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Encuentro de planificación de la Secretaria de Formación FeTIA Fecha: 17 de mayo de 2011
/en capacitaciónEl encuentro de planificación de formación se propone como un espacio de intercambio de experiencias, necesidades y demandas de formación y capacitación por parte de los sindicatos y agrupaciones que conforman la FeTIA. En este espacio la secretaria de formación de la FeTIA diseñará su planificación estratégica a diciembre de 2011.
Objetivos:
Intercambiar y evaluar experiencias de formación que se están llevando a cabo desde la FeTIA y desde los sindicatos y agrupaciones que la conforman.
Diseñar en forma conjunta un plan de capacitación y formación de la FeTIA a diciembre de 2011, teniendo en cuenta las demandas y necesidades de los sindicatos y agrupaciones que la conforman.
Resumen de planificación:
Presentación por parte de las fundaciones CEFS y FUTRA, y de las secretarias de formación de los gremios y agrupaciones afines a FeTIA, del trabajo de formación realizado a la fecha:
Modalidades de las actividades (encuentros de debate, talleres, etc.)
Temáticas tratadas (sindicales, historia, derechos)
Evaluación del trabajo realizado e intercambio de experiencias.
Diseño de plan de actividades de formación para FeTIA a diciembre de 2011.
Desarrollo de la actividad:
La actividad comenzó con la bienvenida brindada por Norma Díaz (Directora FUTRA) quien refirió a la actividad de Planificación Estratégica de FeTIA realizada en Mar del Plata el 6 y 7 de abril del presente, haciendo un pequeño resumen de lo ocurrido en esa oportunidad, y enfatizando en la importancia que desde las actividades de capacitación y formación que desarrolle el equipo se contribuya a fortalecer en las organizaciones el sentido de pertenencia e identificación con la FeTIA.
Luego se procedió a la presentación de cada uno de los presentes. A partir de allí comenzó la actividad puntual del encuentro, en primera instancia haciendo un recorrido por la planificación del mismo, los objetivos y actividades planteadas para la jornada los cuales enumeramos al comenzar el presente informe.
ACTIVIDAD 1: Definición de objetivo y beneficiarios
A partir de dos preguntas puntuales Para qué formamos?, y A quiénes formamos? se abrió un debate a modo de plenario, donde cada uno de los participantes expuso de modo individual respuestas a las preguntas planteadas.
En lo que respecta a la pregunta para que formamos?, en principio surgieron objetivos sumamente macro entre ellos:
Para incorporar categorías de análisis para la formación integral de los trabajadores
Para unificar y generar correlación de fuerzas e igualdad de condiciones respecto a la patronal
Para fortalecer unidad y los conocimientos
Para generar herramientas a través de conocimiento que refuerce la lucha.
A partir de aquí se planteó la necesidad de enumerar objetivos que tuvieran que ver con cuestiones más concretas que permitan definir una planificación de formación, ellos fueron:
Alfabetización sindical básica
Fortalecer los conocimientos ya adquiridos
Incorporar conocimientos específicos
Formar cuadros gremiales
Una vez debatidos y formulados los objetivos, se procedió a definir los beneficiarios del plan de formación a quienes se les brindará capacitación desde FeTIA, con la misma metodología de plenario y debate se definieron 4 universos de beneficiarios:
Trabajadores sin sindicalización
Militantes de base
Militantes con experiencia
Dirigentes
ACTIVIDAD 2: Definición de temas y contenidos
Una vez definidos los objetivos y los beneficiarios, y a partir de estas definiciones, se realizó una actividad en grupos para la enunciación de los temas y contenidos que se desarrollarán en dicha planificación. En tres grupos de 12 personas (aprox.) cada uno se intercambiaron posibles temas, pasando luego a comentarlas a los otros grupos.
El grupo 1 definió la temática a partir de 4 momentos que definirían una política de sindicalización de la FeTIA: primer momento: Acciones de orientación y sensibilización, segundo momento: Contención de pequeños grupos de trabajadores, tercer momento: el rol del delegado gremial, cuarto momento: Estrategia y táctica sindical.
El grupo 2 por su parte diferenció temas puntuales a desarrollar con cada uno de los universos de beneficiarios.
Para trabajadores sin militancia y militantes de base: Historia del movimiento obrero (nacimiento de lo sindicatos) – Derechos básico (14bis, CCT, OIT, ART) – Salud laboral (medio ambiente laboral).
Para los militantes con experiencia: Derechos laborales (tutela, nuevas leyes, organización sindical, rol del delegado gremial, libertad sindical) – Salud laboral (comisión mixta – higiene y seguridad)
Para los dirigentes: Información y debate de temas económicos y políticos de la actualidad – Oratoria – Interacción con los compañeros – comunicación.
El grupo 3 complementó las temáticas propuestas por los compañeros del grupo 1, dentro de la contención de núcleos de trabajadores se definieron los temas: Qué es el sindicato? Y cómo se estructura?, y dentro del Rol del delegado destacar los temas: Conocimiento del entorno laboral, conocimientos de estatutos y convenios colectivos de trabajo.
Una vez desarrollados los temas y puestos en común, el compañero Hernán Ruano (Coordinador del proyecto de CCOO-FUTRA) propuso la integración de la temática de género disparando el debate de si era viable, necesario y la modalidad para la incorporación del mismo en los temas enumerados. Del debate surgió la necesidad de transversalizar todos los temas propuestos con dicha temática.
ACTIVIDAD 3: Intercambio de experiencias y evaluación
En principió cada uno de los sindicatos/agrupaciones participantes, que desarrollaron actividades de formación propia, expusieron su experiencia tendiendo en cuenta temas y modalidades de trabajo, de lo cual resultó:
ORGANIZACIÓN
NOMBRE
TEMAS
MODALIDAD
APA
Escuela Sindical
-Historia del movimiento obrero
– Derecho laboral
– 3 niveles
– sistematizado: 2 años
FOETRA
Capacitación sindical (para delegados y activistas)
– Higiene y seguridad
– Historia del movimiento obrero
– Derechos laborales
– Semi / sistematizado
AGTSyP
Escuela de formación sindical (ya no está en funcionamiento)
– Historia del Movimiento Obrero
– Derechos laborales (El rol del delegado, Salud laboral)
– Anual
– sistematizado
UOM Campana
Formación sindical
FUTRA/CEFS
Formación sindical
– Módulo Sindical
– Módulo Derechos laborales
– Módulo Historia del movimiento obrero
– No sistematizado
Una vez hecho el presente resumen se procedió a una evaluación de dichas actividades y de las realizadas exclusivamente por CEFS y FUTRA a través de los proyectos de cooperación.
CONCLUSIONES
– Como primer resultado de las actividades logramos definir conjuntamente, los objetivos, los temas y los universos de beneficiarios a donde será dirigida la formación de FeTIA, lo cual resultó de la Actividad 1. A partir de ello el equipo de formación que surgió del encuentro de Planificación estratégica del 6 y 7 de abril de 2011, realizará un plan de formación para presentar en la mesa nacional de FeTIA.
– El segundo resultado surgió del intercambio de experiencias, con la posibilidad de articular con APA la capacitación sindical, involucrándonos en la que ellos tienen sistematizada y llevan adelante.
– Por último realizamos un pequeño cronograma de actividades a realizar con Cefs y FUTRA siguiendo la línea de capacitación que se desarrolla hace 4 años:
– Formación de formadores: fecha a confirmar.
– Tucumán: “Salud laboral”, 17 y 18 de junio de 2011
– Wanda: “Salud laboral”, 24 y 25 de junio de 2011
– Villa Constitución: “Historia del movimiento obrero”, fecha a confirmar
Trabajadores de FIRESTONE cobraron $ 3924 por participación en las ganancias
/en Noticias de la FETIAPor cuarta vez desde que se firmó el acuerdo, los trabajadores de Firestone cobraron $3924,01 por Participación en las Ganancias. El anuncio lo realizó esta mañana Pedro Wasiejko, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) en Conferencia de Prensa en la sede de la CTA, en Piedras 1065, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Acompañado por Hugo Yasky, secretario general de la CTA, trabajadores de Firestone, el diputado nacional Ariel Basteiro y dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FETIA), de la que Wasiejko es secretario general, se insistió en la necesidad de ampliar este derecho, por ley, a todos los trabajadores.
“Es muy gratificante para el SUTNA poder anunciar a la sociedad en general y a los trabajadores en particular que una vez más tuvimos un resultado positivo de la cláusula de participación en las ganancias que se firmó en 2001. Esto demuestra lo acertado de una propuesta que supera lo coyuntural y el sindicato hizo en un momento muy difícil. En esta oportunidad, los trabajadores cobran el bono en un contexto diferente en relación con la situación económica del país, con un importante crecimiento tanto en el sector automotriz como neumático”, indicó Wasiejko.
Vale recordar que el SUTNA incorporó el acuerdo de Participación en las Ganancias con la empresa Firestone en el 2001, cuando ante las dificultades que vivía el país en general y el sector automotriz y neumático en particular, el sindicato aceptó un ajuste salarial para que la empresa pudiera superar la crisis a cambio de que los trabajadores no sólo participaran en las pérdidas sino también en las ganancias cuando la situación mejorara.
Por otra parte, Wasiejko indicó la importancia de la cláusula firmada con la empresa Firestone en tanto, toda ganancia que supere el 6 % de excedente de la ganancia neta libre de impuestos no sólo se debe distribuir entre los trabajadores, sino también se debe destinar, en igual porcentaje al desarrollo del mercado y a la inversión en equipos.
A su vez, el Secretario General del SUTNA y la FETIA explicó que en el marco de la discusión del Convenio Colectivo de Trabajo que está realizando el gremio en este momento, se insistirá para que las otras empresas del sector incorporen una cláusula similar para sus trabajadores. Por otra parte señaló que “nuestro sindicato, que demostró ser pionero en este tipo de iniciativas que tienen que ver con promover la democratización en el ámbito laboral, continuará impulsando las comisiones mixtas de seguridad e higiene, la incorporación de las mujeres en el sistema productivo e insistirá, tal como lo viene haciendo desde hace muchos años, en la participación de los trabajadores en el directorio de la empresa. Estamos en un momento en el que además de discutir los temas salariales, como hace la mayoría, se deben incluir también estos temas en las negociaciones colectivas”.
En relación con el proyecto de ley que está aún pendiente de tratamiento en el Congreso de la Nación, Wasiejko señaló que “desde la CTA y la Fetia participamos en la discusión que se inició el año pasado en la Cámara de Diputados y acercamos nuestros aportes para mejorar el proyecto en discusión. En este sentido, planteamos la necesidad de especificar las diferencias entre ganancia neta, ganancia ordinaria y extraordinaria, para evitar maniobras de los empresarios. Por otra parte, exigimos que se elabore un mecanismo para que el cobro del beneficio por parte de los trabajadores no esté sujeto al pago del impuesto a las ganancias ya que las empresas abonan esta carga fiscal y, de pagarla también los trabajadores se estaría haciendo un doble aporte por un mismo ítem. Según la normativa vigente, no se puede gravar una misma materia imponible dos veces con el mismo impuesto. A su vez, consideramos que este beneficio no debe ser remunerativo ya que se trata de una distribución de utilidades. Se trata, ni más ni menos, de un derecho constitucional. Pero además es un instrumento que favorece los procesos de inversión a nivel local, sobre todo en las multinacionales”.
“A 28 años de la recuperación de la democracia debemos construir más democracia en los lugares de trabajo, así como en todos los ámbitos de nuestra sociedad ya sean empresas, sindicatos o partidos políticos”, concluyó Wasiejko.
RECLAMO DE LOS TRABAJADRES DE COTO – INICIAN HUELGA DE HAMBRE – SOLIDARIDAD
/en Noticias de la FETIAInvitamos a todos los compañeros a acompañar a los trabajadores en esta lucha en reclamo de libertad y democracia sindical. Copiamos a continuación el comunicado que enviaron hace unos días.
Saludos
Comisión Comunicación
04/07/2011.-Comercio CTA.- En una pacífica muestra de repudio los trabajadores despedidos de la sucursal N° 55 que la empresa supermercadistaCoto Cicsa posee en la calle Avellaneda 3700 de la Capital Federal llevaron a cabo una volanteada en las puertas del local de donde fueron despedidos días pasados según los trabajadores por no votar a Cavalieri, Secretario General del Sindicato de Comercio de Capital Federal,(SEC).
El 31 de mayo pasado, día de las elecciones la empresa Coto acordó con Armando Cavalieri la lista de afiliados que concurrirían a votar, en ella solo se incluyó a quienes consideraban un voto seguro. El oficialismo obtuvo una victoria holgada sin embargo los números obtenidos en toda la cadena Coto no dejaron tranquilo a los ganadores de la contienda electoral.El 50% de los trabajadores que movilizó la empresa y el sindicato votó a la oposición.
Juan José Martín no fue incluido en el listado porque casualmente tenía franco el día de la votación, de todas maneras decidió concurrir por sus medios y depositar su voto que el delegado de la sucursal, José Rojas, conocido en el supermercado con el alias de «coco», dio por sentado que ese voto no fue para Armando Cavalieri. Juan José trabajaba en la empresa de capitales argentinos desde hacía 13 años. El gerente al momento de comunicarle el despido reconoció que «la orden vino de arriba y fue por motivos gremiales».
Días después del comicio y ante el notorio papelón electoral,Coco ocupaba sus recorridas gremiales por los sectores del supermercados para boquear los nombres de Vanesa Flores, Francisco Trujillo, Juan José Martín como los futuros despedidos, hecho que efectivamente sucedió en el transcurso de la semana pasada y que se reprodujo en iguales circunstancias en otras sucursales como la N° 61 de Alsina al 2300 y la Nº 83 de Av. Rivadavia 9800.
La abierta complicidad del sindicato con la empresa no les ha dejado otro camino que generar alternativas para denunciar los despidos, en este marco de plan de lucha resolvieron informar a los clientes la connivencia sindicato patronal.Como es propio de delegados ineptos que se vuelven corruptos para sostener sus privilegios y suponen que viven en la eterna impunidad, José Coco Rojas trató de amedrentar a sus ex representados amenazando de muerte a Alan Juárez otro trabajador despedido de esa sucursal por no comulgar con el modelo sindical cavalierista. La amenaza no solo fue presenciada por los compañeros de Alan sino de clientes que se acercaron a solidarizarse con los despedidos.
Si bien los trabajadores no descartan medidas sorpresivas en el transcurso de la semana, tienen previsto comenzar una huelga de hambre en la Plaza de Mayo a partir del próximo jueves 7 de julio desde las 17Hs, para denunciar los despidos y en que condiciones está la democracia sindical en el sector mercantil de Argentina.
El delegado Ricardo Ham de la sucursal Spinetto; -quien no pudo participar de la protesta por un fallo antisindical que pesa en su contra- denunció que la empresa está llevando adelante una caza de brujas contra aquellos trabajadores que el pasado 31 de mayo votaron a la verde-bordo la lista que encabezaron Oscar Nieva e Inés Soria, en las elecciones para elegir autoridades en el sindicato de empleados de comercio de Capital Federal.
Los despidos en la empresa Coto según las víctimas son sindicados por los delegados que responden a Ramón Muerza, secretario de organización de la comisión directiva del gremio de Capital Federal y ya son más de 20.
En el mismo sentido Ham denunció que A muchos compañeros nuestros que prestaban servicios en el sindicato, en las obras sociales y demás, los han dejado en disponibilidad. Y en Coto están echando a todos que sospechan que votaron a la lista verde-bordó. Porque con todo el apriete, retención del carnet, nosotros pudimos sacar 1.000 votos en Coto contra 1.300 de Cavalieri. Ellos llevaron 2.300 laburantes, 1.000 le votaron en contra.
“El camino es la obra pública y más ingresos a sectores de menos recursos”
/en Entrevista a los DirigentesAndrés Tavosnanska
El 18 de mayo de 2009
Para este discípulo de Jorge Swarzer, es posible aplicar una devaluación pero debe ir acompañada por una “agresiva política fiscal que impulse la demanda y compense los efectos distributivos”. De ese modo, se podría “contribuir a retomar el sendero de crecimiento”.
Economista egresado de la UBA. Integró el Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina. Allí elaboró, junto a otros economistas, los documentos “Productividad y progreso técnico y económico. Términos del intercambio en el agro argentino, 1980-2007” y “La actividad productiva en 2007. Un crecimiento que se consolida”.
– Algunas evaluaciones económicas dijeron en diciembre pasado que en marzo se desbarrancaba el país. Eso no ocurrió, ¿por qué?
–No se desbarrancó porque, a diferencia de muchos otros casos, el crecimiento en el país no estuvo en estos años sostenido por una mezcla de endeudamiento y burbujas financieras. Argentina mostró en los últimos años que se puede crecer gracias a un mercado interno en veloz expansión -impulsado por la creación de empleo, la mejora del salario real y la inversión productiva- combinado con un fuerte incremento de las exportaciones. Demostró, además, que este crecimiento se puede financiar con los recursos del país. El abandono del modelo neoliberal con eje en el endeudamiento externo puso al país en una situación de mayor fortaleza para afrontar la crisis internacional. La política de tipo de cambio competitivo permitió recorrer un sendero de desendeudamiento y acumulación de divisas que sirvió en estos meses de turbulencia para evitar una crisis de balanza de pagos a pesar de la impresionante fuga de divisas que sufre el país.
–¿Qué cree que ocurrirá en el próximo semestre con el empleo, la actividad industrial, el consumo y la construcción?
–La actividad en el segundo semestre dependerá de las medidas que se tomen para reactivar el mercado interno y de la profundización o reversión de la crisis en el resto del mundo. Hasta el momento, las medidas que mayor repercusión tuvieron para evitar un derrumbe de la actividad y el empleo fueron las orientadas, por un lado, a evitar despidos y cierres de empresas y, por el otro, a proteger el mercado interno mediante la instauración de licencias no automáticas en nuevos sectores. Si bien estas medidas sirvieron para amortiguar la caída, desde el último trimestre del año pasado se verifican disminuciones en el nivel de actividad, la producción industrial y el empleo. Para que en el segundo semestre la economía se reactive es necesario avanzar en políticas para impulsar la demanda efectiva. En ese sentido, el mejor camino son las obras públicas y las transferencias de ingresos hacia los sectores de menores recursos. Si predomina una actitud conservadora, que piensa más en cuidar las cuentas fiscales que en reactivar la economía, la recesión va a continuar.
–¿Debería moverse el tipo de cambio? ¿Cómo y por qué?
–El incremento del tipo de cambio hoy puede ser útil para recomponer la competitividad de la industria y detener la fuga de u$s5 mil millones por trimestre, que se disparó con la crisis financiera pero que se debe en gran medida a las expectativas de devaluación. Eso permitiría evitar la venta barata de reservas y hacer una suba controlada del tipo de cambio. El peor escenario posible sería liquidar ahora, a bajo precio, las reservas y tener que devaluar después ante la presión del mercado en un contexto donde el Banco Central tenga mucha menor capacidad de intervención. El problema es que la devaluación puede tener efectos recesivos por su impacto regresivo en la redistribución del ingreso. Por ello, la devaluación sólo puede contribuir a retomar el sendero de crecimiento si va de la mano de una agresiva política fiscal que impulse la demanda y compense los efectos distributivos.
–¿Los actuales precios de la soja le permitirán al Gobierno cerrar sin problemas el programa financiero?
–La recuperación de los precios de la soja contribuyen a aliviar el programa financiero al asegurar una mayor provisión de divisas y mejorar la recaudación por retenciones. También son de vital importancia los swaps acordados con China y Brasil y los créditos que puedan aportar los organismos multilaterales para asegurar la disponibilidad de divisas en caso de emergencia. Sin embargo, más allá del cierre del programa financiero de este año, hay que comenzar a instrumentar políticas para evitar que si se logra reactivar la economía nos encontremos en poco tiempo con la restricción externa. Actualmente el superávit comercial es sostenido por la disminución de las importaciones que provoca la caída del consumo, la producción y la inversión. Para sostener el superávit comercial con la economía en crecimiento se necesita profundizar la promoción de exportaciones y pensar políticas para sustituir importaciones.
Por Pablo Waisberg
Fuente: Buenos aires economico http://www.elargentino.com/nota-414…
“Ideales e intereses están siempre mezclados”
/en Entrevista a los DirigentesDENIS MERKLEN, SOCIOLOGO ARGENTINO-URUGUAYO DE LA ESCUELA DE ALTOS ESTUDIOS DE CIENCIAS SOCIALES DE PARIS
El 7 de mayo de 2009
Para Merklen, las clases populares ya no se identifican con la figura del trabajador sino con la del habitante pobre del barrio. La dimensión local de la política –señala– coexiste con la pobreza y genera transformaciones en la democracia y en la ciudadanía que muchas veces son ignoradas o descalificadas al asociarse con acepciones reduccionistas del clientelismo.
–¿Hay rasgos comunes entre la política de los barrios en la Argentina y en Francia?
–La situación argentina y francesa se asemejan mucho en dos aspectos de lo que llamo la sociabilidad y politicidad de las clases populares. Por un lado, la pérdida de centralidad del componente trabajo como lazo político. Por otro, la territorialización de las clases populares, es decir, la gente se piensa a partir del barrio en el que vive. La identidad social se vuelve entonces una identidad territorial. A diferencia de lo que afirman la mayoría de los sociólogos, estas transformaciones no están relacionadas con el desempleo, sino con el hecho de que el trabajo perdió su centralidad política.
–¿Y cuáles son las diferencias que observa al comparar los dos casos?
–Uno de los principales puntos de divergencia entre las clases populares es el modo en que las instituciones están presentes en el universo popular. En la Argentina, el Estado está mucho más abierto a incluir en la relación con los ciudadanos una entidad intermedia: antes era el sindicato, ahora son las organizaciones barriales o piqueteras. Al transferirle recursos para que la organización los distribuya, el Estado reconoce su representatividad social. Los dirigentes barriales buscan por todos lados recursos porque su supervivencia depende de ellos. En Francia, las organizaciones sociales son sólo representantes de la voz de las clases populares, pero nunca de la gestión de los recursos, que continúan distribuyéndose desde una ventanilla municipal.
–¿Cambian entonces las formas de ejercicio de la ciudadanía de los sectores populares?
–Sí. Porque en la Argentina al problema sobre quién tiene derecho, se antepone, por razones prácticas, el problema de quién merece. En las asociaciones barriales se reconoce que todos aquellos con necesidades tienen derecho al trabajo, a la vivienda, al comedor, a recibir las frazadas o la leche que reparte la provincia. Pero como los recursos no alcanzan para todos los que tienen derecho, se debe tomar una decisión. Entonces se crean mecanismos colectivos basados en una decisión más o menos arbitraria para ver a quién se le da el plan o el subsidio. El Estado descentralizó y transfirió esta decisión del plano nacional al plano local. Es como una fuerza centrífuga que lleva la política hacia los barrios. En cambio, en Francia esta posibilidad no existe y sólo se puede pelear por un derecho. Pero no hay que engañarse pensando que en Francia la distribución de los recursos es universal. En todo caso, es universal dentro de una categoría definida por el Estado en la cual se incluyen y se excluyen beneficiarios. También la distribución depende de una decisión, que se toma a nivel nacional.
–Pero se podría pensar que la decisión del Estado representa el bien común mientras que la de las asociaciones se identifican con intereses particulares. ¿Esto no modifica la participación política de la población?
–En Francia se afirma que hay una despolitización de la realidad social por la inmensa desafección electoral, el abstencionismo y la escasa posibilidad de participación en la toma de decisiones. La burocratización de todos los criterios de distribución se vive, paradójicamente, como una pérdida de ciudadanía. En el caso argentino se dice exactamente lo mismo pero por las razones opuestas: la ciudadanía se ve debilitada porque hay muchos actores movilizados que quieren meter la mano dentro del plato y por la ausencia de un criterio claro de decisión. Pienso que son dos modos diferentes de relación entre el Estado y su ciudadanía y que cada uno tiene sus inconvenientes. Sin duda la posibilidad de que las instituciones funcionen con criterios más rígidos y universales favorecería una democracia más justa en cuanto a la distribución de riquezas y acceso a los recursos. Pero el problema es que existe una demanda social individual que va en sentido contrario. En las clases medias, muy pocos están dispuestos a someterse a una norma burocrática donde le digan usted entra o no en tal categoría. La búsqueda de atención personal conspira contra un criterio rígido y universal en la toma de decisiones. Nadie quiere estar bajo el peso de una norma o regla estricta.
–¿Los modos diferentes de relación entre el Estado y la ciudadanía implican formas distintas de democracia?
–Me inclino por pensar de este modo y no por la idea que indicaría que la democracia progresa hacia una forma ideal que se podría definir, por ejemplo, en la universidad. Yo propongo restituir el contenido político a otras formas de ciudadanía y democracia. No significa que todas sean equivalentes. Hay algunas mejores que otras. Pero un intelectual no puede ubicarse por encima del resto y decir esto es o no es democracia o ciudadanía. No creo que se pueda avanzar descalificando o excluyendo del mundo de la democracia o de la ciudadanía a la política de los sectores populares de los barrios argentinos o de la banlieue francesa.
–Varios intelectuales dirían que las clasificaciones ayudan a la comprensión de transformaciones no del todo claras…
–Toda clasificación es en sí misma un acto político. La inscripción de las clases populares en el barrio y su política dentro del juego democrático es el tema de mi último libro y tiene que ver con mi recorrido personal y mi llegada a la Universidad de Buenos Aires desde la periferia de la Capital. Yo venía de Ciudad Evita y, antes, de Uruguay. A los 17 años descubrí un mundo que ignoraba totalmente: me encontré con una forma intelectual de la política en el momento en que comenzaba la democracia. En 1984 la carrera de Sociología estaba acaparada por una reflexión sobre cuál era el espacio de la política. A mí me interesaba entender qué ocurría con las clases populares, que aprendí a nombrar así en la universidad pero que era más bien el mundo en que vivía. Y este mundo no encontraba un lugar para ser pensado en esa reflexión sobre la política salvo con esquemas de pensamiento muy viejos, como la lucha de clases, reenviados a los años ’60 o ’70. Cuando llegué a Francia, fue una gran sorpresa descubrir que los intelectuales reflexionaban sobre la emergencia de las clases populares de una forma muy parecida a la argentina. Los análisis sobre las revueltas francesas de 2005 me hicieron mucho eco a lo que había vivido en la UBA. Curiosamente, los intelectuales franceses tuvieron una discusión muy importante para calificar o descalificar el carácter político de esas revueltas violentas. Para muchos de ellos, las clases populares quedaban por fuera de la política: se afirmaba que los jóvenes de los suburbios no lograban darle una forma política a su manifestación.
–¿Y por qué estas revueltas son políticas?
–Cada 14 de julio, en el aniversario de la República francesa, se queman autos. Uno podría pensar que es un hecho aislado, apolítico. Pero cuando uno va a los barrios y explora esa microsociología densa, encuentra conflictos cotidianos de naturaleza política que pueden adquirir la forma de una explosión violenta frente a un Estado que define los contornos de la participación ciudadana. Con la quema de autos, estamos frente a este tipo de situaciones. Conviene observar qué ocurre en el barrio más que reenviar este hecho a un sinsentido que parece efectivamente desconectado del mundo de la política tal como está contenido entre los partidos y las instituciones.
–¿Por los mismos motivos cree que las protestas de piqueteros u organizaciones barriales son políticas?
–En la Argentina, los estallidos se han dado en momentos en que la situación era muy grave, como la hiperinflación y la crisis de 2001, en que la vida y la muerte de la gente estaba en juego y el Gobierno parecía o incapaz o insensible a esta situación. O en las provincias, cuando el nepotismo y las formas autocráticas de los gobiernos hacían imposible la comunicación y la negociación. Cuando la protesta adquiere esa forma tan violenta, tal vez habría que pensar en un componente de la definición de la democracia que muchas veces no se toma en cuenta y que ya era señalado por Emile Durkheim: la posibilidad de la comunicación entre el Estado y la ciudadanía. La democracia implica no sólo la representación, sino también la capacidad de escuchar. ¿Por qué en Francia son más frecuentes las protestas violentas que en la Argentina? Porque está menos presente localmente el componente de negociación. Cuando los piqueteros cortan una ruta, negocian para que se repartan tantos planes jefes y jefas de hogar. Hay un problema en el razonamiento cuando se piensa a los piqueteros como una organización de desocupados. Efectivamente, se puede decir que reclaman por trabajo. Pero no es eso lo que pueden obtener. Y no es el trabajo que permite que se retiren de la movilización violenta y levanten el piquete, sino la negociación de otros bienes y recursos. En Francia esto es imposible. Cuando los jóvenes protestan están solos frente al Estado nacional. Entonces las respuestas son inexistentes o muy masivas.
–¿Cómo podemos entender la ciudadanía si el trabajo no está en el centro de las reivindicaciones políticas?
–La discusión sobre la ciudadanía tiene un gran valor en América latina, como muestra claramente Guillermo O’Donnell. Pero hay otro modo de pensar el problema de los ciudadanos que no está relacionado con una definición de ciudadanía que nos permitiría decir quiénes son o no ciudadanos, sino con la politicidad, que son distintos modos de relacionarse políticamente en los regímenes democráticos. Aquí se dan formas de participación ciudadana complejas. El modo de participación política de quien tiene sus necesidades básicas satisfechas no es el mismo de quien no las tiene aseguradas. El peso de la necesidad modifica la relación con la política. Hay gente que es efectivamente ciudadana y realmente pobre. Querer separar el mundo de la política de la forma en que las políticas se implementan, significaría armar una democracia puramente formal, sin contenido para los debates. Uno no puede estar por fuera de la política. Precisamente, la pérdida de fuerza del mundo asalariado ha politizado a las clases populares porque en gran parte su supervivencia depende del Estado. Yo suelo decir que los pobres están condenados a la movilización permanente porque las cosas que necesitan para vivir las consiguen en el mundo de la política. Y esto conduce a que el clientelismo se vea como un problema muy importante en las democracias.
–¿Y el clientelismo no es un problema?
–Que grupos políticos del Estado se sirvan de los recursos a disposición para controlar la voluntad política de la gente es un hecho evidente cuando hay sectores de pobreza masivos. No son cuestionables las teorías que piensan el clientelismo desde esta perspectiva. Pero el clientelismo es un concepto que fue pensado para los mundos rurales donde el patrón de una estancia se presentaba en una elección y decía que su voto valía por el de sus 200 campesinos. Hay una carga de este fenómeno que es excesiva trasladada a la Argentina, porque en los barrios populares hay un mundo de competencia política entre los partidos y grupos políticos que se da en un espacio público verdaderamente abierto. El margen de decisión política de cada ciudadano es muy importante: los habitantes de los barrios pobres de Buenos Aires se encuentran solos en el cuarto oscuro para votar. No quiere decir que el clientelismo no exista ni que sea ineficaz en todos los casos. Pero aquello que llamamos clientelismo es una forma de negociación compleja donde incluso los más pobres tienen mucho más poder de lo que se cree y son más ciudadanos de lo que uno podría admitir si lo piensa a través del fenómeno clientelar.
–En la provincia de Buenos Aires la competencia política es acaparada por el peronismo…
–Es cierto, pero no quita que la competencia sea feroz. Aquí hay otro problema que merece ser pensado: ¿qué pasa con la oferta política? ¿Por qué el peronismo tiene un lugar tan importante? Creo que una posible respuesta es que el peronismo tiene una tradición política con más capacidades para entender este tipo de relaciones entre el Estado y los ciudadanos. Dentro del juego clientelar, varios dirigentes peronistas tratan con más cuidado y respeto a sus “clientes”. Con pocos recursos literarios, Duhalde dijo que el 2001 enseñó que con la gente no se jode. Esto significa que no hay una manipulación total. El clientelismo también tiene que ver con los derechos, el honor, el respeto, con una cantidad de dimensiones de la vida política que también están en juego en las capas más pobres de la sociedad. No se puede pensar el clientelismo tal cual como es descripto en la literatura, porque se caería en una visión compasiva (la pobre gente que es manipulada) o despreciativa (la gente vota por los que otros deciden). Algunos dirigentes sociales con mucho poder en los barrios se lanzan a la batalla electoral y no obtienen votos. Por ejemplo, en el caso de Luis D’Elía, la gente no autorizó que su autoridad política se trasladara de un dominio al otro. Y esto requiere perspicacia, inteligencia y un análisis fino de la política.
–¿Qué cambió con el kirchnerismo respecto del duhaldismo y el menemismo en la política de los barrios?
–Absolutamente nada. En algunos casos, son otros los actores. Pero el modo de relacionarse es exactamente el mismo. El problema es que esta especie de consolidación de la relación política vuelve muy difícil una evolución hacia una institucionalización, universalización y burocratización mayor del mundo de la política. Creo que el gobierno actual perdió una oportunidad muy importante de avanzar en este sentido y, probablemente con otro proyecto político, terminó cediendo al mismo tipo de prácticas de sus predecesores en el afán de ganar elecciones. Este modo efectivo de funcionamiento está instalado en la democracia y sólo puede ser cambiado desde el Estado a través de la modificación del modo de acceso y de distribución de los recursos.
–¿La pobreza no altera la idea de democracia como un régimen político basado en la igualdad?
–Observo que desde hace 25 años hay mucha gente pobre y que la democracia funciona. Hay dos modos de ver esto. Una es criticar a la democracia y decir que no resuelve nada porque efectivamente la gente se muere de hambre. Otra es intentar comprender como coexiste la pobreza con la democracia. Es una coexistencia en tensión permanente, donde hay violencia, corrupción, clientelismo y formas degradadas de la política si uno las piensa bajo el modo de una democracia ideal. Hay distintos niveles de corrupción de este ideal y sería irresponsable contentarse con decir que no hay democracia porque existe la pobreza. La Argentina vive en democracia hace 25 años. Es un régimen establecido. Pero indudablemente el proceso de democratización no podrá avanzar si no se resuelve la cuestión social, la enorme fractura de la sociedad.
–¿Esta fractura se relaciona con la retirada del Estado en la economía y en la protección social?
–Sólo parcialmente. En la Argentina, la protección social nunca estuvo en manos del Estado. Eran los sindicatos que daban el acceso a una cobertura de salud. Más que con la retirada del Estado, las transformaciones en las políticas sociales están relacionadas con los cambios en la redistribución de los recursos: lo que antes se distribuía a través del salario, ahora se distribuye hacia el territorio. Curiosamente esta medida fue preconizada por todas las organizaciones internacionales como una forma de democratizar las políticas sociales porque significaba llevar la decisión a la proximidad y darle lugar a la participación mientras que los sindicatos se veían como grandes estructuras burocráticas que manipulaban los recursos. Evidentemente, este desplazamiento no solucionó nada respecto a la corrupción y probablemente agravó la situación. Pero hay que reconocer que en este modo hay efectos democratizadores de ciudadanía que se producen a nivel local de un orden distinto a los que se veían antes. En este contexto, la figura central es el habitante del barrio que se convirtió en ciudadano.
–Está rompiendo con un sentido común sobre la manipulación de los sectores populares y su falta de autonomía individual…
–Sí. Rechazo la idea de que a la gente la llevan por la nariz como el dueño de una estancia que pasea el toro por la Rural. Esto no se corresponde con la realidad. No hay nada que un habitante de un barrio popular deteste más que la posibilidad de sentirse manipulado. Claro que se reparten choripanes y dinero para que la gente vaya a los actos. Pero esto no determina su voto. Alcanza con escuchar las risas y burlas de la gente cuando dicen: “Le comimos todos los panchos a Fulano y él se creía que lo estábamos apoyando”. Son juegos complejos, negociaciones. Creer que la gente va libremente a una manifestación sólo porque adhiere a una opinión, a un ideal, significaría pensar que las clases medias que se reunieron en los actos de apoyo al “campo” no tenían intereses en juego además de sus convicciones. En el caso del conflicto del “campo”, no todos eran los más acérrimos defensores de la libertad, la democracia y la transparencia. También defendían un modo de vida, un tipo de relación con el Gobierno e intereses económicos, a pesar de que una porción ínfima fueran propietarios rurales. Ideales e intereses están siempre mezclados. ¿O acaso la Revolución Francesa se hizo sólo porque la gente creía en la libertad?
Por Gabriel Entin: Sociólogo nacido en Uruguay, Denis Merklen vivió desde los ocho años en Argentina. Se formó y enseñó en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) junto a Juan Carlos Portantiero. Desde 1996 está radicado en Francia, a donde llegó para realizar su tesis doctoral con Robert Castel sobre la ocupación ilegal de tierras urbanas en la Argentina desde 1980. Profesor en la Universidad de París 7 e investigador de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales –donde dirige un seminario sobre la Argentina–, Merklen se especializa en las prácticas políticas y en los modos de inscripción territorial e individualización de las clases populares, tema que analiza en su libro Pobres ciudadanos (Gorla, 2005). Sus estudios se basan en los barrios populares argentinos y franceses aunque también realizó investigaciones en China, Haití, Senegal y Uruguay.
Para Merklen, la liberalización de la economía y la descomposición de la sociedad salarial durante las últimas tres décadas provocaron en las democracias occidentales un movimiento de descentralización de la política hacia lo local y una transformación en las políticas sociales que dejaron de orientarse al trabajador para centrarse en los habitantes pobres. Según el sociólogo, la identidad de las clases populares ya no pasa por su inscripción profesional sino por su inserción en el barrio. Estos cambios implican que las luchas por los derechos del trabajo sean reemplazadas por luchas contra la pobreza: “Las luchas políticas del siglo XX se hicieron bajo el modo de conquistas de derechos que se incorporaban a la ciudadanía. Ahora no es así porque las cosas que se obtienen nunca se pueden inscribir en el derecho. No se puede legislar para que un comedor esté abierto eternamente”.
En su último libro aún no traducido al castellano, Quartiers populaires, (La Dispute, 2009), Merklen sintetiza sus investigaciones sobre la política de las clases populares en los barrios y ofrece varias claves de comprensión sobre las movilizaciones y protestas violentas de los últimos años en Francia y la Argentina, y sobre la necesidad de considerar las democracias no sólo desde su calidad institucional, sino también a partir de la fractura social y aumento de la pobreza en la sociedad.
Fuente Pagina 12 http://www.pagina12.com.ar/diario/d…
“Impulsar un proteccionismo regional”
/en Entrevista a los DirigentesENTREVISTA A EMIR SADER, SECRETARIO EJECUTIVO DE CLACSO
El 5 de mayo de 2009
Sader aseguró que América latina debe responder con mayor integración económica frente a la crisis. Señaló que en Argentina, el conflicto rural “desnudó a la nueva derecha política, social y económica.”
El filósofo y politólogo Emir Sader analizó el posicionamiento de América latina frente a la crisis económica mundial. Para el secretario ejecutivo de Clacso, los países del Sur todavía no están preparados para ofrecer soluciones colectivas a la crisis, algo que se vio en la última reunión del G-20. Sader abogó por un proteccionismo regional para potenciar el consumo interno, política que debería complementarse con la creación de una moneda común para la región. En este proceso, considera necesaria la integración de Venezuela al Mercosur. Desde el plano político, aseguró que el conflicto entre el Gobierno y las entidades agropecuarias dejó al desnudo a la “nueva derecha” de la Argentina. También defendió la designación por parte del Estado de directores en las empresas privadas.
–¿Cuál es su visión sobre las relaciones de poder entre los agentes económicos de América latina como consecuencia de la eclosión de la crisis económica mundial?
–Esta es una crisis de superproducción o subconsumo, con la característica actual que la desregulación neoliberal promovió una fenomenal transferencia de capitales del sector productivo al financiero. Desde el “Manifiesto Comunista” es conocida la tesis del subconsumo, donde se conjuga el potencial capitalista para producir con la incapacidad para redistribuir renta para el consumo. Esto es un movimiento histórico del capitalismo. Más del 90 por ciento de los intercambios comerciales del mundo no involucran bienes sino papeles. Se creó un sistema totalmente especulativo, con el sistema financiero a la cabeza. Por lo tanto, era lógico que la crisis surgiera del sector financiero, que impuso formas ficticias de consumo. La novedad es que la crisis se dio en el centro del capitalismo, la segunda novedad es que el Estado volvió a ser un agente económico y la tercera es que la crisis resulta una oportunidad para los globalizados. Con las diferentes cumbres mundiales, los Estados nacionales vuelven a ser protagonistas del concierto internacional. Sin embargo, el sur del mundo fue a la reunión del G-20 desarticulado, sin una propuesta propia.
–¿Por qué cree que hubo una desarticulación en los países del Sur?
–América del Sur reaccionó a la crisis de manera diversificada, en vez de proponer la cohesión. Por ejemplo, el Banco del Sur no se propuso la implementación de una moneda única en la región. Esto sólo lo pensó el ALBA (Alternativa Bolivariana para los pueblos de América), con el Sistema único de Compensación Regional –Sucre– pero de una manera muy pequeña. Por su parte, Argentina reaccionó con el proteccionismo nacional mientras que Brasil arremetió con el libre comercio. Si prosperaran ambas ideas por separado, se produciría el debilitamiento regional. Por suerte ahora resurgió la idea de un proteccionismo regional para fortalecer el mercado de consumo interno. Sin embargo, América del Sur todavía no está preparada para ofrecer soluciones colectivas. –En este contexto, ¿cree que hay una puja política entre Brasil y Venezuela para ver quién dirige la integración económica de la región?
–La línea divisoria en América latina no es entre izquierda buena e izquierda mala. Si Lula peleara con Hugo Chávez, perderían los dos y la región también. La línea divisoria debe ser entre los que están a favor de los tratados de libre comercio y los que están a favor de la integración regional. La Unasur, por ejemplo, agrupa algunos países que están por el libre comercio, por lo tanto no pueden integrarse económicamente ya que están en otra sintonía política. Chile tiene el 70 por ciento de su exportación volcada hacia Estados Unidos. Si bien la Unasur viene ganando peso geopolítico, no puede ser un acuerdo económico. Por lo tanto, el ámbito natural para la integración económica es el Mercosur. El freno al ingreso pleno de Venezuela retrasa la integración, ya que Chávez tiene propuestas en el área energética, sociales, políticas y en las comunicaciones.
–¿El Mercosur debería avanzar hacia una moneda común?
–Una moneda única en la región presionaría para la creación de un Banco Central único y para que haya convergencia en la política económica. Rafael Correa (presidente de Ecuador) dijo que está dispuesto a abandonar el dólar pero que no puede volver al viejo Sucre. Si América latina quisiera salir mejor parada de la crisis, tendría que regular el sistema financiero y fortalecer su mercado interno. Es en este contexto donde se hace cada vez más relevante contar con una moneda regional. Además, este tema es planteado muy fuertemente por Rusia y China, sobre todo por el carácter falso de la moneda norteamericana. Estados Unidos está preparando una burbuja alrededor del dólar, fabricando moneda que no tiene respaldo. Por eso no tiene sentido que el Banco del Sur deposite reservas en dólares ni en bancos norteamericanos.
–Como reacción ante la crisis, Europa está apostando al proteccionismo social, despidiendo y persiguiendo a los trabajadores inmigrantes. Hay una profundización de la derecha. ¿Cree posible que en América latina se dé un giro hacia el conservadurismo, como consecuencia de la crisis?
–Todas las analogías con la crisis del 29 son mecánicas. En un seminario de economistas que se realizó en Cuba muchos decían que ahora se vendrían guerras. ¿¡Pero guerras de qué y contra quién!? Algunos análisis son muy lineales. En Europa se vienen dando gobiernos conservadores mucho antes de la actual crisis económica. El único caso donde se dio la caída de un gobierno conservador fue Islandia, que casi no existe. Pero en un momento de crisis como el actual, puede aparecer cierta desconfianza hacia las políticas de mercado para generar mecanismos de protección social y del empleo. Aun los más conservadores tratan de limitarse a los modelos clásicos, como Alemania y Francia. En América latina, el nacionalismo tiene signos diferentes que al de Europa. En el Viejo Continente el nacionalismo fue de derecha. En cambio, el proteccionismo del sur tiene un instinto progresista. Ahora, si el proteccionismo atenta contra la integración regional, debilitará a los países. Por eso insisto con que la alternativa es la protección regional.
–En relación al giro hacia la derecha en América latina, puede verse en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia o en Guayaquil de Ecuador, intentos para dividir a la región y que las zonas ricas sean las únicas que usufructúen los recursos naturales. También ocurrió en Argentina a raíz del conflicto con el sector agropecuario.
–No creo que en Bolivia se dé la separación como piden los santacruceños. Amenazan con esa posibilidad para que la reforma agraria no llegue a sus tierras y para que el Estado no se apropie más de los derechos de exportación del gas. Ellos cobraban un 18 por ciento y Evo un 84 por ciento. En Argentina, los que representaron los intereses del campo en el conflicto del año pasado son la nueva derecha. Se equivocaron tanto los que decían que no hubo contradicciones interburguesas en el conflicto, como aquellos que apoyaron a los pequeños productores, que estaban metidos en el medio del conflicto pero hegemonizados por el gran capital agrario exportador de los agronegocios, que es claramente la cara de la derecha política, social y económica. Y que además contó con la ayuda del frente de la prensa de oposición. No hay cómo engañarse, eran bloques políticos muy claramente identificables. Otra cosa fueron los errores del Gobierno que permitió que los pequeños productores fueran hegemonizados por los grandes agentes económicos. No existió, ni existe, ninguna justificación para aquellos sectores que se dicen de izquierda pero que apoyaron a las entidades agropecuarias. Esa fue la cara de la derecha, que sirvió para despertar la reacción de la clase media blanca de los centros urbanos.
–La clase media blanca que usted caracterizó fue el sustento social de la oposición agroexportadora (formada tanto por las entidades como los partidos políticos opuestos al kirchnerismo). ¿Cómo imagina el escenario electoral para 2011?
–Todas las elecciones en América latina son parecidas. Hay un bloque de derecha, con toda la prensa a favor de ellos. Pero el pueblo aparece votando a favor de las políticas sociales. Cuando Lula resultó reelecto, un periodista en Brasil dijo que el pueblo había votado contra la opinión pública. Los medios fabrican la opinión pública y la creen pero el pueblo no respeta esa opinión, blanca y cristiana. Aquí las fronteras entre derecha e izquierda dentro del peronismo son menos definibles. Por razones oportunistas, muchos menemistas se aliaron con Kirchner. El peronismo, a través de Menem, llevó a cabo el neoliberalismo. Y no hubo rechazo de izquierda. Actualmente hay un bloque de derecha y otro de izquierda, ambos articulados alrededor del Gobierno. En nuestro caso, el Estado en Brasil significa Petrobras. Lula perdió el control del aparato estatal. Los sectores de izquierda se equivocan, mientras que la derecha nunca se equivoca, porque sabe cuál es su enemigo y los intereses económicos que están en juego.
–El nombramiento de directores por parte del Estado argentino en algunas empresas privadas, y de servicios públicos, luego de la estatización de las AFJP, ¿es una forma para evitar que al Gobierno se le escape de las manos el manejo del Estado, como ocurrió en Brasil?
–Es una novedad. Si el Estado tiene derechos, ¿por qué no los va a ejercer? El Estado argentino fue mucho más privatizado que el brasileño. Por eso la estatización de las AFJP fue una medida interesante, correcta desde lo económico y lo político. La medida tendría que haber tenido el apoyo de toda la izquierda, más allá de que ahora se demande que los trabajadores de ese sector queden amparados.
Por Sebastián Premici
Fuente: Pagina 12 http://www.pagina12.com.ar/diario/e…