“Hoy despedimos a un gran dirigente del sindicalismo combativo, que fuera cofundador de la FeTIA y su primer secretario General, Alberto Piccinini. Como no podía ser de otra manera, nos reunimos para despedirlo entre todos, de alguna manera rendirle homenaje en el recuerdo de aquellos que más lo conocieron y compartieron con él gran parte de su historia gremial y política”, con estas palabras Pedro Wasiejko, actual secretario General de la FeTIA, abrió la sala para rendir homenaje a Pichi el mismo día de su fallecimiento, el jueves 13.

Eduardo Menajovsky y Victorio Paulón, conmovidos, nos hablaron del Pichi que no conocíamos, de aquél joven obrero metalúrgico que supo resistir a la Triple A, a los atropellos de Acindar y luego a la feroz dictadura cívico militar.

“Pichi soñaba con la democracia sindical y la unidad de los trabajadores”, contó Victorio y agregó “Se terminó de fraguar como dirigente en la cárcel” y lo demuestra cuando “el 10 de diciembre de 1982, habiendo pasado la libertad vigilada, sabiendo que a él aún lo vigilaban, detuvo los colectivos que transportaban a los obreros en la entrada a la empresa, para pedirles adherir a un paro convocado por la CGT dirigida por Saúl Ubaldini. La UOM de Villa no podía carnerear”… «Esto le posibilitó recuperar el sindicato y practicar la democracia interna con la que siempre soñó”.

Victorio señaló que Pichi fue el exponente “bisagra” entre el sindicalismo de los 70 y el de los 80/90, “tuvo capacidad de proyectar una práctica concreta que satisfizo sus sueños de joven militante obrero”.

Menajovsky, conteniendo su emoción, rememoró la llegada de Pichi a la cárcel de Rawson y cómo, dos personas con experiencias tan distintas fueron construyendo una amistad, una comunión política y humana muy profunda. “Pichi estuvo siempre en esos cinco años de cárcel del lado de los que resistían a una situación de extrema violencia y desamparo que se acentuó con Golpe del 76.

Eduardo sugiere recordarlo no como a un héroe, “Pichi fue un militante popular, un hombre bueno, decente, que luchó por lo que él consideraba que era digno. Luchó por los intereses de sus compañeros y luchó por construir una UOM que dé respuesta a las necesidades de sus compañeros. Su movimiento nace en esa lucha. Entendió, en las circunstancias que vivió, que esa lucha no podía quedar aislada en Villa Constitución, que tenía que armar, ayudar a construir, por el hecho de ser sobreviviente de una generación, tal vez el único de aquellos dirigentes del clasismo como Tosco, Salamanca, y otros. Él tenía que aportar a la construcción de una alternativa democrática diferente que ayudara a la transformación del país, y ése era el eje de nuestras discusiones.  Siempre comprometido, al servicio de esa lucha.  Fundó el CEFS en 1982, junto a Alfredo Bravo y otros, el que cumplió un rol destacado en la tarea de la formación política y sindical que siempre apoyó e impulsó.

“En el marco de la formación política, después de tres seminarios inmensos con más de 80 dirigentes sindicales de distintos niveles y experiencias, llegamos a la conclusión que la etapa en la que entraba el mundo (fines de los 80) exigía que el movimiento sindical, los trabajadores y sus dirigentes, asuman un compromiso político diferente a la política tradicional, tenían un nuevo desafío, tenían que responder políticamente a la nueva etapa y de ahí surge la Propuesta Política de los Trabajadores, la PPT, y eso se proyecta en los primero encuentros previos a la conformación de la CTA en Burzaco y en esa concepción Pichi es luego constituyente en la Convención del 94 y posteriormente diputado nacional”. “Pichi fue sindicalista, asumió un compromiso político en aras de una transformación, fundamentalmente lo despedimos como a un amigo, a mi amigo y hermano.

Luego intervinieron las compañeras y compañeros más jóvenes que estaban comenzando su militancia ya en democracia, casi todos convergían en el CEFS como nuestro secretario General Wasiejko  quien señaló que Pichi expresaba esa convergencia entre sectores de la izquierda, otros de la izquierda peronista y otros de la izquierda más tradicional. “Pichi simboliza de alguna manera esa confluencia que se fue construyendo y que la CTA comenzó a afianzar”.

Silvia Portella, militante sindical brasileña desde principio de los ’80, rescató en el contacto con ese trío de Eduardo, Pichi y Victorio su acercamiento al sindicalismo argentino, precisamente en el proceso de creación de la CUT.  “Su calidez, su simplicidad en la grandeza, eso es lo que diría de Piccinini” dijo Silvia, “como ser humano, como persona, como militante, un tipo como pocos que tuvo su rol y su papel en la historia argentina y de toda la región; fue con él que se inició la relación de la CTA y de la CUT y el PT, hasta hoy”.

León Piasek profundamente conmovido, nos contagió su emoción al recordar aquellos años de acercamiento al movimiento sindical desde el CEFS, donde los recibió Pichi y Eduardo y conoció al que luego fuera su maestro y socio pero fundamentalmente su amigo, su hermano, Aldo Komoto. Al hablar de Pichi, León recordaba cálidamente anécdotas de esa experiencia aportando otros costados de Pichi que nos sacaron algunas sonrisas…

Lilian Capone nos habló de esa obsesión de Pichi por la formación de las y los compañeros y sus viajes semanales con Eduardo y otros compañeros, a dar charlas de capacitación. “Años haciendo esos viajes. Ahí conocí cómo se trabaja en una fábrica, ahí, en Acindar, en Villa, descubrí el problema de la salud de los trabajadores, comprendí que la salud de los trabajadores era parte de la puja entre el capital y el trabajo. Ahí comenzó mi capacitación y lucha por la salud de los trabajadores”.

Para Ariel Basteiro, Piccinini era el líder viviente después de ese proceso tan difícil para los trabajadores con Ongaro, Tosco, Salamanca… Pichi era el referente vivo que expresaba todo lo que veníamos pensando los que tuvimos un origen de izquierda. “Esa formación, ese compartir con Pichi y con Eduardo en esa gran trinchera que fue el CEFS, nos permitió a mí y a mi hermano Fabio recuperar APA y comenzar otro proceso más democrático…

Para Fernando Montero, luego de recordar su paso y la de buena parte de la CD de FOETRA expulsada por Guillan. “Ahí, con Pichi, desde el CEFS, comienza nuestra resistencia a la privatización de ENTEL hasta recuperar el sindicato”. Fernando coincide con Pedro en esa imagen de Pichi como el gran armador de esa confluencia de distintos sectores, peronistas y no peronistas, que permitió la creación de la CTA. Pichi privilegió siempre la unidad de clase”.

Pecho Bardach y Rubén Ciuró también aportaron al reconocimiento de Pichi como el gran dirigente que fue. Cada uno desde su historia en común con él se sumaron al relato de la vida rica en matices de un hombre común, un trabajador, que supo estar a la altura de la época que le tocó vivir.

Terminamos el acto abriendo los micrófonos y al grito de ¡PICHE PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE”!

 

 

 

Veintiséis años atrás el pueblo de Entre Ríos concurría a las urnas para participar de las elecciones generales pero, al mismo tiempo, para marcar un hito en contra de la ola privatizadora que impulsó Carlos Menem, que obtuvo ese mismo día la reelección con casi el 50 % de los votos. Sin embargo, aquel 14 de mayo de 1995 los y las habitantes de Concordia y Federación participaron de un plebiscito no vinculante, el primero luego de la reforma Constitucional de 1994. Allí, el 90 % de quienes acudieron al cuarto oscuro le dijeron “No a la privatización de Salto Grande”. El resultado no fue magia sino producto de la lucha organizada a través de militancia, reuniones, asambleas y con un sindicato que se puso también a la cabeza de esa batalla.

 

A pesar de la pandemia, pero con los protocolos de distanciamiento y cuidados correspondientes, y más de dos décadas y media después, el Sindicato Argentino de Trabajadores de Salto Grande (SIATRASAG) organizó en la Delegación Argentina de Salto Grande un acto para conmemorar aquella fecha histórica. Estuvieron presentes César Urteaga, secretario general del gremio entre 1991 y 1996, uno de los protagonistas de aquella lucha; Sergio Benitez, actual secretario general e integrante de la Federación de Trabajadores de la Industria, la Energía, los Servicios y Afines (FeTIA); su secretario adjunto Santiago Mackinnon; Luis Benedetto, Presidente de la delegación argentina de Salto Grande, Juan Domingo Orabona, vicepresidente de la delegación; el diputado provincial Nestor Loggio; el intendente de Concordia, Alfredo Francolini; el intendente de Federación, Ricardo Bravo; Daniel Cedro, Presidente del Consejo Deliberante y Daniel Perczyk, gerente general en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, entre otros y otras. En la actividad se descubrió una placa conmemorativa de la fecha que se realizó emulando las boletas y afiches de aquella época.

 

 

“La derecha siempre está esperando el momento para volver a avanzar en el intento privatizador. Por eso es importante hacer estas actividades, para recordar la historia y que las nuevas generaciones conozcan la lucha y defiendan lo que se consiguió con tanto esfuerzo”, dijo Sergio Benitez.

 

En relación a los desafíos actuales, el secretario General del SIATRASAG señaló que hay que prepararse para la post pandemia. “El panorama laboral va a cambiar radicalmente para muchos. El teletrabajo, la sustitución de mano de obra por medios automáticos y otros cambios que se introdujeron en estos meses llegaron para quedarse y hay que buscar alternativas para seguir generando trabajo genuino. En este contexto, los trabajadores y las trabajadoras debemos estar más unidos que nunca para enfrentar el futuro. Pero además tenemos que generar propuestas y estar a disposición para constituirnos en uno de los pilares de la recuperación económica y productiva de la Nación”, aseguró Benítez.

 

Por último, y en relación a la discusión sobre la matriz energética que debe tener la Argentina, Benitez señaló: “Así como hace 26 años atrás los trabajadores fuimos protagonistas de una lucha que se opuso a la entrega de los recursos naturales, hoy tenemos que encabezar los debates sobre el futuro energético del país. Después de los cuatro años de macrismo y de la pandemia en la recuperación de la Argentina la matriz energética cumple un papel crucial. Necesitamos de energía a precios razonables y renovable para que las industrias puedan trabajar al máximo de la capacidad instalada para generar trabajo genuino e ingreso de divisas a través de las exportaciones. Es indispensable profundizar la inversión en generación hidroeléctrica y nuclear. En ese contexto, es muy importante avanzar en la firma de acuerdos de inversión que quedaron latentes para terminar las hidroeléctricas del sur y las nucleares y crear las condiciones para el ciclo de crecimiento que sin dudas vendrán”.