Nuestro trabajo mueve al mundo – Organizadas lo transformamos

Documento de las mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries nucleades en la CTA de les Trabajadorxs, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora y del Paro Internacional Feminista.

8 DE MARZO – PARO INTERNACIONAL FEMINISTA
Mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries

Las trabajadoras mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries organizadas en la CTA de les Trabajadores convocamos al Paro Internacional Feminista, bajo las diversas modalidades que resuelva cada sindicato y sector para expresar el sentido político y reivindicativo de esta fecha.

En un contexto en el que la emergencia sanitaria limita nuestra posibilidad de manifestarnos masivamente en la calle, priorizamos las acciones que nos permitan poner de relieve que nuestros trabajos mantienen el mundo en movimiento, y que es nuestra organización colectiva la fuerza que nos ha permitido avanzar, y que nos permitirá, sin dudas, seguir transformando esta sociedad. Por eso este 8M reafirmamos también la unidad construida con las compañeras del conjunto de las organizaciones sindicales y de la economía popular y solidaria, y nuestra presencia en el movimiento feminista popular que sigue conmoviendo el orden patriarcal, luchando contra la desigualdad de género y de clase, y contra las estructuras de la dependencia neocolonial.

Nos encontramos en una coyuntura particularmente compleja, en la que la pandemia del Covid-19 ha profundizado en todo el mundo las desigualdades, agravando dramáticamente la situación de millones de personas expuestas a inadmisibles formas de precarización de la vida. En nuestro país, el esfuerzo por contener la expansión de los contagios, evitar el colapso del sistema sanitario, y limitar el efecto de la recesión económica especialmente sobre quienes se encontraban ya en condiciones de mayor vulnerabilidad, ha debido desarrollarse en condiciones extremadamente adversas, con una sociedad empobrecida, un sistema productivo diezmado, y un Estado endeudado. Tras cuatro años de saqueo, la pandemia nos enfrentó a la necesidad de resolver la emergencia sobre el trasfondo de la crisis provocada por el gobierno anterior y sus mandantes. En estas circunstancias, es absolutamente claro que si en la Argentina ha habido, como respuesta a la pandemia, una política de cuidado de la población, es porque logramos llevar al gobierno nacional una expresión del movimiento popular como el Frente de Todes. La rápida recuperación de los Ministerios de Trabajo, de Salud y de Ciencia y Tecnología, junto a la creación del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, tanto a nivel nacional como en la provincia más densamente poblada del país, es un signo claro de esa inflexión, necesaria y oportuna.

Al mismo tiempo, resulta criminal la actitud de una oposición política que ha obstaculizado desde el comienzo de la pandemia todas las medidas sanitarias, laborales y económicas dispuestas para afrontar esta coyuntura. En el mismo momento en que el destino de la humanidad se juega en la clave de la solidaridad, las grandes empresas y los sectores financieros no han dejado de intentar hacer de esta situación crítica una oportunidad para perfeccionar la explotación del trabajo y el descarte de las personas que trabajan. En nuestro país, la pretensión del poder económico de descargar el costo de la crisis sobre el pueblo tiene como correlato su apuesta a impedir la profundización de una política que, respondiendo al interés de la mayoría, priorice la atención de quienes se encuentran en situaciones más vulnerables y avance hacia las transformaciones estructurales necesarias para encaminar un proceso de desarrollo soberano con justicia social. En esta etapa, el incremento especulativo de los precios, junto al intento de desacreditar la campaña de vacunación más importante de la historia, operan como factores de una estrategia de deslegitimación que tiene un impacto directo en las condiciones de vida de nuestro pueblo.

En estas circunstancias, debería haber quedado más claro que nunca que es el trabajo el que ha permitido producir los bienes necesarios para la vida y la salud, cuidar, alimentar, enseñar, comunicar, transportar, acompañar, investigar, y seguir creando. Y sin embargo, mientras el gran capital sigue concentrándose, el impacto de esta crisis mundial es abismal en el mundo del trabajo y en las condiciones de vida de los sectores populares. En todas partes, el impacto del desempleo y del incremento del costo de los bienes básicos, con la consecuente pérdida de poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones, es aún más severo en la situación de las mujeres y diversidades. Porque estamos en las zonas más desprotegidas del mundo del trabajo, y porque una parte muy significativa de nuestro trabajo no es reconocido ni remunerado. Porque somos mayoritariamente quienes cuidamos: en los empleos más expuestos a los contagios, en nuestras familias y comunidades. Porque la informalidad laboral, la precarización, los salarios más bajos, la discriminación, la discontinuidad en el empleo o el empleo a tiempo parcial, la falta de aportes previsionales y de acceso a la seguridad social, la doble jornada y la exigencia de resolver por nuestros propios medios las tareas que requiere el cuidado de hijes u otras personas, siguen siendo el signo de nuestra condición trabajadora, aquí y en todo el mundo.

Por eso, y en la medida en que reactivar la producción nacional, generar empleo y asegurar ingresos adecuados para cubrir las necesidades de la población trabajadora, constituyen aspectos centrales de una política de recuperación económica con justicia social, es imprescindible promover una reconfiguración del mundo del trabajo con una clara perspectiva de género. Es en esos términos, que reclamamos y seguiremos luchando por el DERECHO AL TRABAJO Y TRABAJO CON DERECHOS.

• Es necesario asegurar el acceso al empleo de mujeres y diversidades, y la formalización del trabajo no registrado. Asegurar por Ley, regulaciones y supervisión adecuadas, el cupo y la inclusión laboral travesti-trans en todos los ámbitos laborales. Acceso al empleo de las personas con discapacidad. Una política integral de cuidados que permita, a través de los programas, legislación e instrumentos normativos adecuados a la realidad de cada sector: promover la responsabilidad social y una distribución igualitaria de las tareas de cuidado; establecer regímenes de licencias, y proveer infraestructura y servicios que aseguren, junto al derecho de todas las personas a recibir cuidados, el derecho al pleno empleo de mujeres y diversidades; profesionalizar y formalizar el trabajo de cuidados comunitarios y de los empleos tradicionalmente desjerarquizados por su vinculación con las tareas del cuidado y la reproducción; reconocimiento del trabajo doméstico y ampliación de la moratoria previsional, que fue un paso decisivo para garantizar la jubilación a quienes no han podido realizar aportes, mayoritariamente mujeres e identidades feminizadas.

• La educación es un derecho que sostiene otros derechos. Es preciso continuar fortaleciendo el sistema educativo público, y garantizar el acceso y terminalidad educativa en todos los niveles para las mujeres y diversidades de todas las edades. Necesitamos una educación emancipatoria que ayude a deconstruir los estereotipos de género que reproducen la cultura patriarcal. También reclamamos una formación profesional que no sólo asegure la inclusión y permanencia a través de los cambios que se producen actualmente en el mundo del trabajo, sino que permita a trabajadoras y trabajadores asumir una posición crítica, activa y solidaria en la organización de la actividad laboral.

• Es imprescindible construir un mundo del trabajo sin violencias. Legislación y políticas que apliquen en todo el territorio nacional y en todos los sectores del trabajo los contenidos y disposiciones del Convenio 190 y la Recomendación 206 de la OIT, para la erradicación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Campañas de prevención, formación del personal, y protocolos de intervención en todos los organismos del sector público y en todas las empresas e instituciones privadas. Licencias por violencia de género, con garantía de continuidad laboral y previsión de traslados ante situaciones críticas. Plena implementación de la Ley Micaela en todos los Poderes del Estado y en el sector privado; Micaela Sindical en nuestras organizaciones.

• Es urgente sancionar una Reforma Judicial Feminista. La ya ineludible democratización del Poder Judicial, debe tener una clara perspectiva de género, para asegurar una protección efectiva de nuestro derecho a una vida libre de violencias, garantizando una respuesta pronta y adecuada a las denuncias, así como el cuidado de las personas denunciantes. Exigimos perspectiva de género en el abordaje y la resolución de todas las demandas que involucren cuestiones que condicionan la vida y la autonomía de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries. Necesitamos una Justicia popular, democrática y feminista, y una reforma de las fuerzas de seguridad acorde con su función de protección de derechos. No a un Poder Judicial al servicio de los poderes fácticos y del patriarcado, que persigue a les referentes populares y abandona a quienes debe proteger. Libertad a Milagro Sala y lxs presxs políticos. Basta de femicidios, travesticidios, transfemicidios, crímenes de odio por la condición de género. ¡Vivas, libres y con derechos nos queremos! Ni Una Menos!

• Es preciso garantizar la plena implementación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en todo el territorio nacional. Celebramos la sanción de esta Ley como una conquista fundamental de la lucha del movimiento feminista popular, y de la decisión política de un gobierno que cumplió sin vacilaciones su compromiso de impulsar en el Parlamento este reclamo histórico. Esta Ley, junto a la Ley de los Mil Días, conforma una normativa necesaria para respaldar y reconocer nuestro derecho a decidir, que debe tener una base sólida en la Educación Sexual Integral, cuyos contenidos deben ser actualizados y que debe implementarse sin restricciones en todo el sistema educativo. Ahora que la IVE es Ley, necesitamos la acción conjunta del Estado y de las redes que hemos tejido durante los años de nuestra batalla contra los estragos de la clandestinidad, para garantizar el acceso a este derecho, sin obstáculos, discriminaciones ni violencias, en todo el sistema de salud.

Como se ha demostrado en esta pandemia, el rol del Estado es decisivo para cuidar la vida y la salud, así como es determinante para poner límites a la voracidad del poder económico e impulsar las transformaciones necesarias para construir una sociedad con justicia e igualdad. Respaldamos la decisión del Presidente de la Nación, de investigar penalmente a las personas responsables del endeudamiento producido durante el gobierno de la Alianza Cambiemos, y la determinación de no aceptar condicionamientos externos e internos sobre una política económica que debe mantenerse soberana y al servicio del interés popular. La deuda sigue siendo con nosotras y nosotres. Y, en esta perspectiva, poner en cuestión la desigualdad, las exclusiones y la violencia por razones de género que signan el mundo del trabajo debe ser una prioridad: sin feminismo no hay justicia social. Nuestros reclamos se inscriben, y sólo podrán encontrar un horizonte cierto de realización, en el marco de un proyecto nacional popular y democrático. Por eso seguimos bregando por sindicatos más igualitarios, que nos reconozcan, respeten, y asuman que nuestra lucha es inseparable de la lucha emancipatoria de nuestra clase. Y reivindicamos, con nuestra presencia militante y transformadora en nuestras organizaciones, el camino que hemos transitado, construyendo organización y unidad, y que nos permite hoy afirmar sobre nuestras conquistas la determinación de seguir avanzando.

 

NUESTRO TRABAJO MUEVE AL MUNDO
ORGANIZADAS LO TRANSFORMAMOS

CTA DE LES TRABAJADORES

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La CTA se reunió con el Ministro de Trabajo

El secretario general de la CTA, Hugo Yasky, junto a representantes del Frente Barrial de la Central, fueron recibidos por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.

El encuentro tuvo como objetivo presentar a este importante espacio de organización de los trabajadores no conveniados y de la economía social quienes, desde la fundación de la Central, fueron reconocidos por ésta como genuinos de la clase que vive de su trabajo y no del ajeno.

Por su parte, el ministro anunció la creación de un registro, en el marco de su cartera, para las diversas asociaciones de la economía social y popular. Esta iniciativa gubernamental, antes de su implementación, contara con la incorporación de aportes por parte de nuestro Frente Barrial.

A su turno, los compañeros del Frente Barrial le plantearon al ministro la necesidad de poner en marcha experiencias de capacitación y formación para este sector de trabajadores, como así también el requerimiento de apoyo oficial a las cooperativas luego de la destrucción del trabajo autogestionado durante el gobierno macrista. En particular, se señalaron las situaciones que se viven en las cooperativas de la industria cárnica, dando un claro ejemplo con Frigocarne Sin Patrón.

Con el compromiso de avanzar en los ejes planteados se acordó la realización de una serie de reuniones en los próximos días. A este fin, los representantes de la Central reafirmaron que el trabajo y la producción nacional, en sus múltiples y nuevas variantes, deben ser parte en la recuperación del ingreso de les trabajadores.

Participaron por el Frente Barrial Juan Vitta, Paciano Ocampo, Mario Miceli y Diego Suarez.

(Fuente: CTA)

El descenso del salario real tras las dos pandemias, y sus asimetrías

►  En el marco de las actuales negociaciones salariales y el intento del gobierno por arribar a un acuerdo de precios y salarios, compartimos un informe de CIFRA sobre la situación del salario real y sus heterogeneidades y en el que se avanza también en el análisis de los costos laborales y los márgenes de ganancia del sector privado.

►  El objetivo de este trabajo es aportar elementos de juicio en torno al debate actual sobre la situación salarial tras la significativa reducción de su poder adquisitivo durante las dos pandemias: la económica que tuvo lugar durante el gobierno de Cambiemos y las dificultades para su reversión en el marco de la pandemia del coronavirus. Se pretende aportar así a la elaboración de un diagnóstico del estado de situación de los salarios que resulta de particular importancia en el marco de la apertura de las negociaciones paritarias y el intento del gobierno de llevar a cabo un acuerdo de precios y salarios.

 

Informe completo

 

El descenso del salario real

 

REINICIADA LA ACTIVIDAD DE LOS ALBERGUES TRANSITORIOS, LA PERSECUCIÓN A LOS TRABAJADORES NO SE HIZO ESPERAR

El largo período de cuarentena y de aislamiento obligó a cerrar los hoteles alojamiento. Durante esos meses, los empresarios recibieron el auxilio del gobierno a través de la ATP, que como sabemos fue una de las herramientas para -entre otras cosas-, amortiguar el impacto económico generado por la crisis del Covid-19. Los empresarios debían completar el pago del 75% del sueldo de los trabajadores en actividad. Sin embargo, algunas de estas empresas en ese periodo cometieron numerosas irregularidades en perjuicio de los trabajadores, sobre todo en el pago que les correspondía del 25% restante.

El Sindicato de Empleados de Albergues Transitorios (SEAT) intervino oportunamente. En aquél momento Sergio Parla, secretario General del SEAT y de Organización de la FeTIA, declaró: “se llegó a la judicialización después de haber recorrido un largo camino de presentaciones con empresarios y funcionarios, fue una situación muy complicada para las trabajadoras”

Hoy los empresarios comenzaron con algunos despidos (sin causa), siguieron con suspensiones a afiliados al SEAT y continuando en la ofensiva de debilitar al sindicato, a algunos de sus dirigentes. Es el caso de David Pereyra, miembro de la CD del Seat y secretario de Juventud de la FeTIA que los suspenden en dos oportunidades por 5 días. En ambas ocasiones, Pereyra se retira del establecimiento donde trabaja para asistir a reuniones en el Ministerio de Trabajo donde es convocado en el marco de las presentaciones hechas por el sindicato, o sea que lo  hace amparado por las leyes que tutelan la actividad sindical.

Cecilia General, trabaja como mucama hace 9 años y además, forma parte de la comisión directiva del SEAT, en declaraciones de hace unos días al portal “Grito del Sur”, expresó que en realidad “los empleadores se negaban a entregar guantes ya desde antes de la pandemia”, ignorando el riesgo para su salud que es hacer la limpieza de las habitaciones sin protección”. Este un viejo problema de salud laboral por la que el SEAT viene luchando.

Sobre el cumplimiento de los protocolos, el panorama no es alentador dice Cecilia: «No se cumplen ni se cumplieron. El día en que se abrieron los establecimientos hicimos varias denuncias al Ministerio de Trabajo porque en algunos lugares incluso le pedían a las compañeras que llevaran ellas sus propios insumos. En ciertos casos les brindaban los elementos, pero no eran descartables y era sólo por si había una inspección». Por supuesto, esas inspecciones ocurrían muy rara vez y en condiciones irregulares: se suponía que debían ser sorpresa, pero se avisaba de ellas días antes.

Para Sergio Parla: «Con la escala salarial, inventada entre los empresarios y el sindicato de Barrionuevo, los sueldos bajaron hasta un 50 por ciento, los aguinaldos se pagaron utilizando una escala presupuestaria menor y lxs trabajadorxs recién cobraron por primera vez a fines de abril y principios de mayo, lo que significó una gran pérdida de poder adquisitivo, ante esta situación no podíamos no intervenir» (…) «estas medidas -sin causa,- tomadas por los empresarios ahora, de castigo a los trabajadores y a miembros de la CD del SEAT no pueden tener otra lectura que no sea la de debilitar al sindicato que tuvo la decencia de denunciar lo que estaba y está pasando«.

UN PAÍS PARA POCOS O DE PRODUCCIÓN Y TRABAJO PARA TODOS

Algunos de los integrantes de las Entidades Agropecuarias que se reunirán hoy con el Presidente AF adelantaron opiniones en relación a sus dichos en la entrevista publicada el fin de semana y las del Ministro Matías Kulfas a La Nación el día de ayer. Estas expresiones ponen claramente en evidencia que quienes las emiten responden a “la línea dura” del ruralismo; irresponsablemente, faltos de total compromiso social, manifiestan una posición y decisión política que no asume el triunfo electoral en primera vuelta de un gobierno popular dispuesto a defender los intereses de todo el pueblo argentino y no el de una minoría.

Solo tomaremos la inaceptable respuesta de quien fuera el Ministro de Agricultura del gobierno de Macri, impulsor y creador de todos los “curros” imaginables, Luis Etchevehere a Matías Kulfas vía tw: “con ustedes volvió el curro ministro”. Pero Kulfas respondió y respondió muy bien, afirmando lo que desde la FeTIA venimos sosteniendo desde siempre: Agregar valor en el país no es un curro, por el contrario, estamos convencidos que no podemos basar nuestro desarrollo solo en las exportaciones de comodities que históricamente han enriquecido a unos pocos y empobrecido a la enorme mayoría del pueblo. Una ecuación razonable es que la enorme riqueza que da nuestro suelo, el de todos los argentinos, permita garantizar un desarrollo que amplíe el mercado interno, que permita industrializar el país,  desarrollar la ciencia, la tecnología, que de trabajo y trabajo calificado, que haga posible una distribución de la riqueza más equitativa.

Kulfas agrega en su respuesta a Etchevehere: “Hay que ser muy mezquino para pensar que es mejor exportar granos para que se conviertan en producto industrial en Egipto o en China que transformarlo en aceite aquí en Argentina, utilizando trabajo argentino y agregando valor en la cadena. También hay que ser muy mezquino para pretender que el aceite aumente su precio interno porque sube el precio internacional y no resguardar una parte del consumo interno a precios más accesibles”. Y luego cocluye: “Estamos trabajando para sacar a la Argentina de la grave crisis en la que la dejó el gobierno de Macri y agravada aún más por la pandemia. Este tipo de acusaciones son falsas, denotan desconocimiento y mezquindad y nada aportan a la salida de esta crisis.”

Y es así. Durante el periodo macrista se expandió el hambre y la pobreza y la imposibilidad de acceder a la canasta básica de alimentos, la Mesa de Enlace reivindica ese período, pero no se hace cargo de las pérdidas soportadas por millones de argentinos en todo sentido. No es casual, como no lo fue en 2008, que esa polémica se reabra en un momento de elevados precios internacionales, “el dilema en juego es el de un país para pocos o de producción y trabajo para todos».

El Gobierno Nacional tiene que tomar con firmeza las medidas necesarias e impedir que estos sectores impongan sus reglas de juego rechazadas por el voto popular.

 

Pedro WasiejkoSecretario General de la FeTIA

«ES IMPRESCINDIBLE QUE LOS SALARIOS RECUPEREN PODER ADQUISITIVO POR ENCIMA DE LA INFLACIÓN»

En línea con lo que manifestó el ministro de Economía, Martín Guzmán, Pedro Wasiejko, secretario General de la FeTIA y de Interior de la CTA-T, señaló que es imprescindible que los salarios recuperen poder adquisitivo frente a la inflación y celebró que el titular de la cartera de Hacienda convoque a gremios y empresarios para avanzar en este sentido.

 

En ese marco Wasiejko señaló: “Estamos totalmente convencidos que es necesario el diálogo social y un pacto que permita el crecimiento real del salario por sobre la inflación”.  Y agregó que “la negociación colectiva tendría que tener pautas muy claras con respecto a ese objetivo. Se tiene que cumplir con lo que ya hemos planteado en anteriores ocasiones: es necesario que haya acuerdos paritarios largos o plurianuales y que incluyan cláusulas de ajuste contra inflación que sean, como mínimo, bimestrales para que no se produzca un atraso del salario con respecto al valor de la inflación. Este es un punto muy importante ya que debe quedar claro en el mundo de las relaciones de trabajo que esto es así y debe ser así, de modo que la preocupación del sector empresario sea mejorar la productividad y reducir los costos, pero no a expensas del salario o de lograr la competitividad a través de una devaluación”.

Por otra parte, Wasiejko sostuvo que “no podemos plantear la situación salarial como un absoluto. Tenemos sectores que podrían tener incrementos muy superiores al índice de inflación porque las empresas están en condiciones de pagar esos salarios. El sector minero, el sector de los commodities, de las exportaciones agrícolas ganaderas, alguno ligado al sector de la biotecnología, y la producción de medicamentos, por ejemplo. Hay otros sectores que tienen que acomodarse a una política macroeconómica que lleve al crecimiento del salario por arriba de la inflación, son los sectores ligados a la alimentación, a la industria, a la energía, que es una parte importante de la generación de empleo”.

“También hay otros sectores, fundamentalmente los informales, los cuentapropistas, los compañeros manteros, los que viven de la changa. Ellos han sido gravemente afectados y los paliativos que dio el Estado durante el año 2020 fueron importantes pero insuficientes. Sobre este colectivo tendría que desarrollarse otra estrategia de acompañamiento, por ahí con apalancamiento de Estado, para poder mantener el poder adquisitivo de los trabajadores”, completó Wasiejko.

En ese marco el titular de la Fetia sostuvo que el diálogo social y los acuerdos tripartitos son fundamentales pero que también es necesario el avance en las cuestiones que tienen que ver con la democratización en lugares de trabajo. “Esto implica la participación en las ganancias, la participación en las direcciones de las grandes empresas y la co-gestión para el desarrollo del modelo productivo que se plantea a nivel de planta. Estas herramientas son claves para poder tener un resultado y hay que buscar las instalar estas mejoras donde ya pueden hacerse y no destruir esta posibilidad particular donde avanzar por una  situación en general”, explicó.

Por último y retomando las declaraciones de Guzmán en relación a la necesidad de trabajar en acuerdos con empresarios y sindicalistas, Wasiejko aseguró: “Estamos convencidos que la visión que plantea el Ministro como hipótesis es un camino razonable a emprender y al cual nosotros acompañaremos con toda nuestra fuerza, experiencia y capacidad”.

«Es necesario crear una empresa pública estatal para administrar los recursos de la Hidrovía y dar pasos más ambiciosos para fortalecer nuestra soberanía.»

Hoy, en diálogo con Daniel Tognetti en “Mañana es Hoy”, (por la am 530), el secretario general de la FeTIA y Presidente del Puerto La Plata, Pedro Wasiejko, habló sobre el próximo vencimiento de la concesión de la Hidrovía, la necesidad de crear una empresa pública estatal para administrar los recursos y la importancia de construir el Canal Magdalena.

“Poder tener un control en tiempo real de lo que sucede en la vía troncal es fundamental para evitar el contrabando, el tráfico de personas y la evasión de divisas.

También es necesario dar pasos más ambiciosos para fortalecer nuestra soberanía y la realización del Canal Magdalena es clave porque integra nuestro litoral marítimo y fluvial. Además implica una reducción de tiempo y costo de navegación”, dijo Wasiejko entre otras definiciones muy importantes sobre un tema hoy en debate.

Sobre el tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea

LA COORDINADORA DE CENTRALES SINDICALES DEL CONO SUR (CCSCS) ALERTA SOBRE EL FUNESTO IMPACTO QUE ACUERDO TENDRÁ EN EL SISTEMA PRODUCTIVO DE LA REGIÓN.

 

EMITE, ADEMÁS, UN COMUNICADO CONJUNTO CON LA CONFEDERACIÓN EUROPEA DE SINDICATOS (CES)

En vistas de la firma del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur alertamos a nuestros pueblos sobre el funesto impacto que este acuerdo tendrá para el sistema productivo de la región en general, y para ciertas ramas de producción estratégicas en particular, tales como tecnología, sistema marítimo y fluvial, obras públicas, compras del Estado, laboratorios medicinales, industria automotriz, economías regionales (en especial, las vinculadas al aceite de oliva, vinos y espumantes, quesos y lácteos, entre otras), concluyendo que la firma de este acuerdo es la sentencia de muerte de nuestras industrias y de gran parte de nuestro trabajo decente y empleo de calidad.

En cuanto a las formas en que se está negociando el acuerdo, nos vemos obligados a reiterar una vez más nuestra profunda preocupación por la total falta de transparencia y opacidad con la que se han llevado adelante las negociaciones. Respecto de los contenidos, expresamos nuestra legítima preocupación por un acuerdo que no tiene en cuenta las sensibilidades de ambas partes en materia de empleo ni la necesidad de que el mismo contribuya a un esquema de desarrollo simétrico y equilibrado de las dos regiones.

 

Resumen de la Declaración Conjunta

La CES y la CCSCS rechazan el Acuerdo en su estado actual debido a que:

  • El acuerdo no incluye salvaguardias sólidas y vinculantes que garanticen la protección ambiental y el respeto de los derechos humanos y laborales. El acuerdo no contiene compromisos efectivamente vinculantes para respetar las Normas Internacionales del Trabajo1;
  • El acuerdo no otorga ningún papel a los sindicatos para monitorear y garantizar el respeto de los compromisos con las normas laborales internacionales fundamentales y no reconoce la creación de un Foro Laboral específico que supervisaría la implementación de la dimensión laboral; En consecuencia, el acuerdo desconoce el rol democrático de los interlocutores sociales (empresarios y sindicatos) como agentes fundamentales del desarrollo sostenible.
  • El acuerdo no considera las sensibilidades y asimetrías de las dos partes, en particular amenazando con socavar las industrias nacionales en los países del Mercosur y al sector agrícola en la UE;
  • El acuerdo carece de mecanismos efectivos para promover las pequeñas y medianas empresas, como el apoyo financiero y la transferencia de tecnología;
  • No existe una exención general para los servicios públicos en la parte de liberalización de servicios; El acuerdo prevé concesiones sustanciales en el campo del transporte marítimo y no proporciona una protección suficiente del comercio marítimo intra-Mercosur que es de fundamental importancia.

La CES y la CCSCS instan a las partes a renegociar el Acuerdo para tener debidamente en cuenta las preocupaciones de los trabajadores y trabajadoras así como de sus organizaciones gremiales.

La CES y la CCSCS informan a las autoridades que pondrán en marcha un Foro Laboral con el objetivo de presionar para una nueva renegociación del acuerdo, y exigirán que las partes negociadoras institucionales reconozcan el Foro Laboral y proporcionen la financiación adecuada para su funcionamiento.

 

Leer documento completo aquí:

 

Declaración CCSCS y CES sobre El acuerdo entre Mercosur-UE Spanish

 

ARIEL BASTEIRO ES DESIGNADO NUEVAMENTE EMBAJADOR EN BOLIVIA

Nuestro compañero Sec. de Relaciones Internacionales de la FeTIA y Presidente del Astillero Río Santiago es designado nuevo embajador en Bolivia. Ayer lunes ingresó el pliego a la Comisión de Acuerdos del Senado, donde luego de ser tratado pasará al recinto para su aprobación.

Si bien el Senado confirmó que tendrá sesión el jueves, aún no se sabe si la agenda incluirá el tratamiento de estos pliegos.

“Basteiro ya se había desempeñado como embajador argentino en La Paz desde el año 2012 hasta fines de 2015, durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El 26 de noviembre de 2015, cuando culminó su misión diplomática en Bolivia, fue condecorado con el “Cóndor de los Andes” en el Grado de Gran Cruz, en reconocimiento a su aporte al fortalecimiento de las relaciones de hermandad, amistad, solidaridad y cooperación entre ambos países.”

Con anterioridad, Basteiro se había desempeñado como diputado por la provincia de Buenos Aires en dos ocasiones: primero desde 2001 hasta 2005, y luego entre 2007 y 2011. Basteiro, desde APA, su sindicato de origen, participó en la fundación de la CTA y desde el 2016 ocupa la secretaría de Relaciones Internacionales de nuestra Federación. El 3 de enero de 2020 comenzó a ocupar el cargo de presidente del Astillero Río Santiago, uno de los astilleros de mayor actividad e importancia de Latinoamérica fundado en 1953.

«Desde que fue embajador en 2012, Basteiro construyó un vínculo muy cercano al expresidente boliviano, Evo Morales, y mientras éste estuvo exiliado en nuestro país, durante el gobierno de facto de Janine Áñez y hasta que el MAS regreso democráticamente al gobierno, formó parte del entorno más cercano del expresidente en Argentina». Además, Basteiro resaltó que tiene un excelente vínculo con el actual presidente de Bolivia, Luis Arce.

 

Fuente: Página/12 (02-02-2021).

 

Cien años no es nada

El 29 de enero se cumple un siglo del estallido de la huelga de La Forestal en el lejano norte santafesino. Una reacción obrera a la explotación extrema a que eran sometidos los trabajadores de la empresa inglesa dedicada a la explotación del quebracho colorado. La huelga venía precedida de conflictos parciales desarrollados por los sindicatos de la FORA que exigían mejores salarios y condiciones de trabajo más humanas, empezando por las ocho horas de trabajo. A instancias del gobierno radical de Hipólito Irigoyen se había firmado un convenio colectivo que respondía a estos reclamos invariablemente incumplidos por la compañía.

 

La compañía inglesa de tierras, maderas y ferrocarriles, llegó con el siglo XX a Santa Fe. Monopolizó la producción y la distribución nacional e internacional del quebracho y puso fin a los intentos de convertir el norte boscoso en colonia agrícola. La Forestal fue un núcleo productivo integrado donde todo era de ellos: ferrocarriles, puertos, y hasta el mercado paralelo de la provista, ya que pagaban a sus trabajadores con vales en forma de “pagarés” que debían canjear en los almacenes de la misma empresa.

Legisladores denunciaban reiteradamente que La Forestal estafaba al fisco, defraudaba al Estado y reducía aborígenes y criollos a la esclavitud. La situación social era ocasionada por la miseria extrema, la mala calidad de la vivienda, las precarias condiciones de salud e higiene y la escasa alimentación. Las huelgas de La Forestal fueron conflictos olvidados (afortunadamente rescatados por el cine setentista y la película Quebracho); siempre medio perdidas entre las huelgas de la Patagónia Rebelde y la de los talleres Vasena que originaron la Semana Trágica porteña.

El trabajo de las mujeres es el gran ausente de la memoria colectiva como lo señalan varios autores. Empleadas domésticas, costureras, hacheras, telefonistas, empleadas de almacenes de ramos generales, enfermeras, y maestras, y hasta prostitutas se desempeñaban en los pueblos del quebracho. En el imaginario el universo productivo de La Forestal es “macho”. A ellas, arte y parte, su reconocimiento.

La Forestal había adquirido a precio vil 2 millones de hectáreas de en el norte de Santa Fe, parte de Santiago del Estero y del Territorio Nacional del Chaco. Llevaba construidos 400 kilómetros de ferrocarriles y conectados distintos pueblos incluidos en el área de explotación como Villa Ana, Villa Guillermina, Florencia, donde armó las distintas fábricas que industrializaban los rollizos de quebracho. Llegó a tener moneda propia, policía uniformada (los famosos cardenales como se conocía a la gendarmería volante) y un ejército de patotas civiles organizados por la Liga Patriótica, especializada en perseguir sindicalistas y activistas y que terminó concretando en el año 1921 una masacre donde asesinaron entre 500 y 600 trabajadores.

 

 

El incumplimiento de los acuerdos previos desató aquel 29 de enero de 1921 la declaración de la huelga general con ocupación de los lugares de trabajo y desató la represión que se convirtió en una verdadera cacería dado que los huelguistas se lanzaron hacia el monte para resistir, muchos de ellos acompañados de sus familias. Ahí los fueron a buscar los “Cardenales” y la Liga Patriótica. Medio siglo después repetirían la historia en el taco de la bota santafesina, contra los metalúrgicos de Villa Constitución. Entonces se llamaron los “Pumas” y Triple A. Recorrer la historia desde la memoria sirve para entender cómo funciona la política y cómo juegan los intereses de clase. Ignorar esta perspectiva nos llena de asombro frente a los discursos irracionales de la derecha extrema, el comportamiento de los dirigentes nos parece increíble y vemos como novedoso lo más repetido de la historia.

 

El Lisandro de La Torre fue Juan Perón

 

La toma del frigorífico Lisandro de La Torre, constituyó un hito en la lucha del movimiento obrero contra las políticas de privatización y ajuste, e inauguró además una etapa de choque de clases entre trabajadores y patrones, encabezados por el peronismo proscripto, contra el presidente Arturo Frondizi y sus sucesores

El establecimiento producía un millón y medio de kilos de carne por día, además de cortes de ovejas, cabras y cerdos. En 1925 Marcelo T. de Alvear lo había creado para regular el mercado de carnes dominado por británicos y estadounidenses, que ganaron su control la década siguiente. Juan Perón había nacionalizado el matadero en su primer gobierno y lo pasó a la Municipalidad porteña.

El frigorífico permitía al Estado fijar precios internos y acumular divisas provenientes de las cuotas de exportación. En 1959 Arturo Frondizi acordó con el FMI su privatización, que terminó en manos de la Corporación Argentina de Productores de Carne, una entidad vinculada a terratenientes y empresas multinacionales.

Frondizi había ganado las elecciones de 1958 por un acuerdo con Perón –exilado y proscripto– por el cual se comprometía a legalizar los sindicatos y otorgar un aumento salarial del 60 por ciento. Su gobierno propició recortes en la administración estatal, congelamiento de salarios, reducción de obras públicas y un prolijo cronograma de pagos con los organismos internacionales de crédito.
El 14 enero de 1959, el Congreso aprobó la privatización del frigorífico, lo que desató la reacción de sus 9.000 empleados.

El Sindicato de la Carne, con Sebastián Borro al frente, movilizó a los trabajadores, quienes en asamblea decidieron la toma del establecimiento y se declararon en huelga. La medida concitó el apoyo de los vecinos de los barrios de Mataderos, Lugano, Villa Luro y Floresta, que en solidaridad con la huelga se congregaron en la entrada del frigorífico. En la madrugada del 17, el gobierno envió 1.500 efectivos de la Federal, Gendarmería y Ejército, que desalojaron violentamente a obreros y vecinos, con el apoyo de tanques que derribaron la entrada. Según cuenta en “La clase obrera peronista” Roberto Baschetti, “Busquet Serra, presidente de la CAP, de la oligarquía terrateniente, le hizo saber a Borro y demás gremialistas que disponía de 25 millones de pesos para “negociar”: lo mandaron al carajo.” Honor a una generación de militantes sin dobleces.

Los principales dirigentes de la toma fueron presos y fueron echados 5.000 trabajadores. Un día después, la CGT del dirigente metalúrgico Augusto Timoteo Vandor convoca a una huelga general por tiempo indeterminado que tuvo una alta adhesión, pero que fue levantada el 20 de enero.

Berisso, Ensenada, Avellaneda y Dock Sud, localidades en las cuales se concentraban los establecimientos más importantes de la industria de la carne, fueron ocupadas por efectivos militarizados para reprimir las protestas. La agitación se extendió en fábricas de Capital, Gran Buenos Aires y Rosario; los paros siguieron hasta el 24 de enero.

El historiador Ernesto Salas señaló que “fue una huelga de fábrica que terminó insurreccionando el barrio de Mataderos, y en un momento preciso de la Resistencia Peronista, no en cualquier momento, por eso es recordada esa huelga aunque hubo muchas huelgas que no son tan recordadas”. La toma del frigorífico “significó un quiebre, un clivaje, entre lo que sería la etapa de la insurrección y la etapa de la guerrilla, porque se probó en esos días que la insurrección no funcionaba, porque hubo huelga general, atentados, distintos tipos de acciones violentas que no voltearon sino que por el contrario consolidaron al gobierno de Frondizi porque los dirigentes sindicales sintieron que era mejor que los militares”, explicó Salas.

La toma del Lisandro de la Torre (antes “Juan Perón”) fue una derrota para los trabajadores, porque no pudieron frenar la privatización, pero la medida de fuerza marcó el inicio de un período de alta conflictividad sindical. A lo largo de 1959 se perdieron dos millones de jornadas laborales como consecuencia de las acciones directas de los gremios, y al año siguiente, el gobierno puso en marcha el Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado) por el cual miles de trabajadores resultaron movilizados y militarizados.

En 1962 hubo elecciones legislativas y para gobernadores; el peronismo ganó en Buenos Aires y otras nueve provincias, pero Frondizi anuló esos comicios presionado por las tres armas. El 29 de marzo, el Presidente fue derrocado y colocaron en su puesto a José María Guido, que volvió a la proscripción y represión al peronismo dictadas siete años antes por el dictador Pedro Eugenio Aramburu. Guido era presidente de la Corte Suprema…

Contra ello, y en apoyo del conflicto, los comandantes de la difusa “Resistencia Peronista” hicieron estallar cientos de “caños” y sembraron de “miguelitos” las calles en Buenos Aires y otros puntos del país. La táctica de combate fue desautorizada por la contundente entrada en escena del movimiento obrero organizado. En enero de 1963 se realizó el Congreso Normalizador de la CGT, en el que se eligió la nueva conducción con dirigentes de las 62 y de los Independientes en partes iguales y se decide la realización de un plan de lucha. Buscaban reivindicaciones, económicas, sociales y políticas, todo un programa de gobierno. En su segunda etapa, el Plan de Lucha de 1964 iniciado en fábricas textiles y metalúrgicas movilizó millones de trabajadores en la ocupación de 11.000 establecimientos.

 

Nota publicada en Página/12 el 19/01/2021