTUNAS.
/en Noticias de la FETIACelebramos la firme decisión del gobierno de rechazar las políticas de ajuste que los bonistas pretendieran imponerle al Ministro Guzmán mediante amenazas “cuasi” mafiosas y que el gobierno haya priorizado una propuesta sostenible, realista, alineada con los planteos que presentó al Fondo Monetario Internacional desde el principio de su gestión.
La propuesta de no realizar ningún desembolso hasta el 2023, hacer una quita de capital del 5,4% y una reducción del 62% de los intereses es una decisión responsable y oportuna ya que está claro que si un país no crece no puede pagar. Más aún en el contexto de emergencia sanitaria provocada por la pandemia que castiga nuestra economía como jamás lo habíamos experimentado. Como dijera Néstor Kirchner “los muertos no pagan” y Alberto Fernández eligió el cuidado de la vida y la salud de nuestro pueblo. El Presidente es coherente con sus propuestas de campaña, ratificando que el peso de la deuda no puede cargarse sobre espaldas de los trabajadores y de los argentinos que menos tienen.
Es oportuno celebrar también la buena acogida que tuvo en el gobierno la iniciativa de aplicar un impuesto a las grandes fortunas, que ayuden a solventar la crisis social profundizada por la pandemia y el necesario y -a todas luces eficaz-, aislamiento preventivo y obligatorio.
Las medidas tomadas por el gobierno para paliar en algo el terrible impacto en los sectores de menores recursos son necesarias, imprescindibles, pero no bastan dado el profundo deterioro que dejó el macrismo, la expansión exponencial del virus no hace más que dejarlo al desnudo.
En ese contexto es razonable, justo e imprescindible, que quienes más se enriquecieron -sobre todo en los últimos años de especulación financiera-, hagan su aporte en un gesto que cuenta con la legitimidad que le dan amplios consensos en distintos sectores, políticos, sociales y culturales y que la sociedad toda reclama.
En nuestra historia no sería la primera vez que se aplica un gravamen a los más poderosos. La Primera Junta apeló a un empréstito forzoso a la naciente burguesía para financiarse. El mismo Gral. San Martín, que siendo gobernador de Mendoza no duda en expropiarles a los ricos para solventar su cruzada libertadora. Carlos Pellegrini le impuso como condición a la elite porteña para aceptar la presidencia del país que atravesaba una profunda crisis económica… Antecedentes hay y siendo que el impuesto que estudia diputados alcanzaría solo a 12.000 personas o sea el 0,03% de los argentinos, pensar también en un empréstito forzoso a otro sector de las grandes fortunas no alcanzados por el impuesto podría ser un camino complementario.
La FeTIA confía que en el éxito de estas propuestas está la posibilidad real de reconstruir una nueva etapa para la Argentina. Una Argentina donde el rol del Estado –como queda demostrado en este marco de pandemia global–, es fundamental, es el único que puede garantizar políticas públicas integradoras, inclusivas, que hagan un país más solidario, más equitativo, federal y soberano. Sus implicancias democratizadoras irían mucho más allá de la pandemia.
Inédita protesta de repartidores de comida en seis países
/en Noticias de la FETIAEn las principales ciudades del país, y en medio de la cuarentena que transformó a los repartidores de comida en trabajadores esenciales, la ausencia del único canal de circulación habilitado para el reparto de productos a domicilio se hizo sentir: este miércoles se llevó a cabo el Paro Internacional de Repartidores de plataformas virtuales. Aunque las condiciones de trabajo en estas empresas siempre fueron precarias, ahora, sin obra social ni ART, sin contrato laboral o con una relación encubierta bajo el monotributo, con salarios atados a la demanda de pedidos y casi sin provisión de insumos de prevención, los trabajadores se encuentran expuestos al contagio de covid-19 sin ningún tipo de seguridad laboral.
Desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, los trabajadores de las plataformas Glovo, Rappi, PedidosYa y UberEats no dejan de cruzar las ciudades con sus mochilas al hombro para transportar los productos y alimentos que se consumen. Para conocer más sobre esta situación, Página 12 dialogó con algunos de los repartidores que siguen en las calles.
¿Héroes?
De unos años a esta parte la escena se repite: frente a locales de comidas rápidas, bares, restaurantes o cafeterías, trabajadores en bicicletas o motos, vestidos de rojo, amarillo o naranja, se juntan a la espera del pedido que llevarán a los domicilios. Sin embargo, desde que la cuarentena obligatoria fue decretada en todo el país, la escena parece tomar otro alcance: en medio de calles vacías, los grupos de trabajadores agolpados frente a las puertas de los locales son casi lo único que se mantiene con vida en medio de las ciudades dormidas.
“Es bastante loco trabajar así, uno se acostumbra a la gente, a andar en la bici y tener que esquivar a las personas o a los autos, ahora de repente es como que sos el dueño de la ciudad”, comenta y se ríe Federico, trabajador de PedidosYa, que, junto a compañeros de Rappi, Glovo y la reciente UberEats, aguarda su paquete en la puerta del local de McDonalds de la calle Florida, en el microcentro porteño. Rápido, Federico deja de reír y aclara “pero no somos dueños de nada, ni tampoco héroes, eso es cualquier cosa, yo trabajo como trabajan todos y ahora me tocó tener que hacerlo en la cuarentena, nada más”.
En esto coincide Damián Zárate, trabajador de Rappi que todos los días llega en tren a la Capital desde la zona norte del conurbano bonaerense: “Ahora, con la cuarentena, la empresa te llama hasta diez veces por día para pedirte que por favor salgas a trabajar, que la sociedad te necesita, que sos indispensable, cuando la verdad es que hasta hace un mes su frase de cabecera era ‘si no te gusta esto, buscate otra cosa’”.
Pegado en la cortina metálica del local de McDonalds, un cartel reza: “Estimados repartidores: nuestro local se encuentra operando, por favor golpeen la persiana que estamos adentro”. La imagen de los trabajadores que aguardan frente a una cortina cerrada se repite en toda la ciudad. “Ahora las esperas se hacen más largas, los locales trabajan con menos gente y eso demora todo”, asegura Jimena, repartidora de Glovo que espera el pedido de una cafetería de San Telmo.
Desde la ciudad de Córdoba, Romina Stolarowa asegura en diálogo con Página/12 que “los pedidos aumentaron en los primeros días de cuarentena pero hoy en día ya mermó y empezó a funcionar al mismo ritmo que antes”. Ella, como muchos otros, trabaja para más de una aplicación: “trabajo para Glovo, Rappi y PedidosYa, la mayoría de nosotros trabajamos para varias empresas porque si no, no rinde”, explica.
«Hay menos pedidos, yo pensé que por la cuarentena la gente iba a pedir todo por delivery, pero deben tener miedo de que les llevemos el virus, la verdad es que hay pocos pedidos y estamos sacando menos plata”, detalla Jimena y agrega que “llegás a una casa y se fijan si tenés barbijo, te agarran el pedido de lejos y después te dan una buena propina, eso hay que decirlo, las propinas están mejores”. Lo mismo opina Stolarowa: “Los clientes atienden bien, muchos dan propina y agradecen el servicio, eso te levanta el humor”.
Hay casos en que los trabajadores, al encontrarse dentro de los grupos de riesgo, se ven obligados a respetar la cuarentena sin poder salir a repartir. Es el caso de Axel Jara, trabajador de Glovo que debe quedarse en su casa de Mar del Plata. En diálogo con este diario asegura que “todo se dificulta mucho económicamente, debido a la flexibilización a la que estamos sometidos, con o sin cuarentena. Si no trabajamos, en este caso por fuerza mayor, no cobramos”. Para los trabajadores de aplicaciones no existen licencias médicas o home office: si no reparten, no cobran.
¿O precarizados?
Aunque al tratarse de una relación laboral aún no regulada de manera oficial no existen datos del Estado Nacional, en la actualidad se calcula que existen cerca de 160 mil trabajadores de plataformas digitales en todo el país, si se incluyen las aplicaciones de transporte como Uber o Cabify, según se desprende de un informe realizado el año pasado por elCentro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De esos 160 mil, cerca de 60 mil son trabajadores de reparto.
Si bien las políticas cambian en cada empresa, la mayoría de los repartidores no cuenta con cobertura de obra social ni ART, además de soportar una relación de dependencia encubierta bajo el pago de un monotributo o, directamente, no tener ningún tipo de contrato laboral registrado. Al momento no existe legislación específica que establezca un marco regulatorio para la actividad de estas empresas, por lo que cada una adopta una política diferente con sus trabajadores.
En plena cuarentena, las medidas de prevención de las cuatro grandes empresas son tan diversas como escasas: “Rappi tardó en dar elementos de prevención, cuando lo hizo fue para cumplir un protocolo. Uno de cada veinte compañeros debe haber accedido al barbijo, pero porque justo pasó por una oficina a hacer otro trámite y se lo dieron, si no nadie te acerca nada”, asegura Zárate y agrega que “los barbijos, los guantes y el alcohol en gel los pagamos nosotros. Somos conscientes y cuando llegamos a casa nos ocupamos de sanitizar todo, hasta los cascos y las mochilas, con antibacteriales que también son muy caros”.
La situación con Glovo es similar: “Al principio no se brindó ningún insumo, después los compañeros mandaron cientos de mails y la empresa se dignó a dar dos guantes y un barbijo descartable por día, que como mucho duran una hora”, detalla Jara. En Córdoba, según asegura Stolarowa “nos dieron un par de guantes y un minifrasco de alcohol en gel, pero eso solo dura un día, después tenemos que costear todo nosotros».
En el centro de Lomas de Zamora, frente a la puerta de una farmacia, Juan espera con su barbijo puesto: “Lo hice yo en casa, Rappi dio un kit con guantes y unos barbijos descartables que después de un día hay que tirar, y nada más, así que tengo que comprarme las cosas o hacerlas yo mismo” asegura y agrega que “vengo hasta acá desde Budge y laburo todo el día, después llego a casa con mi esposa y mi hija, y nadie me asegura que no vaya a contagiarlas, pero tampoco puedo dejar de trabajar”.
Aunque hasta el momento no hubo casos confirmados de repartidores infectados, lo cierto es que no existe ningún mecanismo para que las empresas se hagan cargo ante un contagio: “En ese caso no creo que hagan nada, porque nunca lo hacen, el otro día murió un pibe atropellado en Rosario mientras trabajaba para PedidosYa y no se hicieron cargo, menos lo van hacer con un contagio”, advierte Stolarowa.
Organizados
En octubre de 2018 la Asociación de Personal de Plataformas (APP) se inscribió por primera vez en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Desde entonces, la Asociación centraliza los reclamos de los trabajadores de plataformas. Cuando a principios de este mes Rappi lanzó una campaña publicitaria para promocionar a sus trabajadores como «RappiHeroes» de la pandemia, la APP emitió un comunicado para dejar en claro que «no somos héroes ni heroínas, queremos insumos de seguridad».
Por otro lado, desde la Asociación solicitaron al gobierno de la ciudad de Buenos Aires, donde circulan más de quince mil repartidores, que «convoque a las empresas de plataformas para que implementen medidas adecuadas de salud y seguridad para todos los repartidores que, hasta ahora, estamos desamparados». Hasta el momento no obtuvieron ninguna respuesta.
Además de APP, existen otras experiencias de organización de trabajadores de plataformas. «APP – Trabajadores organizados» surgió al calor de las problemáticas de la cuarentena. Desde sus redes sociales centralizan reclamos de todo el país: «La organización presencial se abandonópara evitar contagiarnos,pero seguimos organizados en redes y grupos de WhatsApp«, asegura Jara que, desde Mar del Plata, impulsa la experiencia.
Los trabajadores también denuncian actitudes abusivas por parte de las fuerzas de seguridad: «Yo cruzo la General Paz para trabajar y es terrible. Te paran, como mínimo, tres veces al día y de muy malos modos. Para los que viajamos en tren es feo, a veces entran al furgón pegándole a la puerta con el bastón, en un lugar donde no hay más que cuatro pibes que vienen de laburar», denuncia Zárate.
En el microcentro porteño ya empieza a caer la tarde. Tras recibir el paquete de McDonald’s, Federico sonríe porque es el último reparto de la jornada: «Cuando empezás temprano, a esta hora ya no sabés ni qué estás repartiendo, ni la plata que juntaste, solo te querés ir a tu casa», dice al tiempo que un patrullero de la policía de la ciudad cruza la esquina: «Bueno, si es que me dejan», bromea mientras lo señala.
Artículo publicado en Página/12
LA FETIA CELEBRÓ AYER SU SEGUNDA REUNIÓN VIRTUAL.
/en Noticias de la FETIALa Comisión Nacional ampliada con sus regionales y ramas avanzó en lo que seguramente será una práctica periódica de la FeTIA, las video conferencias, no solo por el aislamiento necesario impuesto por el Covid-19, sino por las ventajas que brindan para una organización federal como la nuestra las herramientas virtuales cuya incorporación marca, aunque sea simbólicamente, un derrotero de cambio en el que la apropiación de las nuevas tecnologías por los trabajadores es vital.
La primera de estas reuniones se hizo el pasado jueves 16 y las dos horas que duró alcanzaron para un paneo general sobre la nueva situación generada por el corona virus, el impacto en cada regional y en cada sector. Una información necesaria para sacudir el aturdimiento generalizado por la nueva situación y poder pensar, entre todos, líneas de acción que quedaron más definidas en el encuentro virtual de ayer.
Se incorporaron al debate grandes temas ya instalados en la sociedad como el gravamen a las altas fortunas y la aplicación de un empréstito forzoso; acuciantes como el control de precios de los alimentos en donde tenemos que llegar a tener alimentos en cantidad y precios razonables; qué nos planteamos hacer con el problema energético y otras cuestiones que vinieron para quedarse como el teletrabajo y la industria 4.0 y las herramientas digitales aplicadas a la producción. Otros temas más puntuales y críticos que tienen que ver con el trabajo informal, como el de lxs artesanos por ejemplo; el de las cooperativas y los trabajadores autogestionados quedaron planteados para explorar una solución que les permita superar la emergencia dignamente.
Sobre algunos de estos temas se tomaron decisiones y la FeTIA hará pronunciamientos y campañas públicas. Para Pedro Wasiejko esta situación de emergencia es una oportunidad, “un buen momento para ir construyendo algo que hace un tiempo venimos planteando. No vamos a salir de esta pandemia de la misma forma que entramos. Será otra situación política, económica y laboral. El sindicato del futuro será real en tanto y en cuanto sea también el sindicato virtual. La realidad tendrá que funcionar en espejo con su propio proceso de organización virtual”.
ORGULLO NACIONAL
/en Noticias de la FETIASe demuestra una vez más el carácter estratégico que cumple nuestra línea de bandera, el rol que cumple como servicio público y como factor de soberanía e integración.
FELITACIONES a lxs trabajadorxs aeronáuticos por su sacrificado compromiso y solidaridad.
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