2º Congreso de IndustriALL Global Union

Esta columna trae una entrevista con Bernard Thibault, ex secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Francia y miembro del Grupo de los Trabajadores en el Consejo de Administración de la OIT. En la entrevista, Thibault analiza la crisis desencadenada en la OIT en 2012,

causada por algunas organizaciones de empleadores. Estas organizaciones impugnaban que el comité de expertos de la OIT pudiera reconocer el derecho de huelga en los países en los que no está previsto en la constitución nacional. Thibault entiende que este es un argumento erróneo y explica el por qué en la entrevista.

 Dice que algunas organizaciones de empleadores, en nombre de la competitividad económica, quieren poner fin a las normas laborales que pueden tener un alcance universal. Sin embargo, tener un sistema de protección de alcance mundial es cada vez más necesario, debido a la inseguridad de las condiciones de trabajo en el mundo y a las dificultades enfrentadas por el movimiento sindical en organizar a los trabajadores en la actual configuración globalizada de las relaciones de trabajo.

 Para millones de trabajadores, la OIT es el único escudo contra la ley de la selva.

 Aquí encontrará la columna de la GLU en portugués y en español.

 ¡Buena lectura!

 * Recordatorio * – La cuestión del derecho de huelga fue abordado en dos columnas anteriores: El derecho a huelga de Jeffrey Vogt, asesor jurídico de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y La libertad de asociación y el derecho de huelga de Luis Inácio Lula da Silva, ex Presidente de la República Federativa de Brasil.

 

14 September – 16 September  Viena, Austria

Luego de enfrentar despidos y detenciones por parte de la empresa Arauco, Argentina, los trabajadores del sindicato SOEP reclaman el reintegro de sus compañeros y mejores condiciones laborales. IndustriALL se solidariza con los trabajadores y los respalda para que luchen por sus derechos. 

El Sindicato de Obreros y Empleados Papeleros (SOEP) de Misiones actualmente reclama que reintegren a los 20 trabajadores despedidos de la empresa de celulosa Arauco. El SOEP está adherido a la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (FeTIA), quien a su vez es afiliada a IndustriALL Global Union.  También piden mejores condiciones de trabajo porque aseguran que existe insalubridad laboral.

Los trabajadores decidieron protestar para mostrar su rechazo ante la decisión de la empresa de despedir a más de 20 compañeros. Ante ello la empresa respondió deteniendo a 11 que ejercían su derecho a huelga. Si bien horas después fueron liberados, el secretario general de la FeTIA, Pedro Wasiejko asegura que se trató de «una práctica desleal e ilegítima que es costumbre en esta patronal».

El gremio decidió levantar las medidas de protesta a la espera de que la empresa reincorpore a los despedidos. Por su parte el Ministerio de Trabajo decretó la conciliación obligatoria y se comprometió a arbitrar todos los medios para la reincorporación de los despedidos.

Además el Ministerio de Trabajo declaró «la insalubridad laboral» en doce áreas de la planta de pasta de la celulosa ex Alto Paraná, ubicada en la localidad de Puerto Esperanza. Los trabajadores reclaman desde hace meses la aplicación de la ley de insalubridad.

Jorge Almeida, Secretario Regional de IndustriALL considera que:

“IndustriALL se suma al pedido de la organización y se mantiene presta a brindar la solidaridad necesaria para encontrar una solución al conflicto” 

Es un hecho que las innovaciones y los cambios relacionados con la organización del trabajo conllevaron alteraciones del mercado laboral, por las que algunos estándares internacionales de trabajo se han vuelto obsoletos, para dar lugar a demandas por nuevos derechos. Pero esto no justifica las presiones ejercidas sobre la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para que sea bajada del estatus de organismo internacional al de una agencia del sistema de Naciones Unidas, ni tampoco los cuestionamientos del derecho de huelga como parte del Convenio 87 sobre la libertad de asociación, a pesar de la defensa de este concepto que la OIT ha sostenido a lo largo de más de sesenta años. 

 

La OIT es uno de los organismos más antiguos e importantes del sistema de la ONU. Además, es el único que funciona sobre una base tripartita: gobiernos, empleadores y trabajadores. Tiene potestades de normalización y supervisión y dispone de mecanismos para anular normas obsoletas, actualizar las incompletas y habilitar la denuncia por parte de los países miembros, de los convenios que ellos consideren inadecuados. De modo que existen las herramientas para perfeccionar el sistema de normas. 

Obviamente, éste no es el tema del debate actual. Por el contrario, se trata de un intento de debilitar una norma fundamental de la OIT, a saber la libertad de asociación, y a partir de ella, también las otras. La premisa principal de la libertad de asociación consiste en que cada sector –trabajadores y empleadores– se organiza según su criterio y que ninguna parte, sobre todo el Estado, puede interferir en la organización de las otras. Por lo tanto, no existe la necesidad de que la mencionada norma autorice a los sindicatos a organizar reuniones, cobrar las cotizaciones o publicar boletines, entre otras. El Convenio 87 garantiza, de manera implícita, el derecho de los trabajadores a tomar decisiones colectivas e independientes, incluido el derecho de huelga. 

La Constitución de Brasil, aprobada en 1988 para reemplazar la legislación de la dictadura militar, reconoce el derecho de huelga. Durante mi mandato emprendí el fortalecimiento de la libertad de asociación mediante la ratificación del Convenio 151 y la extensión de ese derecho a los trabajadores del sector público. Aprobamos una ley que otorgó la personería jurídica a las centrales sindicales de Brasil, y bajo mi gobierno se negociaron, entre otras iniciativas, acuerdos colectivos formales con las centrales, por ejemplo sobre los criterios para el reajuste de los salarios mínimos; se creó el Consejo de Desarrollo Económico y Social (CDES), con la participación de trabajadores, empleadores y otras organizaciones sociales; y se ha puesto énfasis en destacar al máximo la OIT y su agenda para el trabajo decente. 

En las décadas de 1970 y 1980 tuve el honor de presidir la Unión de los Trabajadores Metalúrgicos de San Bernardo y Diadema. El 1 de abril de 1980, iniciamos una huelga de 41 días por mejores condiciones de trabajo y aumentos salariales. La reacción de los empleadores y del gobierno fue de represión extrema: 1.507 huelguistas fueron despedidos, y 14 líderes sindicales, entre ellos el autor, fueron detenidos y sentenciados a varios años de prisión por un tribunal militar. La represión ejercida por las empresas y el gobierno militar generó una ola de solidaridad impresionante, al tiempo que a nivel internacional la violación de nuestros derechos humanos y sindicales desembocó en la presentación de una demanda, con el número 958, ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT. En 1982 el caso llevó a la adopción de una resolución unánime, en la que se estableció: “Con respecto a Luiz Inacio da Silva y otros líderes sindicales … recuerda una vez más la importancia que otorga al derecho de huelga como uno de los medios fundamentales a disposición de los trabajadores y sus organizaciones para promover y defender sus intereses ocupacionales…” Este posicionamiento claro de la OIT en torno a nuestro derecho de huelga fue un factor importante que indujo al gobierno a reconsiderar las sentencias contra nosotros. Las intervenciones de la organización jugaron asimismo, un papel importante en situaciones similares en Polonia y Sudáfrica. 

A nadie le gusta ir a la huelga, pero en determinadas circunstancias puede ser el único camino hacia la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores. Una huelga puede afectar a los usuarios de un servicio específico o infligir daños a un sector económico. Esta es la cara que no nos gusta. Así como a veces tampoco nos gustan algunos resultados electorales o determinadas medidas gubernamentales. Pero por esto no vamos a renunciar a nuestro derecho al voto. Pues, la libertad de organizarse sin contar con el derecho a declarar la huelga es como una democracia sin derecho a votar. 

A lo largo de la historia, jamás se alcanzaron remuneraciones más altas, con mejor distribución, ni se promovieron los derechos sociales, sin que los trabajadores se organizaran como sindicatos y convocaran huelgas. Esos logros contribuyeron al desarrollo de nuestros países, y los sindicatos se convirtieron en actores de este desarrollo. Necesitamos sindicatos cada vez más fuertes para erradicar la pobreza de una vez por todas y para fomentar el desarrollo. La interposición de dificultades con la intención de restringir la actividad de los sindicatos sería un flaco favor en el que nadie puede estar interesado. 

 

A juzgar por los compañeros del SUTNA que participaron del reciente Encuentro Internacional sobre la situación de la industria automovilística impulsado por la Fundación Friederich Ebert, IndustrALL e IGMetall, la experiencia en Berlín, Alemania, resultó “altamente positiva”.  

Tanto Rodolfo Gómez (miembro de la Comisión Directiva) como  Ezequiel Lavier (Bridgestone) compartieron sus primeras impresiones destacando que “la presencia de nuestro Sindicato en estos eventos nos permite contextualizar el rol de nuestro oficio en el mercado mundial, aprender de otras experiencias y mercados, así como fortalecer los lazos sindicales con otras organizaciones, ofreciendo un frente común en respuesta a los empresarios que también tienen políticas globalizadas que pueden afectar nuestra actividad”.

Gómez, titular de la Obra Social OSPIN, destacó que “en comparación con el encuentro anterior éste resultó más dinámico y permitió una mayor participación. Se abordó la situación política y sus perspectivas en Argentina, desde una mirada gremial y como trabajadores”. También subrayó la importancia de compartir el viaje con otros sindicatos del sector como SMATA y la UOM, a quienes notó con “una mirada de mayor articulación con los compañeros de otros países”.

Con una rica historia familiar, en la que generaciones precedentes –así como el propio Gómez- dedicaron su vida a la fabricación de neumáticos, se dio el gusto de compartir en el Encuentro el relato histórico de la conformación del Sindicato Único, así como un repaso de las luchas históricas de los trabajadores del SUTNA en defensa de sus fuentes de trabajo.

Por su parte, Ezequiel Lavier señaló que “en este Encuentro se hizo especial hincapié en el relato de la situación política y económica de cada país” y subrayó el lucimiento de la presentación de Pablo Manzanelli, que, proveniente de CIFRA/CTA, formó parte de la delegación del SUTNA. “Por la claridad, por la profusión de datos, por la manera de exponer de Pablo, sin dudas nos destacamos como una de las delegaciones con mayor contundencia y precisión a la hora de compartir nuestros informes”.

Lavier destacó la variedad de información y la riqueza del Encuentro, puntualizando que “en Alemania ya es una realidad y se habla de los vehículos que se manejan solos, de las prácticas de cogestión que predominan en la industria automotriz, así como de las enormes diferencias salariales entre algunos países de Europa que, como ocurre aquí, pretenden ser aprovechadas por las patronales para mudar sus plantas, en la medida de la incidencia del costo de mano de obra en la fabricación de autopartes”.

Este es sólo un adelanto. Pronto informaremos con mayor detalle y publicaremos los informes completos.

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Pedro Wasiejko, titular de la FeTIA, del SUTNA y Secretario adjunto de la CTA, será uno de los principales oradores de  un encuentro titulado «Los debates de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)», organizado por El Observatorio de Relaciones  del Trabajo.

 La cita es el jueves 2 de Julio a las 18:30 horas en el Aula 3 de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en la calle Santiago del Estero 1029 (CABA).

Junto a Wasiejko participarán el doctor León Piasek, asesor jurídico de la FeTIA y Presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas y Marcos Ambruso, experto de dicho Observatorio.

Expondrán sobre sus experiencias recientes en la reunión celebrada este mes en la sede de la OIT en Ginebra, haciendo particular hincapié en temas como programas de empleo, derecho de huelga y sindicalización de los trabajadores informales.

http://www.observatoriorrtt.com.ar/

Los delegados de los cinco continentes reunidos el mes pasado en Hannover, Alemania, en la Conferencia Mundial de las Industrias Químicas de IndustriALL Global Union se comprometieron a defender los derechos e intereses de los trabajadores de las industrias farmacéutica y química internacionales mediante su apoyo a un contundente Plan de acción que destaca la necesidad de “fortalecer y crear poder sindical en todo el mundo, centrándose en aumentar el índice de afiliaciones y luchar contra el trabajo precario”, entre otras importantes definiciones.

Así lo hace saber un extenso y minucioso informe elaborado por los representantes argentinos de la FeTIA en esa Conferencia Mundial, Mauricio Brizuela -secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) de la ciudad de San Lorenzo, Santa Fe- y la doctora María Eugenia Caggiano, asesora letrada de la organización gremial.

De acuerdo al Informe, “concurrieron a la actividad más de 100  delegaciones vinculadas a la Industria Químico-Farmacéutica de los cinco continentes. Allí se discutieron los desafíos de los sindicatos para cambiar el panorama de la industria química mundial, la sostenibilidad de la industria química mundial, los efectos sobre nuestros empleos, las redes sindicales y los Acuerdos Marco Mundiales, en el contexto del fomento de la solidaridad sindical”, señaló Brizuela.

“Se compartieron experiencias sobre las luchas mundiales en la industria química y se plantearon los ejes centrales de la salud y seguridad ocupacional en la actividad. También -agregó la doctora Caggiano- se redactó un plan de acción sobre el trabajo futuro en la sección industrial y se eligieron autoridades del sector, recayendo tal mención en el compañero Sergio Leite de Fuerza Sindical de Brasil”, país sede de la Cumbre a celebrarse el año próximo.

“Para hacer frente al capital mundial -señala el Informe- hay que apoyar a los afiliados que están enfrentados a sus gobiernos o a sus empleadores en las industrias química o farmacéutica en defensa de sus derechos por un trabajo decente”, una de las temáticas dominantes también en la reciente Conferencia de la OIT celebrada en Ginebra.

El Plan de acción también hace hincapié en la necesidad de “consolidar la solidaridad entre afiliados mediante redes sindicales de una misma empresa multinacional o de empresas afines, dando prioridad a las redes sindicales a nivel mundial, regional y nacional”.

En relación al trabajo precario, IndustriALL Global Union recomendó “definir el perfil del fenómeno en el sector mediante encuestas especiales a nivel sectorial y de empresa, y sensibilizar al respecto con comunicaciones dirigidas a todo el sector, animando a los sindicatos afiliados a participar en la campaña de IndustriALL «STOP al trabajo precario” «.

Al insistir en la “plena protección de la seguridad y la salud de los trabajadores del sector”, se señala que para lograrlo es necesario “el pleno reconocimiento de su derecho a saber todos los riesgos que entraña su trabajo y a recibir la formación y la capacitación para llevarlo a cabo con seguridad”, fortaleciendo así  “su derecho a rechazar o suspender todo trabajo inseguro, así como el derecho a ser asociados plenos en el desarrollo y aplicación de todas las políticas de salud y seguridad, programas, evaluaciones de riesgo y procedimientos de trabajo”. 

Para concluir se enfatiza que “en la economía globalizada del siglo XXI los derechos sindicales mundiales son más importantes que nunca. IndustriALL Global Union y sus afiliados no descansarán mientras estos derechos sigan bajo amenaza. El perjuicio para uno es perjuicio para todos”.

1° Reunión regional del Sector Electro Energético IndustriALL Global Union
Buenos Aires los días 20 y 21 de julio 2015.

Sergio Salinas Porto, Presidente del capítulo argentino de Internauta y de la Federación Latinoamericana de Usuarios de Internet (FLUI) fue el único invitado argentino a la Expotec, realizada en la localidad de Joao Pessoa, en el nordeste de Brasil organizada por el CGI Brasil y ANID. 

Frente a los principales referentes de la Central Única de Trabajadores de Brasil (CUT), del PT y de la Presidente Dilma Rousseff, Salinas expuso una serie de recomendaciones que servirán para la discusión preparatoria de la nueva Ley de Medios de ese país.

Salinas Porto comentó que “estamos convencidos que la participación, el compromiso y la presencia del Estado son las únicas herramientas posibles para el desarrollo de una tecnología nacional, la democratización de los medios de comunicación, y el acceso a la información”.

Con el antecedente de haber sido uno de los impulsores de los debates populares en torno a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en nuestra región y del Foro por una Comunicación Democrática que funcionó en el Concejo Deliberante de Mar del Plata –de donde es oriundo- Salinas Porto planteó en Expotec tres recomendaciones centrales: 1) Legislar para el futuro y no para el pasado en materia de telecomunicaciones; 2) Gestar una Coalición similar a la que se desarrolló en Argentina y 3) NO regular internet sino a las empresas que, basándose en la conectividad y la generación de servicios y contenidos, lucran con espacios que no le pertenecen.

La legislación argentina en materia audiovisual estuvo por décadas fuertemente influida por un contenido autoritario, impuesto por el criterio de las dictaduras militares, orientado a considerar a la comunicación casi exclusivamente como una actividad comercial, facilitando la formación de monopolios y oligopolios.

La dictadura se ocupó de sancionar una ley que dio lugar al COMFER, inspirado en la Doctrina de Seguridad Nacional, conformando un Directorio con representantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

El 27 de agosto de 2004, en coincidencia intencional con el Día de la Radio, la Coalición por una Radiodifusión Democrática elaboró un «Iniciativa ciudadana por una ley de radiodifusión para la democracia» o «21 puntos básicos por el derecho a la comunicación», conocida como Los 21 Puntos, los cuales se establecieron con el fin de precisar una serie de pautas fundamentales para conformar un sistema de medios de comunicación compatibles y promotores de la democracia.

Los mismos se insertan en el campo más amplio del derecho a la comunicación, tanto activa como pasiva, que tienen todas las personas. Destacan que la radiodifusión no puede manejarse solamente como un negocio comercial y que deben ser independientes de toda presión, pública o privada.

La aparición de un nuevo universo impulsado por la digitalización y la irrupción de Internet, al tiempo de agregar ítems a esta agenda, presentó nuevos desafíos y paradigmas en los que las audiencias ganan protagonismo en la generación de contenidos y en la difusión en tiempo real de sus opiniones. Internet, como expresión genérica de esta nueva realidad, prefigura un nuevo escenario en el mundo del trabajo. Aparecen términos, oficios y nuevos roles, el trabajo a distancia, las disputas en relación a los derechos de autor de lo que circula en las redes.

Y también hace su aparición un grupo de expertos con una mirada diferente, haciendo pie en un terreno inexplorado, plagado de tensiones. Los “internautas” llegan para ser protagonistas de una pelea por una internet libre, neutral, que fomente la libre expresión y sin vigilancia, parándose frente a corporaciones y los estados colonialistas que creen tener el sartén por el mango y el mango también…

Frente al discurso monopólico, los usuarios de internet nucleados en la Federación Latinoamericana (FLUI) expresan su preocupación por proyectos tales como el de internet.org encabezado por gigantes de la talla de Facebook, Ericson, Samsung, Nokia, que promueve, bajo pretexto de ayuda solidaria, conectar a las dos terceras partes del mundo, en base a lógicas que en realidad atentan contra la neutralidad en la red.

La Federación de Trabajadores de la Industria, Energía y Servicios (FeTIA) incorporó desde sus inicios a un numeroso grupo de compañeros que tienen esta visión moderna y alerta sobre estas cuestiones que se han vuelto parte de nuestra cotidianeidad, a la hora de utilizar teléfonos inteligentes, servirnos de las redes sociales, consumir medios electrónicos y digitales e incluso trabajar con tabletas y computadoras varias horas al día.

“El gran desafío para Brasil en esta materia es la organización. La experiencia que llevamos allí fue el relato de las enormes ventajas del debate casa por casa, escuela por escuela, barrio por barrio de la nueva ley de servicios audiovisuales. Lo que en el caso brasileño podría complicarse por la enorme extensión de su territorio. Pero es central darse esa política participativa ya que allí también existen medios hegemónicos con intereses muy fuertes”, indicó el también integrante de la Secretaría de Comunicaciones de la FeTIA.

El evento en Brasil contó con una multitudinaria presencia de ciberactivistas, blogueros progresistas, representantes de la CUT, del PT y del PC nacional. “Nuestra Ley ha causado mucho impacto en nuestros compañeros de Brasil, ya que está cargada de valores democráticos, le pone límites a los monopolios y oligopolios mediáticos, propone condiciones que favorecen el trabajo de artistas, periodistas, creativos, productores, entre otros oficios”, sostuvo Salinas Porto.

Por su parte, el panel de expositores se completó con Concepcao Oliveira (reconocida activista por la igualdad étnica y de género), Lidyane Poncian (Foro por una Comunicación Democrática), Cynarta Menezes (periodista), Artméia Franca (CUT), Altamiro Alfonso Borges (PC Brasil) y Paulo Moreira Leite (periodista y escritor).