Angélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall fue nuestra invitada especial en la habitual reunión virtual de CNA del 9 de junio pasado. Nos aportó una mirada sobre prácticamente todos los temas, desde el impacto del coronavirus en Alemania, en los sectores de la producción y los servicios, en los trabajadores y en la actividad sindical; pasando por la jornada laboral semanal, la minería, el medio ambiente, el teletrabajo, la digitalización, la necesaria nueva capacitación de los trabajadores, hasta hacia dónde orienta el Estado las ayudas para salir de la crisis. En el ir y venir de preguntas y respuestas, su presentación que transcribimos, se convierte en un material muy útil e interesante.
ALEMANIA Y EUROPA CANALIZAN LAS AYUDAS “POS PANDEMIA” HACIA SECTORES INDUSTRIALES DEL FUTURO.
Pedro Wasiejko: Nos sentimos orgullosos de contar hoy, como invitada en nuestra habitual reunión virtual de Comisión Nacional Ampliada de los martes, con Angélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall (Confederación Sindical Metalúrgica alemana)-, un sindicato que agrupa casi 3 millones de trabajadores metalmecánicos, el sindicato metalúrgico más grande del mundo, creo. Angélica es responsable para la zona de habla hispana (América Latina y el Sur de Europa); la conocemos de hace muchos años, siempre en eventos internacionales, ella ha estado en Argentina en varias ocasiones… hemos compartido en lo que es el Capítulo Argentino de IndustriALL junto con otros sindicatos como el Smata, con la UOM y otros. De modo que vamos a poder escuchar a alguien que está en la entraña de IG Metall respecto a cómo están viendo ellos, en el contexto del Coronavirus, las transformaciones en los lugares de trabajo, con todo lo que tienen que ver los cambios tecnológicos, Industria 4.0, etc., temas que ya venimos hablando.
Aquí, le tenemos mucho respeto, mucho aprecio, de modo que como dije antes, nos sentimos muy orgullosos de compartir este tiempo y este momento con ella. Así que Angélica, bienvenida.
Angélica Jiménez. Muchas gracias por la invitación. El cuadro que se ve aquí es impresionante, tanta gente conectada… muchas gracias…
Este cuadro de la pandemia del corona virus, nos ha hecho usar estos instrumentos que nosotros también lo veíamos con gran escepticismo y decíamos “pues bueno ya los probaremos en otro momento…” y resulta que de pronto se paraliza el país y se crea una situación donde es muy necesario la intervención del sindicato.
Eran fundamentales las medidas de higiene en las empresas de modo que los trabajadores no corran peligro, que no se pueden enfermar; luego negociar todo lo que era regulación de jornada… porque en Alemania no tuvimos unas medidas tan restrictivas como en España o en Italia. Tuvimos la suerte de que los focos no eran tan grandes, la crisis no fue tan aguda y además el sistema sanitario alemán estaba bastante bien preparado, tenía muchas camas de hospital, muchas camas en las unidades de cuidados intensivos. De alguna manera estaban como mirando a ver en qué punto tenían que parar.
Entonces hubo industrias donde sí que se paró, pero fue más porque se interrumpió la cadena con China. Se quedaron con la cadena de suministros interrumpida porque en China sí que hubo una cuarentena muy dura durante muchas semanas, entonces no llegaban las piezas para poder producir; eso le pasó a varias plantas de la industria del automóvil.
En otros sectores sí se mantuvo la producción, la actividad, pero había que cumplir con las medidas de seguridad e higiene, de distancia, para garantizar que los trabajadores no se enfermaran entonces lo sindicatos tenían que vigilar eso, tenían que negociar con los empresarios las medidas de seguridad y tenían que negociar también en las empresas afectadas, pues tuvimos muchos paquetes de regulación de jornada -eso es reducir la jornada a la actividad que hay real en la empresa-.
El gobierno también dio ayudas o subvenciones para que los trabajadores compensaran un poco la pérdida salarial de tal manera que pudieran mantener un nivel de ingresos. Ellos pagaban las horas que realmente se ejercían, los trabajadores perdían un poco de dinero… el gobierno a través de la Oficina de Empleo les pagaba el suplemento que les faltaba de tal manera que no necesitaban perder su puesto de trabajo y el empresario los mantenían en plantillas; incluso cuando la actividad se reducía a cero, ellos seguían perteneciendo a la plantilla, pero tenían unos ingresos mínimos que les permitían mantenerse a lo largo de las semanas que está durando esta crisis, la verdad que se está prolongando bastante, pero todo eso tienen que negociarlo los sindicatos.
Y nosotros también teníamos restricciones de distancia, de seguridad e higiene. Nosotros somos una organización que emplea muchos trabajadores, de modo que mucha gente de la Central lo que hizo fue pasar a trabajar en teletrabajo. En las oficinas locales la plantilla rotaba, siempre había uno o dos compañeros en las oficinas locales de tal manera que los trabajadores podían acudir a pedir información a pedir asesoramiento y otra parte de los trabajadores estaban trabajando desde casa con el teléfono, con las videoconferencias y negociando con los empresarios, así que nosotros como organización también tuvimos que adaptarnos a esta nueva situación. Tuvimos que aprender a trabajar también con estas plataformas de videoconferencias, a trabajar a distancia.
Claro que mantener la distancia es limitante para un sindicato donde necesitas mucho el contacto personal, es un trabajo de mucha confianza, de ir tratando a los compañeros y compañeras, de ir manteniendo ese contacto personal, y tenemos que utilizar este tipo de herramientas para compensar los momentos en los que no podemos tener ese contacto personal. Los límites y las oportunidades que nos ofrecen este tipo de herramientas… los límites son eso, en la comunicación pierdes mucho, por ejemplo yo ahora estoy viendo que miran fijamente a la cámara pero no os podéis mover, tenéis que estar muy concentrados, eso también hace que te canses mucho. Las videoconferencias son una herramienta muy útil porque te permite mantener el contacto y te permite mantener la comunicación y la coordinación con las diferentes unidades sobre todo en un país muy extenso muy grande como éste. Alemania, si lo comparamos con Argentina, es chiquita, pues dentro de todo las distancias no son muy grandes, pero vosotros tenéis un país que es prácticamente continental, pues este tipo de herramientas son prácticamente una maravilla, pero claro ¿el costo cuál es? el costo es que pierdes concentración, pierdes una parte de la comunicación qué es la comunicación no verbal; pierdes también un poco el contacto personal.
Otro ejemplo, lo que estamos comprobando estas semanas, las familias con niños pequeños tienen muchas dificultades para separar lo que es la vida laboral o lo que es el teletrabajo de lo que es el cuidado de los niños… porque los niños no saben que estás trabajando en una plataforma de vídeo y estás hablando ahora con Argentina; viene y te dice mamá quiero agua o mamá ayúdame que tengo que… además agravado por qué las escuelas sí que cerraron por completo. Las escuelas y las guarderías tuvieron que cerrar porque no se sabía exactamente si los niños eran vehículo de transmisión del virus, a pesar de que ellos parecían que no se veían tan afectados por la enfermedad y los niños en edad escolar lo que hacían era escuela a distancia o sea través del ordenador y todo eso. Van recibiendo tareas para casa de los profesores y estaban de vez en cuando también en contacto con la escuela para poder mantener un poco un nivel de aprendizaje, ¿no? pero intenta coordinar todo eso: tienes a los niños pequeños, tenéis a los niños en edad escolar, estás trabajando de tal manera que se ha visto que con el teletrabajo es muy difícil. Los límites se desdibujan entre la vida laboral y lo que es la vida familiar, además agravado con que no podíamos apelar a la ayuda que nos prestan los abuelos. No podíamos aprovecharla porque los abuelos son población de riesgo, no podíamos mezclarnos con ellos porque nos poníamos en peligro de que se enfermara.
No sé… qué hemos visto tanto las oportunidades de este tipo de trabajo como también los riesgos, los riesgos con la salud… horarios de trabajo muy extensos, porque al tener interferencias de la vida familiar lo que han hecho muchos padres con niños pequeños es trasladar sus horarios de trabajo a la noche o muy temprano por la mañana de tal manera que ellos realmente no descansan; tienen los horarios entre la vida familiar y la vida laboral unos horarios muy extensos… ya están diciendo que están agotados y no pueden más, que a ver si poco a poco la guardería ya funciona y las escuelas… porque ellos están al borde del ataque de nervios.
Todos estos son elementos que en un futuro nosotros como sindicatos vamos a tener que tener en cuenta. No sólo los costes que nosotros le hablamos a la empresa al trabajar desde casa, sino que tú también tienes que tener un espacio adecuado para poder trabajar donde te puedas concentrar en lo que haces y no trabajar desde la mesa de la cocina o de la sala de estar, donde todo el mundo puede entrar y salir y tú no puedas concentrarte lo que haces.
Luego también como estructurar el teletrabajo de tal manera que tú puedas tener esos límites de tiempo y de funcionalidad en lo que es esa vida familiar y lo que es la vida laboral y luego pues hay que mirar que los trabajadores no se agoten, porque el peligro para la salud, la salud psicológica de los trabajadores es muy grande y ya se empezaba a perfilar antes de la crisis del coronavirus que las enfermedades psicológicas se estaban disparando… todo lo que era depresión, todo lo que es el agotamiento psicológico, todo eso se estaba disparando por esta accesibilidad permanente que tiene la empresa, que te pueden estar contactando constantemente. Todos estos son aspectos que vamos a tener que regular como sindicatos, aparte de todo lo que son las nuevas formas contractuales que van surgiendo. Todo lo que es el trabajo de plataformas y el teletrabajo hay que tenerlo muy en cuenta.
Yo no sé hasta qué punto les interesa un poco cómo ha afectado el coronavirus en lo que es la actividad Industrial en Alemania y lo que estamos intentando hacer como sindicatos. Como ya os había dicho en Alemania no hubo una restricción tan fuerte en lo que era limitación de movimientos y tal… pero digamos lo que más se cerró fueron las grandes actividades, como por ejemplo las ferias de muestras, los conciertos, lo que eran grandes asambleas… por ejemplo, en el IG Metall veníamos de un proceso congresual, tuvimos el último congreso en octubre del año pasado y teníamos todos los congresos en cascada para elegir las ejecutivas locales, muchos de ellos las hemos tenido que cancelar, que pasar digamos a dentro de varios meses, porque nos juntábamos 150 personas y no se podía juntar más de x al principio luego llegó un momento en que se redujo el contacto hasta dos personas que vivieran en una misma vivienda. Nosotros podíamos salir, podíamos ir a pasear, podíamos ir a hacer deporte, podíamos ir con los niños afuera, eso sí que lo pudimos hacer. Lo que lo que se prohibió sobre todo fue en el sector servicios, lo que eran restaurantes, pequeños negocios, las peluquerías, los hoteles… todo eso se quedó cerrado por completo, pero la industria seguía funcionando, ya os digo que los sectores que tuvieron que parar, eran los sectores que dependían de cadenas de suministro internacionales, porque también en Europa se levantaron las fronteras. Como ustedes saben, tenemos un mercado interior sin fronteras normalmente, pero con la crisis del Corona, los Estados tuvieron ese reflejó Nacional de levantar fronteras para poder controlar la pandemia en su propio territorio; eso hizo que el suministro interno europeo se dificultara mucho y todo lo que eran piezas que venían más allá de Europa no llegaba. Otras empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, no tenían espacio para poder garantizar que los trabajadores pudieran trabajar sin correr peligro de enfermar entonces tenían que idear turnos de rotación, tenían que idear diferentes medidas para poder hacerlo y eso hizo que bajara mucho la actividad fabril y luego también…mucha gente empezó a trabajar el teletrabajo y ahora poco a poco también estamos en la fase de ir permitiendo cada vez más actividad. Ya hay pequeñas empresas de servicios que pueden funcionar. Lo que más va a tardar son las grandes actividades. El turismo se está empezando ahora a liberalizar, pero con mucho cuidado, con mucha cautela, porque claro, los países del sur de Europa necesitan turistas para la actividad económica, pero están temiendo que les volvamos a llevar el virus, pero también la gente que viene aquí tiene que viajar con garantías de que no se lo se lo va a traer de vuelta, entonces coordinar todo eso -por lo menos a escala europea-, será complicado pero en eso estamos, poquito a poco, ir permitiendo cada vez más actividad económica porque el parón ha sido muy serio, muy serio.
Alemania por ejemplo, que depende mucho de la exportación, ha bajado la tasa de exportación en un 30%, es mucho. Luego tenemos empresas con problemas de demanda serios, tenemos un 20% de las empresas que no tienen pedidos porque nadie se atreve ni a invertir, nadie sabe lo prolongada que va a ser la crisis y por eso no se invierte, no se consume o no se compra… todos están como a la espera. Un 63% de las empresas tienen problemas de suministro, la cadena de suministros está interrumpida y luego tenemos un 9% más o menos de las empresas que tienen problemas de liquidez, sobre todo las pequeñas y las medianas empresas, no tenían reservas económicas, no tenía suficiente colchón financiero como para poder superar todas estas semanas de paro económico. Tenemos 10.000.000 de trabajadores en jornada reducida, y luego tenemos 300.000 personas que han perdido su empleo por completo. Las empresas que más están sufriendo son las de tamaño más pequeño, pero bueno, el gobierno alemán está lanzando todo un paquete de medidas de apoyo con créditos, con subsidios, con ayudas a la inversión, a desgravar; unas medidas muy, muy importantes, sobre todo como en forma de crédito, pero ahora que se está prolongando tanto la crisis ya están empezando a dar subsidios.
Luego también se está negociando a escala europea un paquete de apoyo importante, entre créditos y subsidios, para poder ayudar tanto a los países que más o menos están saliendo bien de la crisis como sobre todos los países del sur: España e Italia, que por motivo de la crisis están sufriendo mucho el parón tan serio que han tenido que decretar porque se les iba de las manos la cifra de infecciones. Entonces en eso estamos ahora, con esta batería de medidas para ayudar a la coyuntura a que vuelva a reflotar, ellos esperan todos que haya una especie de V, un bajón muy prolongado de actividad económica pero que igual de rápido se pueda remontar, para eso están intentando estimular con mucho dinero lo que es retomar la actividad económica.
Nosotros como sindicatos ahora lo que más tenemos que hacer estar atentos, controlar que se mantengan las condiciones de seguridad e higiene para los trabajadores, para que no enfermen. Regulando esas jornadas reducidas, evitar despidos y hacer sobre todo, muchas propuestas sobre medidas para superar la crisis.
Lo interesante de estas medidas que se están aprobando en Alemania y también en Europa, es que no sólo se están apoyando las medidas clásicas, por ejemplo, no va a haber una ayuda directa al sector del automóvil, sino que lo que se está haciendo es canalizar, esas ayudas a sectores de futuro, como digitalización; en el cambio energético, todo lo que es innovación en nuevas fuentes de energía tanto energías renovables como hidrógeno como fuente de energía, todo lo que es Innovación para la movilidad eléctrica…, o sea están incidiendo en ese tipo de ámbitos para no sólo apoyar a las empresas sino además conducirlas, canalizarlas a que vayan invirtiendo en medidas de futuro. Los que piensan que quizás en Sudamérica, la solución vaya a ser ocuparse de, por ejemplo: los motores de combustible, yo creo que están subestimando la dinámica que se está generando con todo lo que es el cambio climático; porque se está viendo en muchos países que el cambio climático es real; por ejemplo en Alemania estamos teniendo uno de los años más cálidos desde que se empezó a computar lo que son los parámetros meteorológicos, uno de los más cálidos y estamos sufriendo problemas serios de sequía y de incendios de los bosques, algo que sólo conocíamos de Portugal, de España, de Grecia, está pasando ahora en Alemania; entonces la gente se está preocupando mucho de que el cambio climático es real. Creo que eso se puede ver en todos los continentes del mundo de tal manera que la urgencia de tomar medidas para evitar ese cambio climático, hará que todas las empresas tengan que acabar pasando por el aro, aunque tengamos a este señor Trump que está torpedeando todas las medidas que se están intentando tomar para evitar ese cambio climático, pero yo creo que la necesidad va a ser en algún momento tan grande y va a pasar como ahora, con el coronavirus, que acabaremos haciendo videoconferencia, haciendo el teletrabajo y todo eso porque no habrá más remedio que hacerlo… entonces yo creo que es más importante que vosotros -como sindicato- tomes la iniciativa y hagan iniciativas y sus propuestas, para poder también ir caminando en sectores o en ámbitos que realmente tengan garantía de futuro y no en sectores que vengan del pasado, porque esos son pasado. Sólo quería terminar con esto si necesitáis algo, si queréis algo más, estoy a vuestra disposición. No quería tan poco agotarlos.
Preguntas:
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Santiago Sanz (FeTIA Mar del Plata): Le quería preguntar Angélica si ahí en Europa se habló de la cantidad de camas disponibles que tuvieron en pico de la cuarentena, las 28.000 camas disponible que tenía Alemania y el monto del subsidio que están dando ahora, si tienen algún otro sistema de subsidio para la gente que perdió el trabajo que si mal no le entendí fueron 300.000 un número muy alto.
Angélica Jiménez: en cuanto a las camas disponibles se llegó a una cifra muy elevada porque Alemania tiene una red de hospitales bastante amplia, además tuvo la gran ventaja de que cuando la crisis económica del 2008, a los países que tuvieron dificultades con la deuda pública como fueron Portugal, España e Italia, también Grecia, le dieron ayuda desde la UE con la condición de que hicieran reformas y las reformas de los gastos públicos fueron muy importantes en el sector de formación, pero también al sector sanitario.
Ése fue uno de los problemas que tuvieron los italianos y los españoles. Es que habían reducido, tanto habían ahorrado tanto en el sector sanitario que luego pues no tenían suficiente capacidad para poder atender a tantos enfermos agudos, en cambio en Alemania recién se está empezando a privatizar, pero todavía tiene una red importante de hospitales públicos. Lo que hicieron fue -cuando vieron la situación en la que estaban los vecinos europeos-, fue posponer todas las operaciones que fueran no importantes y disponer que muchas de las camas que tenían normalmente, convertirlas para cuidados intensivos, entonces en muy poco tiempo aumentaron un gran número de camas disponibles para cuidados intensivos; o sea lo que hicieron fue crear como unas especie de colchón de atención por si también se disparaban las cifras en Alemania. Ahora están empezando otra vez a reducir esas camas disponibles para atender a los enfermos que estaban en lista de espera.
Sobre el monto de subsidio, depende de las horas que tú reduces tu jornada por falta de actividad. El empresario paga las horas que tú trabajas, la oficina de empleo te compensa parte de las horas que pierdes, pero no todas, entonces la mayor parte de los trabajadores cobran un 85% del salario que cobraban antes. En algunas empresas donde los sindicatos están bien representados, se ha conseguido incluso negociar con el empresario que ponga un suplemento también, por ejemplo en las empresas del automóvil los trabajadores han llegado a cobrar el 95% de su sueldo a pesar de que estaban en reducción de jornada, de tal manera que no han tenido las pérdidas muy grandes. En las empresas más pequeñas no ha sido posible, entonces se han quedado en un 85% de lo que cobraban con anterioridad. Los que han perdido el trabajo por completo, esas 300.000 personas, cobran el subsidio desempleo. Nosotros en Alemania tenemos el seguro de desempleo y una parte, un porcentaje de tu salario bruto va a ese subsidio de desempleo, entonces dependiendo de la cantidad de años y la cuantía de tu salario es lo que tú percibes como seguro de desempleo por un año, si al cabo de ese año no has conseguido un trabajo, entonces pasas a cobrar lo que es la ayuda mínima, la ayuda mínima es de unos… Me parece que ahora están unos 480 € por mes; eso es lo que cobra todo el mundo que necesita ayuda mínima. Ahora, tienes que ser muy negado en Alemania como para quedarte sin ningún tipo de ayuda o de subsidio, tenéis que ser alguien que se niegue a presentarse a una entrevista de trabajo, que se niegue a intentar hacer algún tipo de trabajo, así entonces sí que sí, te van recortando como penalización este subsidio, pero normalmente ese mínimo lo tienes para poder vivir.
Sergio Parla (SEAT): la pregunta mía está referida a la actividad que me toca representar qué tiene que ver con el tema del hotelería y que la compañera acotó que está totalmente cerrada en Alemania y quería preguntarle sobre los salarios que negociaron los sindicatos en esa parálisis de actividad. ¿Qué negoció el sindicato en reducción salarial con respecto a cuando estaba en actividad el trabajador?
Angélica Jiménez: En cuestión de la hotelería… a ver… yo soy del sindicato del metal, nosotros representamos a las empresas del sector del metal, del textil y la madera y el sindicato es lo suficientemente fuerte y está lo suficientemente bien implantado y estructurado como para negociar salarios buenos. En el sector de hotelería es más complicado, el sector servicios está muy atomizado, el sindicato es importante en Alemania, pero claro no llega a todas las unidades locales. Aquí hay mucho delito familiar, sobre todo en la parte, digamos… de Baviera a los Alpes y todo eso, hay muchos hotelitos familiares que no están organizados porque todo lo lleva la familia, entonces también podrían ir a la regulación de jornada, y la compensación respectiva, pero ahí hay muchos trabajadores que trabajan con contrato parcial o con salarios precarios, con contratos precarios, suelen ser personas cuyo ingreso no es el ingreso principal que entra en la familia, entonces hay mucha gente que ha perdido el trabajo y ha perdido los ingresos y ha tenido que pedir ayuda, la subsistencia ¿no?, porque las unidades de los hoteles no podían contratarlos. Entonces no te puedo decir cuánto, qué porcentaje o como han negociado esos salarios porque es un sector que está muy diversificado, porque están los grandes hoteles que ahí si tienes buena representación sindical y hay una negociación buena de lo que sería una reducción de jornada eso sí que seguramente que llegan también el 85% de sus ingresos, luego hay toda una serie de hoteles más pequeños que están más diseminados por el territorio Alemán, ahí probablemente habrán perdido todos su trabajo hasta que se vuelva a reiniciar la actividad económica.
Victorio Paulón (UOM VC): Angélica quería preguntarte cómo está la semana laboral en Alemania, en cuántas horas, y si siguen mirando la reducción de la jornada laboral como fuente de generación de empleo, tema que aquí en Argentina nos cuesta mucho instalarlo. Nosotros hemos avanzado en muchos aspectos, hay un movimiento sindical históricamente fuerte, importante, pero hay temas que nunca los abordó institucionalmente. Seguimos teniendo la jornada laboral de 44 horas. No se discutió seriamente esa posibilidad. Hoy hay algunos sectores, algunos compañeros, que lo están priorizando, porque cada hora que se reduce son cientos de miles de puestos de trabajo que se generarían y que prevemos que al final de la pandemia, más la recesión de la cual ya veníamos antes de la peste que nos ha dejado el gobierno de Macri, abordar el tema o generar empleo, bajar la tasa de desocupación, no va a ser fácil. Me interesaba ese aspecto ya que en su momento, fueron de los primeros ustedes que encararon la pelea por la reducción de la semana laboral.
Angélica Jiménez: la semana laboral, lo que es la media en el país, son las 40 horas semanales; en el sector del metal tenemos la semana de 35 horas. Nos llevó pelearlo durante muchos años llegar a 35 horas a la semana, pero hay otros sectores, por ejemplo el de servicios, el servicio de cuidado, por ejemplo; todos los cuidados a los ancianos, a los enfermos, donde hay horarios más largos y también ahí, digamos, que se trabajan horas que no se declaran, a trabajadores precarizados a veces les hacen trabajar más horas de las que están estipuladas en el convenio pero no las declaran. Todo lo que es, por ejemplo, construcción, lo que son subcontratas, -como ahora que está habiendo un escándalo bastante grande con los mataderos de animales donde se descuartizan los cerdos, porque ni mantienen las condiciones de higiene… mantienen a los trabajadores en casas a donde viven hacinados de tal manera que se contagia uno se contagian todos-; digamos… en este tipo de sectores que están poco controlados, donde los sindicatos no están bien implantados no solo se trabajan más horas, incluso por convenio, sino que también se trabajan horas no declaradas, entonces la pelea de nuestros compañeros en sector servicios o de la construcción, es implantarse, convencer a la gente para poder estructurar estos sectores que están tan atomizados y tan precarizados.
La jornada laboral sigue siendo tema, y será tema cada vez más; nosotros ya tuvimos en el último convenio colectivo que firmamos, un suplemento que pagan los empresarios y ese suplemento lo puede convertir la gente que tiene niños pequeños o tiene parientes enfermos o trabajaba turnos, podían canjear ese suplemento por 8 días adicionales al año libres para poder atender a niños pequeños, a los enfermos y poder recuperarse los que trabajan a turnos ya que desgasta mucho a la persona. Es que cada vez nos es más difícil, con lo de la globalización y la competencia tan fuerte que hay a nivel internacional, negociar aumentos salariales, pero lo que cada vez nos están exigiendo más nuestros propios afiliados es que reduzcamos la jornada laboral, que digamos el ritmo de trabajo se ha hecho tan fuerte, tan intenso, que no aguantan. Todos nos dicen “de dinero ya estoy bien, yo con lo que gano, los ingresos que tengo, ya puedo vivir, lo que necesito ahora es tiempo libre para poder recuperarme porque me agoto y porque no puedo conciliar mi vida familiar con mi vida laboral”. Entonces los trabajadores cada vez más jóvenes nos están exigiendo cada vez más que reduzcamos la jornada laboral porque para ellos es importante la conciliación familiar e incluso llegará un momento en que las empresas de alta cualificación tendrán que buscar trabajadores cualificados y una de las opciones que tendrán que ofrecerles son horarios flexibles en favor del trabajador, hasta ahora siempre cuando se hablaba de flexibilidad era flexibilidad en favor del empresario y ahora los jóvenes empiezan a poder decir “no, no… yo quiero tener unos horarios de tal manera que por la tarde pueda cenar con mis hijos”, entonces reducir la jornada laboral va a ser un tema de futuro, perdón, de futuro no, de presente! los jóvenes nos lo están exigiendo ya… y será un tema también con respecto a la digitalización, porque hay algunos ámbitos de trabajo donde se van a poder estandarizar muchas tareas como por ejemplo todos los trabajos de oficina, todo lo que se puede hacer mediante formularios estandarizados, ahí se podrá reducir personal o sea que se van a perder puestos de trabajo; para poder compensar esa pérdida de puestos de trabajo lo que tenemos que hacer es reducir la jornada para que más gente pueda seguir manteniendo su puesto de trabajo. Será un tema que los empresarios siguen resistiendo mucho, ahora con lo de la crisis económica del coronavirus dices que estamos tan mal que tendremos que ampliar los horarios de trabajo y nosotros les estamos diciendo “no no… es que así se pierden puestos de trabajo, lo que hay que hacer es reducir la jornada”. Esa pelea es la pelea clásica que llevamos años batallando con los empresarios, pero es un tema importante que va a seguir siendo importante de aquí al futuro.
Marcelo Mena Muñoz (Asijemin): mi pregunta está referida a la minería, el metal, sector al cual, como vos, pertenezco. Nosotros estamos viendo siempre lo que es la participación del trabajador, las comunidades, el medio ambiente, cómo Alemania aborda estos temas? con qué tecnología, con qué criterios, la ciudad, en las comunidades con los trabajadores y las empresas, qué tipo de controles? me interesa saber y entender cómo ustedes abordan esa temática del medio ambiente, acá tenemos una resistencia bastante fuerte con respecto a la actividad minera por su impacto ambiental y nosotros queremos aprender cómo tomaron estas estas problemáticas en sí y en la comunidad del trabajador.
Otro tema que nos interesa es saber cómo participa el trabajador dentro de una empresa, cuál es el rol que cumple, más que nada apuntando a lo socio laboral y estaría bueno, en algún momento, conversar sobre las nuevas tecnologías y el desarrollo industrial, temas en los que obviamente Alemania tiene un avance importantísimo.
Angélica Jiménez: En Alemania hay cada vez menos minería o sea las últimas minas ya se cerraron. Fue un acuerdo a escala europea, incluso las últimas minas se tenían que cerrar en el año 2018 y ahora los últimos trabajos que están haciendo son para poder desmantelar las minas y dejar por ejemplo bombas de agua vaciando los túneles y todo eso hay que dejarlo preparado para que no sea un peligro para la comunidad, no? pero las minerías en Alemania ya no están en actividad y lo que es la siderurgia también se va reduciendo; este sector también quedará reducido a una mínima expresión porque la competencia del exterior es muy fuerte, es más barato traer el mineral de afuera que extraerlo de Alemania…
Además, lo que sí notamos es que hay bastante resistencia a lo que es la industria; ahora tenemos grandes movimientos de jóvenes ecologistas que quieren que haya poca contaminación, que haya poca destrucción del medio ambiente. Teníamos todavía minas de carbón, pero al aire libre, y ese carbón de hulla se quema para las centrales térmicas, para generar energía, también estamos cerrando este sector de actividad; pero tuvimos el año pasado unas peloteras increíbles porque se ha montado una mina de carbón de hulla muy moderna, que apenas contamina y todo eso, pero claro, se nos echaron encima todos los ecologistas diciendo que no se podía seguir apostando por esa fuente de energía porque es obsoleta, que genera CO2 y contribuye al cambio climático. No sólo eso, sino que en otros sectores industriales -no sólo estos clásicos de contaminación cómo es la minería o la siderurgia-, sino en otros sectores de la industria, estamos encontrando muchas reticencias a la hora de tener industrias cerca que puedan dañar el medio ambiente, entonces ahora la Asociación de la Industria Alemana está haciendo campaña de imagen para convencer a la población de que estamos invirtiendo mucho en industrias limpias, en industrias que a pesar de la actividad fabril pues tengan unos filtros y estén montadas de tal manera que contaminen poco, dañen poco, e intentar convencer a la población de que los puestos de trabajo industriales son puestos de trabajo de calidad, con buenas condiciones y salarios y que la región necesita también actividad económica para poder subsistir, para poder vivir… entonces en esas peleas estamos , pero cada vez se ve con más escepticismo la actividades industrial, el movimiento ecologista es muy fuerte en Alemania los jóvenes están muy implicados en esa batalla.
Y en Alemania, lo que es la participación de los trabajadores en la empresa es muy importante, tenemos además derechos laborales muy fuertes que de alguna manera cubren esa participación de los trabajadores y de los sindicatos. En la empresa tenemos lo que se llama la cogestión alemana que en varios ámbitos de lo que es la actividad en la empresa nos permite influenciar mucho en cómo se organiza el trabajo, cómo se negocian los turnos, cómo se negocia formas de trabajo… si se introduce un nuevo sistema informático, una nueva máquina, todo lo que tenga un efecto directo sobre el trabajador y la organización de trabajo, el empresario necesita la aprobación del Comité de Empresa para poder ejecutarlo, si no lo aprueba no se puede ejecutar, lo mismo a la hora de desarrollar horas extras y todo eso… el Comité de Empresa tiene unos derechos de cogestión muy fuertes y los sindicatos están muy implicados en estos comités de empresa, muy organizados.
Todo lo que son cuestiones de personal, como despidos, contrataciones, etc. el comité de empresa debe ser consultado. No podemos impedir que se despida o se contrate, pero sí tenemos que ser consultados y luego hay todo lo que son las decisiones económicas, ejemplo: si se cierra una planta, si se cierra una parte, un departamento, si se traslada y todo eso, ahí no tenemos congestión, no podemos impedirlo, lo que podemos hacer son las armas clásicas del sindicalismo de salir a la calle y pelear o intentar ir a los tribunales. Este tipo de cosas no podemos impedir, ahí el empresario tiene capacidad para decidir y ejecutar.
Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande) Lo que te preguntaría… con el cambio de la matriz energética, con lo que están dejando: las minas, el carbón… y están pasando a matrices renovables y a otro tipo de matrices, habrá una gran cantidad de gente desempleada, ¿qué piensa hacer el gobierno de Alemania con toda esa gente, dónde piensa distribuirla?
En este proceso de cierre de todo lo que es la minería y este tipo de sectores, como la siderurgia y todo eso, se ha ido planificando a lo largo de muchos años; ahí los sindicatos eran fuertes, sindicatos muy representativos y lo que han hecho es negociar y configurar el proceso de tal manera que se pautaron planes muy amplios, se iba reduciendo el número de trabajadores conforme se van jubilando y no se reponían y los que han quedado, más jóvenes, se va a intentar re colocarlos y también re cualificarlos o sea buscarle algún tipo de cualificación profesional afín, donde ellos puedan encontrar un trabajo. Ése va a ser uno de los caballos de batalla también del futuro, no sólo de lo que es minería -los sectores clásicos que se están reduciendo y se están cerrando-, sino también dentro del metal o de otro tipo de sectores estamos viendo que una parte de la producción se va a ir perdiendo. Entonces el caballo de batalla también -junto a la reducción de jornada-, será la capacitación de tal manera que ellos puedan seguir manteniendo su empleabilidad, ya sea hacer una capacitación básica, muy buena, muy amplia, que les permita reorientarse conforme vayan cambiando todo lo que son los nuevos procesos industriales, pero también cuando se pierda esa actividad, que ellos puedan de alguna manera complementar su capacitación y puedan encontrar un trabajo en otro sector, en otro tipo de empresa.
Esa es la pregunta del millón, la digitalización hará que se pierdan muchos puestos, pero también van a generar otros. Hay empresas donde se está viendo que, por ejemplo, la función clásica que tenían montadores… estoy hablando los montadores que usan una especie de carretilla, de esas que levantan pallets. Resulta que a los montadores los organizaron con una tablet de tal manera que ya no tenían que ir a la empresa a buscar las herramientas y el que gestionaba les decía: tú tienes que ir al cliente A, tú tienes que ir al cliente B… ya todo eso se ha digitalizado, de tal manera que los montadores están desayunando, miran en la Tablet y en la Tablet dice “tienes que ir al cliente A, ellos iban al cliente A”, la máquina le decía “me tienes que cambiar el aceite, me tienes que cambiar el tornillo…” o sea que ni siquiera había una persona en el cliente A que era el que decía “hay que cambiarle aceite a esa máquina”, o el montador tampoco tenía que buscar primero si es que faltaba aceite, sino que la misma le decía “me falta aceite”… Así que se perdieron un montón de trabajos, los montadores se tuvieron que cualificar, que capacitar para poder trabajar con estos instrumentos y lo que se dieron cuenta es que necesitaban formadores, capacitadores que les enseñaran estos nuevos sistemas informáticos a los trabajadores, les enseñaran a trabajar con ellos o sea que redujeron el número de montadores pero tuvieron que aumentar el número de formadores.
El problema es que no lo sabemos… es que este proceso se está produciendo una forma muy rápida, pues si se produjera lo largo de 20 años, podríamos ir planificando poquito a poco, pero se está produciendo con una velocidad cada vez mayor.
Lo que hay que hacer es buscar qué tipo de actividad podemos encontrar para esta gente y también lo que vamos a tener que cambiar son los sistemas de capacitación, porque no puede ser -y eso lo vemos también en Alemania-, que una persona antes hacia su capacitación, empezaba a trabajar y estaba 30 años trabajando en lo mismo, ahora no; no necesitabas volver a aprender, nada más tú ibas adaptando tus conocimientos al avance tecnológico de tu mismo puesto de trabajo. Ahora, yo lo veo en compañeros alemanes que le dices “tú tienes que volver a la escuela porque tienes que volver a aprender otra cosa, para encontrar un puesto de trabajo”… les da pánico, porque tienen la idea de la escuela donde los van a humillar delante de la clase o es alguien que les va a poner notas y si no saca el examen y saca la nota x va a suspender y le van a echar la bronca.
Tenemos un sistema escolar también en Alemania que traumatiza mucho a la gente, los presiona mucho. Vamos a tener que desarrollar también un sistema de capacitación que ayude a la gente, que la fomente, que los haga curiosos, que les despierten las ganas de aprender y la curiosidad por conocer nuevas cosas; claro, es muy probable que a los trabajadores que ahora tienen 50, 55, 57 años, les llegue tarde todo esto que estoy diciendo… además, hasta que se puedan implantar va a tardar, no? pero para esta gente lo que habrá que buscar es algún tipo de ayuda social, de apoyo económico, para que no quede sin cobertura o buscar algún tipo de actividad donde se puedan ocupar. A los jóvenes, a los que van viniendo ahora, habrá que capacitarlos de esta manera, que no le tengan miedo a aprender cosas nuevas, porque no puede ser que se pierda tanta capacidad humana, tanto talento humano, simplemente porque la actividad va avanzando, nosotros lo que estamos viendo es que no vamos a poder frenar esos cambios, esos cambios nunca los hemos podido frenar, entonces lo que lo que hay que hacer es gestionarlos de tal manera que nuestra gente no se quede en la cuneta, no sé quede al margen.
Leandro Mena (APA) : Angélica lo que vos venís planteando en cuanto a que tenemos que subir la vara y capacitar a nuestros jóvenes porque esto viene avanzando, llegó para instalarse y sí… tenemos que buscar los métodos de cómo capacitar a nuestros jóvenes. Mi pregunta está dirigida a cómo está la actividad aeronáutica en Alemania después de la pandemia, cómo se está reactivando esta actividad y cómo está el tema de Lufthansa; sé que el Estado intervino… saber cómo está encaminada esa parte.
Angélica Jiménez: Cuando se paró todo lo que era turismo y ya no había vuelos a ninguna parte, Lufthansa perdía un montón de dinero por cada hora que no volaba, de tal manera que el Estado le va ayudar con nueve mil millones de euros, que eso es mucho dinero, muchos ceros. La comisión europea le ha dicho que tiene que ceder algunos derechos de aterrizaje y partida de los aeropuertos de Frankfurt y Munich, donde está su estación base y ahí pues entra y sale, es la que más representada está, tiene que dejar parte de esas licencias de salidas a competidores, pero bueno es algo con lo que lo Lufthansa puede vivir perfectamente. Aclaro que en principio, es una línea de crédito o sea cuando Lufthansa vuelva a generar beneficios tiene que ir devolviendo ese dinero al Estado alemán; no sólo ha pasado en Alemania sino también en Francia con el Air France, me parece que el estado español también va ayudar a Iberia. Claro, con el parón del turismo y el parón también muy grande de todo lo que son los viajes de negocios; el parón de la actividad en general y el cierre de fronteras que hubo entre los diferentes países, hizo que sobre todo el sector aeronáutico quedará muy parado, ahora que se empieza a retomar poco a poco el turismo también se empezará a retomar lo que son los vuelos y todo eso, pero sí ha habido ayudas millonarias, multimillonarias para Lufthansa y para otras compañías aéreas.
Gustavo Guzmán (SOEP Misiones). Mi pregunta Angélica es ¿Cómo interactúan como sindicatos con la sociedad para tener una visión de trabajador industrial y no una visión ambientalista? creo que la pregunta de Marcelo Mena de mineros se relacionan, porque creo que son actividades que tienen mucha incidencia en el medio ambiente, así como nosotros preservamos el trabajo de calidad y queremos que las industrias sean menos contaminantes, quería saber ¿cómo ustedes trabajan articuladamente con la sociedad en Alemania?
Lo de interactuar sindicatos y sociedad lo estamos haciendo de diferentes maneras: nosotros éramos el sindicato que estaba muy próximo al Partido Socialdemócrata. Somos un sindicato donde tiene cabida todo tipo de posición política menos los extremos, tanto lo de extrema izquierda como la extrema derecha no pueden ser afiliados de IG metal pero dentro de lo que es el abanico -sin los extremos-, tenemos dentro de nuestras filas gente que es del Partido Socialdemócrata, de la Democracia Cristiana, tenemos gente que es de los Verdes, mucha gente de la izquierda, entonces tanto la izquierda como el Partido Socialdemócrata son los que más contactos tienen con nosotros como sindicato. Últimamente, lo que hemos intentado buscar, es el diálogo con el partido Verde, el partido ecologista, de tal manera que hemos intentado hablar con ellos… “nosotros no estamos en contra de respetar el medio ambiente, de la ecología, lo que queremos es hacer una industria sostenible y en eso estamos dispuestos a dialogar con vosotros a buscar un punto de encuentro”. ¿Cómo podemos encontrar una industria sostenible, que esté basada en energía renovable y que entre dentro de una especie de economía circular donde se reutilicen los recursos y no se pierdan? Con el partido de los Verdes lo estamos iniciando y también con jóvenes y ONGs. de carácter medioambiental. Hemos hecho varias mesas de diálogo con esas ONGs. y estamos intentando buscar puntos en común, es difícil… porque claro, sobre todo los grupos ecologistas jóvenes nos ven como dinosaurios y como, digamos, demasiado pegados a los empresarios que quieren beneficio a costa del medio ambiente; pero, de alguna manera, estamos intentando comunicarles que nosotros también estamos interesados en tener aire limpio, en tener un medioambiente que sea sostenible, en no quemar y pulverizar los recursos porque también estamos interesados en que nuestros hijos tengan un futuro. Entonces esos intereses son comunes, vamos a buscar una línea común de actuación para poder cambiar este sistema económico que es destructivo, tenemos que reconocerlo, no es sostenible… como sigamos trabajando así en un par de generaciones aquí no habrá quien viva, no? Entonces tenemos un interés común, ahora se trata de buscar el camino para llegar a esa actividad industrial sostenible que queremos lograr todos, ésa es la forma en la que estamos intentando enfocar este este tema con la sociedad.
Santiago Sanz (FeTIA MdP), respecto de la reducción de la jornada laboral que proponían los jóvenes, porque obviamente acá contrasta con el discurso de los empresarios y de las cámaras, de alargar la jornada laboral para un mejor salario…
La reducción de la jornada laboral de jóvenes… eso funciona sobre todo en los puestos de trabajo de alta cualificación; tenéis que tener en cuenta que en Alemania la población está envejeciendo mucho, hay pocos jóvenes, estamos empezando a tener una evolución demográfica negativa, de tal manera que en algunas empresas de alta cualificación empiezan a faltar jóvenes, empieza a faltar el recambio. Hay muchos mayores que se están empezando a jubilar, pero no hay una cantidad equivalente de jóvenes que pueda sustituirles, de tal manera que ya hay algunas profesiones específicas donde falta mano de obra.
¿Cómo puedes ser atractivo en esta lucha ahora por la bolsa de trabajo cualificada? ¿Cuál es uno de los atractivos que tú puedes ofrecer? salarios o jornadas atractivos, jornadas flexibles que sean de alguna manera compatibles con la vida familiar. Pero esto no se da en todos los trabajos, por ejemplo en el sector servicios los jóvenes se hartan de echar horas, hay más oferta de mano de obra. En los sectores que nosotros representamos sí que empieza a ver falta de mano de obra y los que vienen ahora pueden negociar porque hay escasez de gente cualificada, pero donde hay abundancia de mano de obra los empresarios siguen siendo muy reticentes a reducir la jornada laboral. Ahí estamos en una situación parecida como la vuestra.
Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande): Mi pregunta es puntual, en Argentina se ha hablado mucho de la ayuda del Estado a las empresas que tengan problemas económicos por causa de la pandemia, y se debate mucho el tema de participación accionaria del Estado en la empresa (Santiago se refiere al caso Vicentin); es un tema que fue muy debatido y se puso como ejemplo en muchos medios a Alemania y otros países de Europa que lo están haciendo ¿es así? muchas gracias.
Angélica Jiménez: Si, es así, por ejemplo en Lufthansa va a participar el Estado sin tener que intervenir o sea, habrá una parte de compra de acciones… pero hay otras empresas donde sí lo hará, uno de los apoyos que ha ofrecido el Estado es participar de la empresa hasta que se reflote para evitar que se pierdan, porque suelen ser empresas de sectores esenciales y no te puedes arriesgar a que a que el tejido Industrial se rompa; entonces si el Estado está comprando acciones en este período de crisis, nunca estatizando del todo, sino simplemente un porcentaje concreto para evitar que esas empresas o quiebren o sean adquiridas por alguien de fuera.
Eduardo Menajovsky (FeTIA Nac.): Eduardo primero hizo un repaso por los más de 15 años de relación con la DGB enfatizando la solidaridad y la cooperación que recibimos a través del instituto de Formación. “Tenía pensado dos preguntas como cierre, una ya está contestada de forma ejemplar, con mucha claridad, a través de las respuestas a las preguntas de los compañeros, y estaba referida al impacto en el empleo y esa orientación a subsidiar a las empresas de innovación y como actúa el sindicato frente a las contradicciones que planteaba.
La otra está referida a la vida interna de sindical… cómo lo resuelven, lo estamos viviendo acá, es el caso de IndustriALL… el desafío de renovación que tiene y la traba que impone esta parálisis, ustedes suspendieron congresos, asambleas, entiendo que también suspendieron elecciones. Nosotros también, tenemos algunas batallas muy importantes, como la que estamos enfrentando en el Sindicato del Neumático, cuya renovación de autoridades está congelada. Esto en el tiempo también tiene su impacto en la vida y en la acción del sindicato sobre las políticas públicas, y también tiene su impacto sobre si este proceso se da en algunos lugares y otros no, por ejemplo IndustriALL ante la elección de autoridades de su nuevo comité ejecutivo que se había planificado para este año, aún no se sabe si se hace este año o se suspende. ¿Cómo han proceso, si lo han discutido?
Nuestras unidades tienen bastante autonomía, ellas deciden si posponen o se atreven a hacer en forma virtual, en plan congreso, para elegir la directiva local. A nivel nacional ya se renovaron autoridades en octubre. Ahora todas las actividades que movilizaban mucha gente han quedado canceladas. Hemos tenido muchas jornadas con los comités de empresas, de sectores, por ejemplo el sector de la maquinaria donde teníamos una jornada para debatir las políticas estratégicas de los próximos meses, todo eso se ha cancelado, todas las actividades de prevención, etc. Pero las grandes actividades están canceladas hasta noviembre, esas grandes jornadas de 50 – 100 personas canceladas, luego se verá…nos volcamos mucho a las video conferencias, como ésta. Y el instituto de formación y capacitación sindical lo mismo, organizan seminarios virtuales con temas de pandemia, protocolos, qué instrumentos tienes, cómo hacer tu trabajo como representante de los trabajadores en este contexto de pandemia, etc. A pesar de todo se notan las consecuencias, porque nosotros hemos perdido 30 mil afiliados, eso significa menos ingresos, menos dinero para el trabajo sindical. Los trabajadores que pierden el empleo no están obligados a desafiliarse, pagan una cuota muy baja, 3 o 4 euros… una cosa así. A pesar de todo se dan de baja, y eso significa menos actividades y menos estructura. También que tenemos que adaptarnos ya que no podemos contratar más personal. El aporte de los afiliados es del 1% del salario bruto, pero tenemos aproximadamente un 20% que cumplen jornada reducida por lo tanto pagan una cuota más baja. Eso va a suponer algo así como 20 millones menos en el año de dinero para poder hacer actividades, hacer el trabajo, y nos tenemos que adaptar, aprovechar más los recursos, viajando menos… que los sindicatos locales se coordinen mejor entre sí hay que repensar el trabajo del sindicato que sea igual de efectivo, pero con menos personal, con menos recursos, con menos posibilidades de realizar actividades. Por un lado tenemos mejores instrumentos, pero bueno… los webinarios no lo es todo… (risas).
Luego del agradecimiento de todos resumido por Pedro Wasejko, comprometiéndola para una nueva charla en cuanto sea posible, esta vez para avanzar sobre las nuevas tecnologías y la industria 4.0. Angélica se despidió, ya era muy tarde en Alemania.
“Me despido estoy a vuestra disposición”.
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LXS TRABAJADORES DE JOHNSON & JOHNSON LOGRARON EL CIERRE DE LA PLANTA POR CASO DE CORONAVIRUS.
/en Noticias de la FETIAA pesar de que una trabajadora de seguridad, de la firma Prosegur, estaba aislada desde hace más de 10 días y dio positivo para COVID-19, ni la empresa Johnson y Johnson ni Prosegur dieron conocimiento a la comisión interna, por lo que no se había puesto en cuarentena a otros contactos estrechos.
La CI tomó conocimiento de esto de casualidad, al presentarse al portón de planta en su actividad sindical. Allí se encontraron con una delegación de la Municipalidad que estaba queriendo inspeccionar el lugar de trabajo y ambas empresas asegurando ante los funcionarios que la trabajadora no había tenido contacto con personal de planta. Los funcionarios se retiraron solo clausurando el área de seguridad en la entrada.
“En la empresa tenemos conformado un comité mixto donde se debería haber informado lo que sucedía, pero lo que más nos preocupa es que no se aisló a todas las personas que corresponden. Al haber un caso sospechoso, se debería haber separado a los contactos estrechos; la empresa dijo que solo eran algunas personas de seguridad, pero eso no es cierto porque se comparten lugares comunes, comedores, y el personal pasa por portería”, declaró Renzo Anzalone a “Diario de todos” de Pilar. Renzo es delegado de planta y miembro de la Comisión Ejecutiva Regional Pilar de la FeTIA.
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La CI inmediatamente reclamó el cierre de planta hasta haber cumplido con protocolos y recaudos necesarios que aseguren la salud de lxs trabajadores. Ante la negativa de la empresa se decidió retención de tareas, la que continuó durante toda la noche y mañana de hoy. Recién hoy al mediodía llegaron a un acuerdo con los representantes de Johnson & Johnson y cerraron la planta hasta el miércoles.
Por su parte Lucio Rivero, titular de la Regional Norte del Sindicato de Trabajadores de Vigilancia Privada, y secretario de la Rama Seguridad de la FeTIA, en diálogo con El Diario de Pilar, denunció que “Prosegur intentó ocultar el caso poniendo en riesgo a todos los trabajadores de la empresa Johnson y a los otros compañeros de seguridad”.
“No se hizo presente nadie, ayer hasta altas horas de la noche estuvimos en la planta y solo apareció un gerente operativo que no tiene decisión, retacean la información”, aseveró el gremialista.
La CI y el comité de seguridad e higiene seguirán presionando a la empresa “hasta que tengamos una respuesta favorable. Eso es que se les hagan testeos a todos los trabajadores, porque si bien pasaron más de 10 días, quizá varios de nosotros somos asintomáticos. Y la empresa debería haber puesto en cuarentena a todos los contactos estrechos, no solo al sospechoso, para saber qué medidas de seguridad adoptar”, insistió Anzalone.
ALEMANIA Y EUROPA CANALIZAN LAS AYUDAS “POS PANDEMIA” HACIA SECTORES INDUSTRIALES DEL FUTURO.
/en Noticias de la FETIAAngélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall fue nuestra invitada especial en la habitual reunión virtual de CNA del 9 de junio pasado. Nos aportó una mirada sobre prácticamente todos los temas, desde el impacto del coronavirus en Alemania, en los sectores de la producción y los servicios, en los trabajadores y en la actividad sindical; pasando por la jornada laboral semanal, la minería, el medio ambiente, el teletrabajo, la digitalización, la necesaria nueva capacitación de los trabajadores, hasta hacia dónde orienta el Estado las ayudas para salir de la crisis. En el ir y venir de preguntas y respuestas, su presentación que transcribimos, se convierte en un material muy útil e interesante.
ALEMANIA Y EUROPA CANALIZAN LAS AYUDAS “POS PANDEMIA” HACIA SECTORES INDUSTRIALES DEL FUTURO.
Pedro Wasiejko: Nos sentimos orgullosos de contar hoy, como invitada en nuestra habitual reunión virtual de Comisión Nacional Ampliada de los martes, con Angélica Jiménez Romo, del Departamento de Relaciones Internacionales de la IG Metall (Confederación Sindical Metalúrgica alemana)-, un sindicato que agrupa casi 3 millones de trabajadores metalmecánicos, el sindicato metalúrgico más grande del mundo, creo. Angélica es responsable para la zona de habla hispana (América Latina y el Sur de Europa); la conocemos de hace muchos años, siempre en eventos internacionales, ella ha estado en Argentina en varias ocasiones… hemos compartido en lo que es el Capítulo Argentino de IndustriALL junto con otros sindicatos como el Smata, con la UOM y otros. De modo que vamos a poder escuchar a alguien que está en la entraña de IG Metall respecto a cómo están viendo ellos, en el contexto del Coronavirus, las transformaciones en los lugares de trabajo, con todo lo que tienen que ver los cambios tecnológicos, Industria 4.0, etc., temas que ya venimos hablando.
Aquí, le tenemos mucho respeto, mucho aprecio, de modo que como dije antes, nos sentimos muy orgullosos de compartir este tiempo y este momento con ella. Así que Angélica, bienvenida.
Angélica Jiménez. Muchas gracias por la invitación. El cuadro que se ve aquí es impresionante, tanta gente conectada… muchas gracias…
Este cuadro de la pandemia del corona virus, nos ha hecho usar estos instrumentos que nosotros también lo veíamos con gran escepticismo y decíamos “pues bueno ya los probaremos en otro momento…” y resulta que de pronto se paraliza el país y se crea una situación donde es muy necesario la intervención del sindicato.
Eran fundamentales las medidas de higiene en las empresas de modo que los trabajadores no corran peligro, que no se pueden enfermar; luego negociar todo lo que era regulación de jornada… porque en Alemania no tuvimos unas medidas tan restrictivas como en España o en Italia. Tuvimos la suerte de que los focos no eran tan grandes, la crisis no fue tan aguda y además el sistema sanitario alemán estaba bastante bien preparado, tenía muchas camas de hospital, muchas camas en las unidades de cuidados intensivos. De alguna manera estaban como mirando a ver en qué punto tenían que parar.
Entonces hubo industrias donde sí que se paró, pero fue más porque se interrumpió la cadena con China. Se quedaron con la cadena de suministros interrumpida porque en China sí que hubo una cuarentena muy dura durante muchas semanas, entonces no llegaban las piezas para poder producir; eso le pasó a varias plantas de la industria del automóvil.
En otros sectores sí se mantuvo la producción, la actividad, pero había que cumplir con las medidas de seguridad e higiene, de distancia, para garantizar que los trabajadores no se enfermaran entonces lo sindicatos tenían que vigilar eso, tenían que negociar con los empresarios las medidas de seguridad y tenían que negociar también en las empresas afectadas, pues tuvimos muchos paquetes de regulación de jornada -eso es reducir la jornada a la actividad que hay real en la empresa-.
El gobierno también dio ayudas o subvenciones para que los trabajadores compensaran un poco la pérdida salarial de tal manera que pudieran mantener un nivel de ingresos. Ellos pagaban las horas que realmente se ejercían, los trabajadores perdían un poco de dinero… el gobierno a través de la Oficina de Empleo les pagaba el suplemento que les faltaba de tal manera que no necesitaban perder su puesto de trabajo y el empresario los mantenían en plantillas; incluso cuando la actividad se reducía a cero, ellos seguían perteneciendo a la plantilla, pero tenían unos ingresos mínimos que les permitían mantenerse a lo largo de las semanas que está durando esta crisis, la verdad que se está prolongando bastante, pero todo eso tienen que negociarlo los sindicatos.
Y nosotros también teníamos restricciones de distancia, de seguridad e higiene. Nosotros somos una organización que emplea muchos trabajadores, de modo que mucha gente de la Central lo que hizo fue pasar a trabajar en teletrabajo. En las oficinas locales la plantilla rotaba, siempre había uno o dos compañeros en las oficinas locales de tal manera que los trabajadores podían acudir a pedir información a pedir asesoramiento y otra parte de los trabajadores estaban trabajando desde casa con el teléfono, con las videoconferencias y negociando con los empresarios, así que nosotros como organización también tuvimos que adaptarnos a esta nueva situación. Tuvimos que aprender a trabajar también con estas plataformas de videoconferencias, a trabajar a distancia.
Claro que mantener la distancia es limitante para un sindicato donde necesitas mucho el contacto personal, es un trabajo de mucha confianza, de ir tratando a los compañeros y compañeras, de ir manteniendo ese contacto personal, y tenemos que utilizar este tipo de herramientas para compensar los momentos en los que no podemos tener ese contacto personal. Los límites y las oportunidades que nos ofrecen este tipo de herramientas… los límites son eso, en la comunicación pierdes mucho, por ejemplo yo ahora estoy viendo que miran fijamente a la cámara pero no os podéis mover, tenéis que estar muy concentrados, eso también hace que te canses mucho. Las videoconferencias son una herramienta muy útil porque te permite mantener el contacto y te permite mantener la comunicación y la coordinación con las diferentes unidades sobre todo en un país muy extenso muy grande como éste. Alemania, si lo comparamos con Argentina, es chiquita, pues dentro de todo las distancias no son muy grandes, pero vosotros tenéis un país que es prácticamente continental, pues este tipo de herramientas son prácticamente una maravilla, pero claro ¿el costo cuál es? el costo es que pierdes concentración, pierdes una parte de la comunicación qué es la comunicación no verbal; pierdes también un poco el contacto personal.
Otro ejemplo, lo que estamos comprobando estas semanas, las familias con niños pequeños tienen muchas dificultades para separar lo que es la vida laboral o lo que es el teletrabajo de lo que es el cuidado de los niños… porque los niños no saben que estás trabajando en una plataforma de vídeo y estás hablando ahora con Argentina; viene y te dice mamá quiero agua o mamá ayúdame que tengo que… además agravado por qué las escuelas sí que cerraron por completo. Las escuelas y las guarderías tuvieron que cerrar porque no se sabía exactamente si los niños eran vehículo de transmisión del virus, a pesar de que ellos parecían que no se veían tan afectados por la enfermedad y los niños en edad escolar lo que hacían era escuela a distancia o sea través del ordenador y todo eso. Van recibiendo tareas para casa de los profesores y estaban de vez en cuando también en contacto con la escuela para poder mantener un poco un nivel de aprendizaje, ¿no? pero intenta coordinar todo eso: tienes a los niños pequeños, tenéis a los niños en edad escolar, estás trabajando de tal manera que se ha visto que con el teletrabajo es muy difícil. Los límites se desdibujan entre la vida laboral y lo que es la vida familiar, además agravado con que no podíamos apelar a la ayuda que nos prestan los abuelos. No podíamos aprovecharla porque los abuelos son población de riesgo, no podíamos mezclarnos con ellos porque nos poníamos en peligro de que se enfermara.
No sé… qué hemos visto tanto las oportunidades de este tipo de trabajo como también los riesgos, los riesgos con la salud… horarios de trabajo muy extensos, porque al tener interferencias de la vida familiar lo que han hecho muchos padres con niños pequeños es trasladar sus horarios de trabajo a la noche o muy temprano por la mañana de tal manera que ellos realmente no descansan; tienen los horarios entre la vida familiar y la vida laboral unos horarios muy extensos… ya están diciendo que están agotados y no pueden más, que a ver si poco a poco la guardería ya funciona y las escuelas… porque ellos están al borde del ataque de nervios.
Todos estos son elementos que en un futuro nosotros como sindicatos vamos a tener que tener en cuenta. No sólo los costes que nosotros le hablamos a la empresa al trabajar desde casa, sino que tú también tienes que tener un espacio adecuado para poder trabajar donde te puedas concentrar en lo que haces y no trabajar desde la mesa de la cocina o de la sala de estar, donde todo el mundo puede entrar y salir y tú no puedas concentrarte lo que haces.
Luego también como estructurar el teletrabajo de tal manera que tú puedas tener esos límites de tiempo y de funcionalidad en lo que es esa vida familiar y lo que es la vida laboral y luego pues hay que mirar que los trabajadores no se agoten, porque el peligro para la salud, la salud psicológica de los trabajadores es muy grande y ya se empezaba a perfilar antes de la crisis del coronavirus que las enfermedades psicológicas se estaban disparando… todo lo que era depresión, todo lo que es el agotamiento psicológico, todo eso se estaba disparando por esta accesibilidad permanente que tiene la empresa, que te pueden estar contactando constantemente. Todos estos son aspectos que vamos a tener que regular como sindicatos, aparte de todo lo que son las nuevas formas contractuales que van surgiendo. Todo lo que es el trabajo de plataformas y el teletrabajo hay que tenerlo muy en cuenta.
Yo no sé hasta qué punto les interesa un poco cómo ha afectado el coronavirus en lo que es la actividad Industrial en Alemania y lo que estamos intentando hacer como sindicatos. Como ya os había dicho en Alemania no hubo una restricción tan fuerte en lo que era limitación de movimientos y tal… pero digamos lo que más se cerró fueron las grandes actividades, como por ejemplo las ferias de muestras, los conciertos, lo que eran grandes asambleas… por ejemplo, en el IG Metall veníamos de un proceso congresual, tuvimos el último congreso en octubre del año pasado y teníamos todos los congresos en cascada para elegir las ejecutivas locales, muchos de ellos las hemos tenido que cancelar, que pasar digamos a dentro de varios meses, porque nos juntábamos 150 personas y no se podía juntar más de x al principio luego llegó un momento en que se redujo el contacto hasta dos personas que vivieran en una misma vivienda. Nosotros podíamos salir, podíamos ir a pasear, podíamos ir a hacer deporte, podíamos ir con los niños afuera, eso sí que lo pudimos hacer. Lo que lo que se prohibió sobre todo fue en el sector servicios, lo que eran restaurantes, pequeños negocios, las peluquerías, los hoteles… todo eso se quedó cerrado por completo, pero la industria seguía funcionando, ya os digo que los sectores que tuvieron que parar, eran los sectores que dependían de cadenas de suministro internacionales, porque también en Europa se levantaron las fronteras. Como ustedes saben, tenemos un mercado interior sin fronteras normalmente, pero con la crisis del Corona, los Estados tuvieron ese reflejó Nacional de levantar fronteras para poder controlar la pandemia en su propio territorio; eso hizo que el suministro interno europeo se dificultara mucho y todo lo que eran piezas que venían más allá de Europa no llegaba. Otras empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, no tenían espacio para poder garantizar que los trabajadores pudieran trabajar sin correr peligro de enfermar entonces tenían que idear turnos de rotación, tenían que idear diferentes medidas para poder hacerlo y eso hizo que bajara mucho la actividad fabril y luego también…mucha gente empezó a trabajar el teletrabajo y ahora poco a poco también estamos en la fase de ir permitiendo cada vez más actividad. Ya hay pequeñas empresas de servicios que pueden funcionar. Lo que más va a tardar son las grandes actividades. El turismo se está empezando ahora a liberalizar, pero con mucho cuidado, con mucha cautela, porque claro, los países del sur de Europa necesitan turistas para la actividad económica, pero están temiendo que les volvamos a llevar el virus, pero también la gente que viene aquí tiene que viajar con garantías de que no se lo se lo va a traer de vuelta, entonces coordinar todo eso -por lo menos a escala europea-, será complicado pero en eso estamos, poquito a poco, ir permitiendo cada vez más actividad económica porque el parón ha sido muy serio, muy serio.
Alemania por ejemplo, que depende mucho de la exportación, ha bajado la tasa de exportación en un 30%, es mucho. Luego tenemos empresas con problemas de demanda serios, tenemos un 20% de las empresas que no tienen pedidos porque nadie se atreve ni a invertir, nadie sabe lo prolongada que va a ser la crisis y por eso no se invierte, no se consume o no se compra… todos están como a la espera. Un 63% de las empresas tienen problemas de suministro, la cadena de suministros está interrumpida y luego tenemos un 9% más o menos de las empresas que tienen problemas de liquidez, sobre todo las pequeñas y las medianas empresas, no tenían reservas económicas, no tenía suficiente colchón financiero como para poder superar todas estas semanas de paro económico. Tenemos 10.000.000 de trabajadores en jornada reducida, y luego tenemos 300.000 personas que han perdido su empleo por completo. Las empresas que más están sufriendo son las de tamaño más pequeño, pero bueno, el gobierno alemán está lanzando todo un paquete de medidas de apoyo con créditos, con subsidios, con ayudas a la inversión, a desgravar; unas medidas muy, muy importantes, sobre todo como en forma de crédito, pero ahora que se está prolongando tanto la crisis ya están empezando a dar subsidios.
Luego también se está negociando a escala europea un paquete de apoyo importante, entre créditos y subsidios, para poder ayudar tanto a los países que más o menos están saliendo bien de la crisis como sobre todos los países del sur: España e Italia, que por motivo de la crisis están sufriendo mucho el parón tan serio que han tenido que decretar porque se les iba de las manos la cifra de infecciones. Entonces en eso estamos ahora, con esta batería de medidas para ayudar a la coyuntura a que vuelva a reflotar, ellos esperan todos que haya una especie de V, un bajón muy prolongado de actividad económica pero que igual de rápido se pueda remontar, para eso están intentando estimular con mucho dinero lo que es retomar la actividad económica.
Nosotros como sindicatos ahora lo que más tenemos que hacer estar atentos, controlar que se mantengan las condiciones de seguridad e higiene para los trabajadores, para que no enfermen. Regulando esas jornadas reducidas, evitar despidos y hacer sobre todo, muchas propuestas sobre medidas para superar la crisis.
Lo interesante de estas medidas que se están aprobando en Alemania y también en Europa, es que no sólo se están apoyando las medidas clásicas, por ejemplo, no va a haber una ayuda directa al sector del automóvil, sino que lo que se está haciendo es canalizar, esas ayudas a sectores de futuro, como digitalización; en el cambio energético, todo lo que es innovación en nuevas fuentes de energía tanto energías renovables como hidrógeno como fuente de energía, todo lo que es Innovación para la movilidad eléctrica…, o sea están incidiendo en ese tipo de ámbitos para no sólo apoyar a las empresas sino además conducirlas, canalizarlas a que vayan invirtiendo en medidas de futuro. Los que piensan que quizás en Sudamérica, la solución vaya a ser ocuparse de, por ejemplo: los motores de combustible, yo creo que están subestimando la dinámica que se está generando con todo lo que es el cambio climático; porque se está viendo en muchos países que el cambio climático es real; por ejemplo en Alemania estamos teniendo uno de los años más cálidos desde que se empezó a computar lo que son los parámetros meteorológicos, uno de los más cálidos y estamos sufriendo problemas serios de sequía y de incendios de los bosques, algo que sólo conocíamos de Portugal, de España, de Grecia, está pasando ahora en Alemania; entonces la gente se está preocupando mucho de que el cambio climático es real. Creo que eso se puede ver en todos los continentes del mundo de tal manera que la urgencia de tomar medidas para evitar ese cambio climático, hará que todas las empresas tengan que acabar pasando por el aro, aunque tengamos a este señor Trump que está torpedeando todas las medidas que se están intentando tomar para evitar ese cambio climático, pero yo creo que la necesidad va a ser en algún momento tan grande y va a pasar como ahora, con el coronavirus, que acabaremos haciendo videoconferencia, haciendo el teletrabajo y todo eso porque no habrá más remedio que hacerlo… entonces yo creo que es más importante que vosotros -como sindicato- tomes la iniciativa y hagan iniciativas y sus propuestas, para poder también ir caminando en sectores o en ámbitos que realmente tengan garantía de futuro y no en sectores que vengan del pasado, porque esos son pasado. Sólo quería terminar con esto si necesitáis algo, si queréis algo más, estoy a vuestra disposición. No quería tan poco agotarlos.
Preguntas:
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Santiago Sanz (FeTIA Mar del Plata): Le quería preguntar Angélica si ahí en Europa se habló de la cantidad de camas disponibles que tuvieron en pico de la cuarentena, las 28.000 camas disponible que tenía Alemania y el monto del subsidio que están dando ahora, si tienen algún otro sistema de subsidio para la gente que perdió el trabajo que si mal no le entendí fueron 300.000 un número muy alto.
Angélica Jiménez: en cuanto a las camas disponibles se llegó a una cifra muy elevada porque Alemania tiene una red de hospitales bastante amplia, además tuvo la gran ventaja de que cuando la crisis económica del 2008, a los países que tuvieron dificultades con la deuda pública como fueron Portugal, España e Italia, también Grecia, le dieron ayuda desde la UE con la condición de que hicieran reformas y las reformas de los gastos públicos fueron muy importantes en el sector de formación, pero también al sector sanitario.
Ése fue uno de los problemas que tuvieron los italianos y los españoles. Es que habían reducido, tanto habían ahorrado tanto en el sector sanitario que luego pues no tenían suficiente capacidad para poder atender a tantos enfermos agudos, en cambio en Alemania recién se está empezando a privatizar, pero todavía tiene una red importante de hospitales públicos. Lo que hicieron fue -cuando vieron la situación en la que estaban los vecinos europeos-, fue posponer todas las operaciones que fueran no importantes y disponer que muchas de las camas que tenían normalmente, convertirlas para cuidados intensivos, entonces en muy poco tiempo aumentaron un gran número de camas disponibles para cuidados intensivos; o sea lo que hicieron fue crear como unas especie de colchón de atención por si también se disparaban las cifras en Alemania. Ahora están empezando otra vez a reducir esas camas disponibles para atender a los enfermos que estaban en lista de espera.
Sobre el monto de subsidio, depende de las horas que tú reduces tu jornada por falta de actividad. El empresario paga las horas que tú trabajas, la oficina de empleo te compensa parte de las horas que pierdes, pero no todas, entonces la mayor parte de los trabajadores cobran un 85% del salario que cobraban antes. En algunas empresas donde los sindicatos están bien representados, se ha conseguido incluso negociar con el empresario que ponga un suplemento también, por ejemplo en las empresas del automóvil los trabajadores han llegado a cobrar el 95% de su sueldo a pesar de que estaban en reducción de jornada, de tal manera que no han tenido las pérdidas muy grandes. En las empresas más pequeñas no ha sido posible, entonces se han quedado en un 85% de lo que cobraban con anterioridad. Los que han perdido el trabajo por completo, esas 300.000 personas, cobran el subsidio desempleo. Nosotros en Alemania tenemos el seguro de desempleo y una parte, un porcentaje de tu salario bruto va a ese subsidio de desempleo, entonces dependiendo de la cantidad de años y la cuantía de tu salario es lo que tú percibes como seguro de desempleo por un año, si al cabo de ese año no has conseguido un trabajo, entonces pasas a cobrar lo que es la ayuda mínima, la ayuda mínima es de unos… Me parece que ahora están unos 480 € por mes; eso es lo que cobra todo el mundo que necesita ayuda mínima. Ahora, tienes que ser muy negado en Alemania como para quedarte sin ningún tipo de ayuda o de subsidio, tenéis que ser alguien que se niegue a presentarse a una entrevista de trabajo, que se niegue a intentar hacer algún tipo de trabajo, así entonces sí que sí, te van recortando como penalización este subsidio, pero normalmente ese mínimo lo tienes para poder vivir.
Sergio Parla (SEAT): la pregunta mía está referida a la actividad que me toca representar qué tiene que ver con el tema del hotelería y que la compañera acotó que está totalmente cerrada en Alemania y quería preguntarle sobre los salarios que negociaron los sindicatos en esa parálisis de actividad. ¿Qué negoció el sindicato en reducción salarial con respecto a cuando estaba en actividad el trabajador?
Angélica Jiménez: En cuestión de la hotelería… a ver… yo soy del sindicato del metal, nosotros representamos a las empresas del sector del metal, del textil y la madera y el sindicato es lo suficientemente fuerte y está lo suficientemente bien implantado y estructurado como para negociar salarios buenos. En el sector de hotelería es más complicado, el sector servicios está muy atomizado, el sindicato es importante en Alemania, pero claro no llega a todas las unidades locales. Aquí hay mucho delito familiar, sobre todo en la parte, digamos… de Baviera a los Alpes y todo eso, hay muchos hotelitos familiares que no están organizados porque todo lo lleva la familia, entonces también podrían ir a la regulación de jornada, y la compensación respectiva, pero ahí hay muchos trabajadores que trabajan con contrato parcial o con salarios precarios, con contratos precarios, suelen ser personas cuyo ingreso no es el ingreso principal que entra en la familia, entonces hay mucha gente que ha perdido el trabajo y ha perdido los ingresos y ha tenido que pedir ayuda, la subsistencia ¿no?, porque las unidades de los hoteles no podían contratarlos. Entonces no te puedo decir cuánto, qué porcentaje o como han negociado esos salarios porque es un sector que está muy diversificado, porque están los grandes hoteles que ahí si tienes buena representación sindical y hay una negociación buena de lo que sería una reducción de jornada eso sí que seguramente que llegan también el 85% de sus ingresos, luego hay toda una serie de hoteles más pequeños que están más diseminados por el territorio Alemán, ahí probablemente habrán perdido todos su trabajo hasta que se vuelva a reiniciar la actividad económica.
Victorio Paulón (UOM VC): Angélica quería preguntarte cómo está la semana laboral en Alemania, en cuántas horas, y si siguen mirando la reducción de la jornada laboral como fuente de generación de empleo, tema que aquí en Argentina nos cuesta mucho instalarlo. Nosotros hemos avanzado en muchos aspectos, hay un movimiento sindical históricamente fuerte, importante, pero hay temas que nunca los abordó institucionalmente. Seguimos teniendo la jornada laboral de 44 horas. No se discutió seriamente esa posibilidad. Hoy hay algunos sectores, algunos compañeros, que lo están priorizando, porque cada hora que se reduce son cientos de miles de puestos de trabajo que se generarían y que prevemos que al final de la pandemia, más la recesión de la cual ya veníamos antes de la peste que nos ha dejado el gobierno de Macri, abordar el tema o generar empleo, bajar la tasa de desocupación, no va a ser fácil. Me interesaba ese aspecto ya que en su momento, fueron de los primeros ustedes que encararon la pelea por la reducción de la semana laboral.
Angélica Jiménez: la semana laboral, lo que es la media en el país, son las 40 horas semanales; en el sector del metal tenemos la semana de 35 horas. Nos llevó pelearlo durante muchos años llegar a 35 horas a la semana, pero hay otros sectores, por ejemplo el de servicios, el servicio de cuidado, por ejemplo; todos los cuidados a los ancianos, a los enfermos, donde hay horarios más largos y también ahí, digamos, que se trabajan horas que no se declaran, a trabajadores precarizados a veces les hacen trabajar más horas de las que están estipuladas en el convenio pero no las declaran. Todo lo que es, por ejemplo, construcción, lo que son subcontratas, -como ahora que está habiendo un escándalo bastante grande con los mataderos de animales donde se descuartizan los cerdos, porque ni mantienen las condiciones de higiene… mantienen a los trabajadores en casas a donde viven hacinados de tal manera que se contagia uno se contagian todos-; digamos… en este tipo de sectores que están poco controlados, donde los sindicatos no están bien implantados no solo se trabajan más horas, incluso por convenio, sino que también se trabajan horas no declaradas, entonces la pelea de nuestros compañeros en sector servicios o de la construcción, es implantarse, convencer a la gente para poder estructurar estos sectores que están tan atomizados y tan precarizados.
La jornada laboral sigue siendo tema, y será tema cada vez más; nosotros ya tuvimos en el último convenio colectivo que firmamos, un suplemento que pagan los empresarios y ese suplemento lo puede convertir la gente que tiene niños pequeños o tiene parientes enfermos o trabajaba turnos, podían canjear ese suplemento por 8 días adicionales al año libres para poder atender a niños pequeños, a los enfermos y poder recuperarse los que trabajan a turnos ya que desgasta mucho a la persona. Es que cada vez nos es más difícil, con lo de la globalización y la competencia tan fuerte que hay a nivel internacional, negociar aumentos salariales, pero lo que cada vez nos están exigiendo más nuestros propios afiliados es que reduzcamos la jornada laboral, que digamos el ritmo de trabajo se ha hecho tan fuerte, tan intenso, que no aguantan. Todos nos dicen “de dinero ya estoy bien, yo con lo que gano, los ingresos que tengo, ya puedo vivir, lo que necesito ahora es tiempo libre para poder recuperarme porque me agoto y porque no puedo conciliar mi vida familiar con mi vida laboral”. Entonces los trabajadores cada vez más jóvenes nos están exigiendo cada vez más que reduzcamos la jornada laboral porque para ellos es importante la conciliación familiar e incluso llegará un momento en que las empresas de alta cualificación tendrán que buscar trabajadores cualificados y una de las opciones que tendrán que ofrecerles son horarios flexibles en favor del trabajador, hasta ahora siempre cuando se hablaba de flexibilidad era flexibilidad en favor del empresario y ahora los jóvenes empiezan a poder decir “no, no… yo quiero tener unos horarios de tal manera que por la tarde pueda cenar con mis hijos”, entonces reducir la jornada laboral va a ser un tema de futuro, perdón, de futuro no, de presente! los jóvenes nos lo están exigiendo ya… y será un tema también con respecto a la digitalización, porque hay algunos ámbitos de trabajo donde se van a poder estandarizar muchas tareas como por ejemplo todos los trabajos de oficina, todo lo que se puede hacer mediante formularios estandarizados, ahí se podrá reducir personal o sea que se van a perder puestos de trabajo; para poder compensar esa pérdida de puestos de trabajo lo que tenemos que hacer es reducir la jornada para que más gente pueda seguir manteniendo su puesto de trabajo. Será un tema que los empresarios siguen resistiendo mucho, ahora con lo de la crisis económica del coronavirus dices que estamos tan mal que tendremos que ampliar los horarios de trabajo y nosotros les estamos diciendo “no no… es que así se pierden puestos de trabajo, lo que hay que hacer es reducir la jornada”. Esa pelea es la pelea clásica que llevamos años batallando con los empresarios, pero es un tema importante que va a seguir siendo importante de aquí al futuro.
Marcelo Mena Muñoz (Asijemin): mi pregunta está referida a la minería, el metal, sector al cual, como vos, pertenezco. Nosotros estamos viendo siempre lo que es la participación del trabajador, las comunidades, el medio ambiente, cómo Alemania aborda estos temas? con qué tecnología, con qué criterios, la ciudad, en las comunidades con los trabajadores y las empresas, qué tipo de controles? me interesa saber y entender cómo ustedes abordan esa temática del medio ambiente, acá tenemos una resistencia bastante fuerte con respecto a la actividad minera por su impacto ambiental y nosotros queremos aprender cómo tomaron estas estas problemáticas en sí y en la comunidad del trabajador.
Otro tema que nos interesa es saber cómo participa el trabajador dentro de una empresa, cuál es el rol que cumple, más que nada apuntando a lo socio laboral y estaría bueno, en algún momento, conversar sobre las nuevas tecnologías y el desarrollo industrial, temas en los que obviamente Alemania tiene un avance importantísimo.
Angélica Jiménez: En Alemania hay cada vez menos minería o sea las últimas minas ya se cerraron. Fue un acuerdo a escala europea, incluso las últimas minas se tenían que cerrar en el año 2018 y ahora los últimos trabajos que están haciendo son para poder desmantelar las minas y dejar por ejemplo bombas de agua vaciando los túneles y todo eso hay que dejarlo preparado para que no sea un peligro para la comunidad, no? pero las minerías en Alemania ya no están en actividad y lo que es la siderurgia también se va reduciendo; este sector también quedará reducido a una mínima expresión porque la competencia del exterior es muy fuerte, es más barato traer el mineral de afuera que extraerlo de Alemania…
Además, lo que sí notamos es que hay bastante resistencia a lo que es la industria; ahora tenemos grandes movimientos de jóvenes ecologistas que quieren que haya poca contaminación, que haya poca destrucción del medio ambiente. Teníamos todavía minas de carbón, pero al aire libre, y ese carbón de hulla se quema para las centrales térmicas, para generar energía, también estamos cerrando este sector de actividad; pero tuvimos el año pasado unas peloteras increíbles porque se ha montado una mina de carbón de hulla muy moderna, que apenas contamina y todo eso, pero claro, se nos echaron encima todos los ecologistas diciendo que no se podía seguir apostando por esa fuente de energía porque es obsoleta, que genera CO2 y contribuye al cambio climático. No sólo eso, sino que en otros sectores industriales -no sólo estos clásicos de contaminación cómo es la minería o la siderurgia-, sino en otros sectores de la industria, estamos encontrando muchas reticencias a la hora de tener industrias cerca que puedan dañar el medio ambiente, entonces ahora la Asociación de la Industria Alemana está haciendo campaña de imagen para convencer a la población de que estamos invirtiendo mucho en industrias limpias, en industrias que a pesar de la actividad fabril pues tengan unos filtros y estén montadas de tal manera que contaminen poco, dañen poco, e intentar convencer a la población de que los puestos de trabajo industriales son puestos de trabajo de calidad, con buenas condiciones y salarios y que la región necesita también actividad económica para poder subsistir, para poder vivir… entonces en esas peleas estamos , pero cada vez se ve con más escepticismo la actividades industrial, el movimiento ecologista es muy fuerte en Alemania los jóvenes están muy implicados en esa batalla.
Y en Alemania, lo que es la participación de los trabajadores en la empresa es muy importante, tenemos además derechos laborales muy fuertes que de alguna manera cubren esa participación de los trabajadores y de los sindicatos. En la empresa tenemos lo que se llama la cogestión alemana que en varios ámbitos de lo que es la actividad en la empresa nos permite influenciar mucho en cómo se organiza el trabajo, cómo se negocian los turnos, cómo se negocia formas de trabajo… si se introduce un nuevo sistema informático, una nueva máquina, todo lo que tenga un efecto directo sobre el trabajador y la organización de trabajo, el empresario necesita la aprobación del Comité de Empresa para poder ejecutarlo, si no lo aprueba no se puede ejecutar, lo mismo a la hora de desarrollar horas extras y todo eso… el Comité de Empresa tiene unos derechos de cogestión muy fuertes y los sindicatos están muy implicados en estos comités de empresa, muy organizados.
Todo lo que son cuestiones de personal, como despidos, contrataciones, etc. el comité de empresa debe ser consultado. No podemos impedir que se despida o se contrate, pero sí tenemos que ser consultados y luego hay todo lo que son las decisiones económicas, ejemplo: si se cierra una planta, si se cierra una parte, un departamento, si se traslada y todo eso, ahí no tenemos congestión, no podemos impedirlo, lo que podemos hacer son las armas clásicas del sindicalismo de salir a la calle y pelear o intentar ir a los tribunales. Este tipo de cosas no podemos impedir, ahí el empresario tiene capacidad para decidir y ejecutar.
Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande) Lo que te preguntaría… con el cambio de la matriz energética, con lo que están dejando: las minas, el carbón… y están pasando a matrices renovables y a otro tipo de matrices, habrá una gran cantidad de gente desempleada, ¿qué piensa hacer el gobierno de Alemania con toda esa gente, dónde piensa distribuirla?
En este proceso de cierre de todo lo que es la minería y este tipo de sectores, como la siderurgia y todo eso, se ha ido planificando a lo largo de muchos años; ahí los sindicatos eran fuertes, sindicatos muy representativos y lo que han hecho es negociar y configurar el proceso de tal manera que se pautaron planes muy amplios, se iba reduciendo el número de trabajadores conforme se van jubilando y no se reponían y los que han quedado, más jóvenes, se va a intentar re colocarlos y también re cualificarlos o sea buscarle algún tipo de cualificación profesional afín, donde ellos puedan encontrar un trabajo. Ése va a ser uno de los caballos de batalla también del futuro, no sólo de lo que es minería -los sectores clásicos que se están reduciendo y se están cerrando-, sino también dentro del metal o de otro tipo de sectores estamos viendo que una parte de la producción se va a ir perdiendo. Entonces el caballo de batalla también -junto a la reducción de jornada-, será la capacitación de tal manera que ellos puedan seguir manteniendo su empleabilidad, ya sea hacer una capacitación básica, muy buena, muy amplia, que les permita reorientarse conforme vayan cambiando todo lo que son los nuevos procesos industriales, pero también cuando se pierda esa actividad, que ellos puedan de alguna manera complementar su capacitación y puedan encontrar un trabajo en otro sector, en otro tipo de empresa.
Esa es la pregunta del millón, la digitalización hará que se pierdan muchos puestos, pero también van a generar otros. Hay empresas donde se está viendo que, por ejemplo, la función clásica que tenían montadores… estoy hablando los montadores que usan una especie de carretilla, de esas que levantan pallets. Resulta que a los montadores los organizaron con una tablet de tal manera que ya no tenían que ir a la empresa a buscar las herramientas y el que gestionaba les decía: tú tienes que ir al cliente A, tú tienes que ir al cliente B… ya todo eso se ha digitalizado, de tal manera que los montadores están desayunando, miran en la Tablet y en la Tablet dice “tienes que ir al cliente A, ellos iban al cliente A”, la máquina le decía “me tienes que cambiar el aceite, me tienes que cambiar el tornillo…” o sea que ni siquiera había una persona en el cliente A que era el que decía “hay que cambiarle aceite a esa máquina”, o el montador tampoco tenía que buscar primero si es que faltaba aceite, sino que la misma le decía “me falta aceite”… Así que se perdieron un montón de trabajos, los montadores se tuvieron que cualificar, que capacitar para poder trabajar con estos instrumentos y lo que se dieron cuenta es que necesitaban formadores, capacitadores que les enseñaran estos nuevos sistemas informáticos a los trabajadores, les enseñaran a trabajar con ellos o sea que redujeron el número de montadores pero tuvieron que aumentar el número de formadores.
El problema es que no lo sabemos… es que este proceso se está produciendo una forma muy rápida, pues si se produjera lo largo de 20 años, podríamos ir planificando poquito a poco, pero se está produciendo con una velocidad cada vez mayor.
Lo que hay que hacer es buscar qué tipo de actividad podemos encontrar para esta gente y también lo que vamos a tener que cambiar son los sistemas de capacitación, porque no puede ser -y eso lo vemos también en Alemania-, que una persona antes hacia su capacitación, empezaba a trabajar y estaba 30 años trabajando en lo mismo, ahora no; no necesitabas volver a aprender, nada más tú ibas adaptando tus conocimientos al avance tecnológico de tu mismo puesto de trabajo. Ahora, yo lo veo en compañeros alemanes que le dices “tú tienes que volver a la escuela porque tienes que volver a aprender otra cosa, para encontrar un puesto de trabajo”… les da pánico, porque tienen la idea de la escuela donde los van a humillar delante de la clase o es alguien que les va a poner notas y si no saca el examen y saca la nota x va a suspender y le van a echar la bronca.
Tenemos un sistema escolar también en Alemania que traumatiza mucho a la gente, los presiona mucho. Vamos a tener que desarrollar también un sistema de capacitación que ayude a la gente, que la fomente, que los haga curiosos, que les despierten las ganas de aprender y la curiosidad por conocer nuevas cosas; claro, es muy probable que a los trabajadores que ahora tienen 50, 55, 57 años, les llegue tarde todo esto que estoy diciendo… además, hasta que se puedan implantar va a tardar, no? pero para esta gente lo que habrá que buscar es algún tipo de ayuda social, de apoyo económico, para que no quede sin cobertura o buscar algún tipo de actividad donde se puedan ocupar. A los jóvenes, a los que van viniendo ahora, habrá que capacitarlos de esta manera, que no le tengan miedo a aprender cosas nuevas, porque no puede ser que se pierda tanta capacidad humana, tanto talento humano, simplemente porque la actividad va avanzando, nosotros lo que estamos viendo es que no vamos a poder frenar esos cambios, esos cambios nunca los hemos podido frenar, entonces lo que lo que hay que hacer es gestionarlos de tal manera que nuestra gente no se quede en la cuneta, no sé quede al margen.
Leandro Mena (APA) : Angélica lo que vos venís planteando en cuanto a que tenemos que subir la vara y capacitar a nuestros jóvenes porque esto viene avanzando, llegó para instalarse y sí… tenemos que buscar los métodos de cómo capacitar a nuestros jóvenes. Mi pregunta está dirigida a cómo está la actividad aeronáutica en Alemania después de la pandemia, cómo se está reactivando esta actividad y cómo está el tema de Lufthansa; sé que el Estado intervino… saber cómo está encaminada esa parte.
Angélica Jiménez: Cuando se paró todo lo que era turismo y ya no había vuelos a ninguna parte, Lufthansa perdía un montón de dinero por cada hora que no volaba, de tal manera que el Estado le va ayudar con nueve mil millones de euros, que eso es mucho dinero, muchos ceros. La comisión europea le ha dicho que tiene que ceder algunos derechos de aterrizaje y partida de los aeropuertos de Frankfurt y Munich, donde está su estación base y ahí pues entra y sale, es la que más representada está, tiene que dejar parte de esas licencias de salidas a competidores, pero bueno es algo con lo que lo Lufthansa puede vivir perfectamente. Aclaro que en principio, es una línea de crédito o sea cuando Lufthansa vuelva a generar beneficios tiene que ir devolviendo ese dinero al Estado alemán; no sólo ha pasado en Alemania sino también en Francia con el Air France, me parece que el estado español también va ayudar a Iberia. Claro, con el parón del turismo y el parón también muy grande de todo lo que son los viajes de negocios; el parón de la actividad en general y el cierre de fronteras que hubo entre los diferentes países, hizo que sobre todo el sector aeronáutico quedará muy parado, ahora que se empieza a retomar poco a poco el turismo también se empezará a retomar lo que son los vuelos y todo eso, pero sí ha habido ayudas millonarias, multimillonarias para Lufthansa y para otras compañías aéreas.
Gustavo Guzmán (SOEP Misiones). Mi pregunta Angélica es ¿Cómo interactúan como sindicatos con la sociedad para tener una visión de trabajador industrial y no una visión ambientalista? creo que la pregunta de Marcelo Mena de mineros se relacionan, porque creo que son actividades que tienen mucha incidencia en el medio ambiente, así como nosotros preservamos el trabajo de calidad y queremos que las industrias sean menos contaminantes, quería saber ¿cómo ustedes trabajan articuladamente con la sociedad en Alemania?
Lo de interactuar sindicatos y sociedad lo estamos haciendo de diferentes maneras: nosotros éramos el sindicato que estaba muy próximo al Partido Socialdemócrata. Somos un sindicato donde tiene cabida todo tipo de posición política menos los extremos, tanto lo de extrema izquierda como la extrema derecha no pueden ser afiliados de IG metal pero dentro de lo que es el abanico -sin los extremos-, tenemos dentro de nuestras filas gente que es del Partido Socialdemócrata, de la Democracia Cristiana, tenemos gente que es de los Verdes, mucha gente de la izquierda, entonces tanto la izquierda como el Partido Socialdemócrata son los que más contactos tienen con nosotros como sindicato. Últimamente, lo que hemos intentado buscar, es el diálogo con el partido Verde, el partido ecologista, de tal manera que hemos intentado hablar con ellos… “nosotros no estamos en contra de respetar el medio ambiente, de la ecología, lo que queremos es hacer una industria sostenible y en eso estamos dispuestos a dialogar con vosotros a buscar un punto de encuentro”. ¿Cómo podemos encontrar una industria sostenible, que esté basada en energía renovable y que entre dentro de una especie de economía circular donde se reutilicen los recursos y no se pierdan? Con el partido de los Verdes lo estamos iniciando y también con jóvenes y ONGs. de carácter medioambiental. Hemos hecho varias mesas de diálogo con esas ONGs. y estamos intentando buscar puntos en común, es difícil… porque claro, sobre todo los grupos ecologistas jóvenes nos ven como dinosaurios y como, digamos, demasiado pegados a los empresarios que quieren beneficio a costa del medio ambiente; pero, de alguna manera, estamos intentando comunicarles que nosotros también estamos interesados en tener aire limpio, en tener un medioambiente que sea sostenible, en no quemar y pulverizar los recursos porque también estamos interesados en que nuestros hijos tengan un futuro. Entonces esos intereses son comunes, vamos a buscar una línea común de actuación para poder cambiar este sistema económico que es destructivo, tenemos que reconocerlo, no es sostenible… como sigamos trabajando así en un par de generaciones aquí no habrá quien viva, no? Entonces tenemos un interés común, ahora se trata de buscar el camino para llegar a esa actividad industrial sostenible que queremos lograr todos, ésa es la forma en la que estamos intentando enfocar este este tema con la sociedad.
Santiago Sanz (FeTIA MdP), respecto de la reducción de la jornada laboral que proponían los jóvenes, porque obviamente acá contrasta con el discurso de los empresarios y de las cámaras, de alargar la jornada laboral para un mejor salario…
La reducción de la jornada laboral de jóvenes… eso funciona sobre todo en los puestos de trabajo de alta cualificación; tenéis que tener en cuenta que en Alemania la población está envejeciendo mucho, hay pocos jóvenes, estamos empezando a tener una evolución demográfica negativa, de tal manera que en algunas empresas de alta cualificación empiezan a faltar jóvenes, empieza a faltar el recambio. Hay muchos mayores que se están empezando a jubilar, pero no hay una cantidad equivalente de jóvenes que pueda sustituirles, de tal manera que ya hay algunas profesiones específicas donde falta mano de obra.
¿Cómo puedes ser atractivo en esta lucha ahora por la bolsa de trabajo cualificada? ¿Cuál es uno de los atractivos que tú puedes ofrecer? salarios o jornadas atractivos, jornadas flexibles que sean de alguna manera compatibles con la vida familiar. Pero esto no se da en todos los trabajos, por ejemplo en el sector servicios los jóvenes se hartan de echar horas, hay más oferta de mano de obra. En los sectores que nosotros representamos sí que empieza a ver falta de mano de obra y los que vienen ahora pueden negociar porque hay escasez de gente cualificada, pero donde hay abundancia de mano de obra los empresarios siguen siendo muy reticentes a reducir la jornada laboral. Ahí estamos en una situación parecida como la vuestra.
Santiago Mackinnon (Sin. Salto Grande): Mi pregunta es puntual, en Argentina se ha hablado mucho de la ayuda del Estado a las empresas que tengan problemas económicos por causa de la pandemia, y se debate mucho el tema de participación accionaria del Estado en la empresa (Santiago se refiere al caso Vicentin); es un tema que fue muy debatido y se puso como ejemplo en muchos medios a Alemania y otros países de Europa que lo están haciendo ¿es así? muchas gracias.
Angélica Jiménez: Si, es así, por ejemplo en Lufthansa va a participar el Estado sin tener que intervenir o sea, habrá una parte de compra de acciones… pero hay otras empresas donde sí lo hará, uno de los apoyos que ha ofrecido el Estado es participar de la empresa hasta que se reflote para evitar que se pierdan, porque suelen ser empresas de sectores esenciales y no te puedes arriesgar a que a que el tejido Industrial se rompa; entonces si el Estado está comprando acciones en este período de crisis, nunca estatizando del todo, sino simplemente un porcentaje concreto para evitar que esas empresas o quiebren o sean adquiridas por alguien de fuera.
Eduardo Menajovsky (FeTIA Nac.): Eduardo primero hizo un repaso por los más de 15 años de relación con la DGB enfatizando la solidaridad y la cooperación que recibimos a través del instituto de Formación. “Tenía pensado dos preguntas como cierre, una ya está contestada de forma ejemplar, con mucha claridad, a través de las respuestas a las preguntas de los compañeros, y estaba referida al impacto en el empleo y esa orientación a subsidiar a las empresas de innovación y como actúa el sindicato frente a las contradicciones que planteaba.
La otra está referida a la vida interna de sindical… cómo lo resuelven, lo estamos viviendo acá, es el caso de IndustriALL… el desafío de renovación que tiene y la traba que impone esta parálisis, ustedes suspendieron congresos, asambleas, entiendo que también suspendieron elecciones. Nosotros también, tenemos algunas batallas muy importantes, como la que estamos enfrentando en el Sindicato del Neumático, cuya renovación de autoridades está congelada. Esto en el tiempo también tiene su impacto en la vida y en la acción del sindicato sobre las políticas públicas, y también tiene su impacto sobre si este proceso se da en algunos lugares y otros no, por ejemplo IndustriALL ante la elección de autoridades de su nuevo comité ejecutivo que se había planificado para este año, aún no se sabe si se hace este año o se suspende. ¿Cómo han proceso, si lo han discutido?
Nuestras unidades tienen bastante autonomía, ellas deciden si posponen o se atreven a hacer en forma virtual, en plan congreso, para elegir la directiva local. A nivel nacional ya se renovaron autoridades en octubre. Ahora todas las actividades que movilizaban mucha gente han quedado canceladas. Hemos tenido muchas jornadas con los comités de empresas, de sectores, por ejemplo el sector de la maquinaria donde teníamos una jornada para debatir las políticas estratégicas de los próximos meses, todo eso se ha cancelado, todas las actividades de prevención, etc. Pero las grandes actividades están canceladas hasta noviembre, esas grandes jornadas de 50 – 100 personas canceladas, luego se verá…nos volcamos mucho a las video conferencias, como ésta. Y el instituto de formación y capacitación sindical lo mismo, organizan seminarios virtuales con temas de pandemia, protocolos, qué instrumentos tienes, cómo hacer tu trabajo como representante de los trabajadores en este contexto de pandemia, etc. A pesar de todo se notan las consecuencias, porque nosotros hemos perdido 30 mil afiliados, eso significa menos ingresos, menos dinero para el trabajo sindical. Los trabajadores que pierden el empleo no están obligados a desafiliarse, pagan una cuota muy baja, 3 o 4 euros… una cosa así. A pesar de todo se dan de baja, y eso significa menos actividades y menos estructura. También que tenemos que adaptarnos ya que no podemos contratar más personal. El aporte de los afiliados es del 1% del salario bruto, pero tenemos aproximadamente un 20% que cumplen jornada reducida por lo tanto pagan una cuota más baja. Eso va a suponer algo así como 20 millones menos en el año de dinero para poder hacer actividades, hacer el trabajo, y nos tenemos que adaptar, aprovechar más los recursos, viajando menos… que los sindicatos locales se coordinen mejor entre sí hay que repensar el trabajo del sindicato que sea igual de efectivo, pero con menos personal, con menos recursos, con menos posibilidades de realizar actividades. Por un lado tenemos mejores instrumentos, pero bueno… los webinarios no lo es todo… (risas).
Luego del agradecimiento de todos resumido por Pedro Wasejko, comprometiéndola para una nueva charla en cuanto sea posible, esta vez para avanzar sobre las nuevas tecnologías y la industria 4.0. Angélica se despidió, ya era muy tarde en Alemania.
“Me despido estoy a vuestra disposición”.
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SITUACIÓN DEL EMPLEO DURANTE ABRIL 2020, EL PRIMER MES DE PLENA VIGENCIA DEL AISLAMIENTO PREVENTIVO OBLIGATORIO.
/en Noticias de la FETIA2020_06 EIL empleo, despidos, suspensiones
El movimiento sindical y Vicentin
/en Noticias de la FETIALos abajo firmantes en representación de un amplísimo y diverso espectro de organizaciones del movimiento sindical argentino expresamos nuestro respaldo a la decisión adoptada por el presidente Alberto Fernández de proceder a la intervención del grupo Vicentin y abrir la vía judicial y legislativa para evitar el vaciamiento de esa empresa.
Creemos que esa determinación avalada por la Constitución Nacional y las leyes vigentes es justa y necesaria:
-Porque debe garantizarse la continuidad de las fuentes de trabajo y de los salarios de más de 6000 trabajadores y trabajadoras del grupo y aproximadamente 20.000 que de manera indirecta dependen del mismo y que desde hace meses padecen una angustiosa situación de incertidumbre.
-Porque no se puede aceptar que como consecuencia de la irresponsabilidad de un puñado de depredadores quede un tendal de miles de pequeños productores agrícolas en situación de quebranto.
-Porque el mandato electoral que el pueblo argentino le confirió con su voto a las autoridades nacionales, harto de las prácticas de los poderosos que financian campañas para comprar privilegios, es preservar los recursos de la banca pública. Y el grupo Vicentin que recibió durante el gobierno de Alianza Cambiemos 18.000 millones de pesos es el caso testigo de esa delincuencia de guante blanco con la que se debe terminar.
-Porque se trata de una empresa que por ocupar un lugar estratégico en la producción de alimentos en una etapa crítica como la que hoy estamos afrontando debe ser rescatada y preservada del proceso de concentración extranjerización.
Firmas que lo suscriben: en el documento adjunto.
el_movimiento_sindical_y_vicentinFuente: CTA
CULMINÓ EL PROGRAMA DE FORMACIÓN INTERNACIONAL DE JÓVENES DE INDUSTRIALL Y FES.
/en Noticias de la FETIADavid Pereyra, secretario de Juventud de la FeTIA, nos informa que el pasado 10 de junio culminó el proyecto Industriall / FES (Fundación Friedrich Ebert) que estaba previsto llevarse a cabo la primer semana de junio en Alemania y que por motivo de la pandemia se realizó vía Zoom.
La reunión tenía como finalidad conocer la estructura sindical de Alemania, su historia y actual desarrollo. Además de presentar cada joven su PAS (Plan de Acción Sindical) que consiste en un proyecto personal, en donde cada uno planifica y desarrolla actividades para que los jóvenes de sus sindicatos se interesen en las actividades gremiales.
“La reunión virtual duró 5hs con todos sus integrantes de Latinoamérica y Alemania. Como participante de este proyecto, primero siendo anfitriones en Argentina, luego visitando y conociendo la estructura sindical en Brasil, y ahora por medio de Zoom conociendo la estructura sindical alemana, terminamos esta etapa con mucho aprendizaje en diferentes aspectos. Desde lo gremial el hecho de haber conocido las diferentes realidades en Latinoamérica nos desafía a seguir trabajando por la unidad de la región para superar los embates neoliberales que cercenan derechos”, dice David.
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«Hoy vemos cómo por la pandemia no sólo se modifican las formas de comunicarse y encontrarse si no que también se vuelve a poner en discusión los puestos de trabajo y su funcionamiento. En ese sentido vemos cómo a pesar de lo conseguido a través de años de lucha, muchas estructuras sindicales en nuestra región siguen siendo permeables frente a las crisis económicas lo cual pone en riesgo miles de puesto de trabajo».
En cuanto al Plan de Acción Sindical nuestro, presentamos una propuesta cuyo objetivo general es motivar a los jóvenes a participar dentro de sus sindicatos y en la FeTIA y específicamente, incentivar a los sindicatos afiliados a la Federación en las distintas regionales a la formación de secretarías de juventud que se aboquen a esta problemática de los jóvenes trabajadores”.
David agrega “De hecho habíamos avanzado aquí planificando charlas sobre algunos temas como “tecnología en el puesto de trabajo”, “Industria 4.0”, “Teletrabajo” y otros en dos regionales, pero el aislamiento preventivo, social y obligatorio nos obligó a posponerlas, esperamos poder retomar pronto esta iniciativa.
En lo personal conocí compañeras y compañeros que a pesar de las dificultades que enfrentan en sus puestos de trabajo son incansables luchadores, viví uno de los momentos más emocionantes de mi vida visitando el campamento Lula Livre en Brasil frente a la cárcel donde estaba el ex presidente compañero Lula da Silva.
Participaron trabajadorxs de Uruguay, Chile, Brasil, Colombia, Perú, República Dominicana y México y por Argentina, además de la FeTIA, también jóvenes de la CGT como Lautaro Nieto de FONIVA, Florencia Ponce de Smata y Belén Cañete de la UOM.
Por Industriall Global Union, Dominique Klawonn y Sarah Flores; Horst Mund y Angelica Jiménez de IG Metal (DGB); Marino Vani y Julieta Ávalos Abusharekn, de IndustriALL Regional. Kai Buchmann y Jens Beckmann hicieron de moderadores.
No es clasismo, es racismo
/en Noticias de la FETIAHablar de racismo en Argentina es un tema tabú, aun dentro del progresismo, pero ¿qué hace que hablar de racismo sea tan complejo? O, mejor dicho: ¿Qué hace que aun dentro del mundo de las “buenas personas” haya resistencia para hablar de racismo? Eso sin mencionar que aun en el mundo del arte, derechos humanos y el periodismo “bienpensante” las personas son blancas. Claro, ser blanco en argentina no es una traducción literal del ser blanco en EE UU, pero en algo sí se puede trazar un paralelismo, y es que el daltonismo racial no nos ayuda, la gente que no ve colores piensa que una buena acción enunciativa se traduce en equidad, y no, las políticas públicas se traducen en equidad real.
Un blanqueamiento histórico: un lavado de diferencias
El crimen de George Floyd fue el detonante social para que los medios de comunicación de toda América Latina estén con los ojos en el Norte, pero la violencia, los asesinatos y las torturas por parte de agentes estatales contra las personas racializadas no son ajenos al Estado argentino. El problema aquí fue que debajo del mito de los barcos, sumado al borramiento de las personas que habitaban desde el principio esta tierra a través de la canción del crisol de razas se produjo el blanqueamiento histórico. Existen numerosos mecanismos que anulan la posibilidad de reconocer que no es lo mismo tener un apellido indígena que uno italiano, que no es lo mismo ser marrón-indígena que ser blanco.
El racismo no es una cuestión homogénea que puede ser traducida literalmente a todos los contextos sociales, mucho mas teniendo en cuenta que América estuvo habitada por múltiples estructuras previo a la colonización y masacre. Los hijos e hijas de ese proceso, al menos en Argentina, experimentamos el borramiento de nuestro origen con el país, así también como el silenciamiento existencial, la presencia casi nula de personas con rasgos indígenas en espacios visibles de poder, arte, literatura, periodismo, televisión y academia. Esta foto del contexto es algo que debemos analizar, y debemos también preguntarnos por qué las personas que hablan de racismo en la Academia son blancas, por qué, a pesar de un movimiento feminista tan fuerte, las voces representativas son blancas, por qué, a pesar de que este gobierno es de todes, podemos contar con una mano les funcionaries que no son blancos.
Lo afro y lo indígena en Argentina
Entendemos lo afro como un concepto bastante firme, podemos enlazar la posibilidad del racismo con lo afro, al menos desde una construcción. Esto no sucedió con lo indígena, el concepto fue cercado al punto tal de entender que lo indígena es eso lejano, exótico. Que existe sólo en comunidades a las que llegan investigadores y móviles policiales, pero en la urbanidad también habitamos compartiendo ese origen en común, con historias de vidas similares, y, lo que es más complejo, con respuestas de estado similares, con un trato diferenciado en el acceso a derechos, con la presunción de otredad. El Estado argentino en el imaginario es blanco, incluso a veces pensamos que argentina es CABA y las capitales de las provincias son emulaciones de una Capital Federal. A veces parecería que lxs marronxs deberíamos pedir permiso, simplemente para decir que existimos.
¿Por qué hablamos de identidad marrón?
En mi experiencia personal, entenderme como sujeto racializado fue complejo. En la universidad pensaba que ciertas situaciones eran una particularidad que refería a mi clase o a un desfasaje cultural. Entrar al mundo de la sociedad civil de los Derechos Humanos en Argentina fue similar, la pregunta siempre fue por qué soy el único que no es blanco aquí; por qué soy el único con un apellido indígena sobre el que se adosa la nacionalidad boliviana como un pasaporte; por qué siempre hay una sombra de sospecha sobre mi profesión, sobre la posibilidad de robar; por qué los guardias me siguen en las tiendas; por qué un policía me trata diferente después de mostrar la matrícula de abogado. Ser parte de Identidad Marrón, tomar el color como lo evidente que todos sabían pero que yo no entendía, fue una forma de responder ante eso que parecía particular, pero era estructural.
Hablar de lo marrón fue sacarle la capa poética al color, dejar de hablar de cobrizo, tierra, canela, morocho, trigueño, bronce, para transformar lo velado en evidente, hablar de marrón era la respuesta al “negro de mierda” que tantas veces me dijeron a mí y a mis compañerxs. Es poder hablar del color que tienen las personas en las cárceles, en los empleos precarios, en el empleo doméstico, es agenciar nuestra existencia lejos de managers blancos que necesitan un sujeto tutelado de Derechos Humanos para darnos voz. Es hablar, siempre entendiendo que no somos los primeros, que hay una historia de mucha gente que luchó contra el racismo, que sintió la incomodidad que siento y que millones más sienten.
Hablar de lo marrón es entender que hay datos sobre asesinatos de la policía analizan género, edad, pero que no se habla de color. En los medios podemos ver que la mayor parte de los asesinatos a manos de la policía son a personas marrones-racializadas. La sombra de la sospecha por el color de piel se maximiza a la hora de actuar, a la hora de disparar. La policía detiene y asesina mayoritariamente a personas con la tez marrón. Los casos de muertes por parte de la policía en los que la víctima fue una persona blanca tuvieron especial atención de la prensa: Mariano Witis, Miguel Bru, Santiago Maldonado (donde los gendarmes pensaron que era un mapuche más), por citar ejemplos, nos hablan de la empatía selectiva social. Sin ir más lejos, ni a otro país, Facundo Ferreira, un niño de doce años, fue asesinado en 2018 por la espalda. Luis Espinoza, un trabajador rural, fue desaparecido por agentes policiales y asesinado, un crimen aberrante sobre el cual lo máximo que se llegó a decir es que era “violencia institucional”.
Hablar de lo marrón es entender que venimos de las culturas previas al genocidio indígena, es entender que tener un árbol genealógico es un privilegio, que tener archivos fotográficos y fílmicos es, en promedio, cosa de personas blancas, que la pobreza no es una casualidad sino que tiene una matriz racista, que no es solo una diferencia de clases, sino ir más al fondo y entender que por más que haya dinero, estatus, títulos, hay algo más detrás de esto, que querer encerrar el trato diferenciado en el clasismo es olvidar quiénes son los que “humanizan” a las otredades. Hablar de racismo es hablarles a las personas que piensan que las particularidades, las precarizaciones, los silenciamientos, los vacíos, la falta de representación, son una casualidad. Pero somos millones de personas caminando por las calles, en marchas, en todos los espacios de base, en la educación, somos millones de personas que la colonización no pudo exterminar.
Artículo publicado en Página/12
Pedro Wasiejko fue nombrado presidente del Consorcio Portuario de La Plata.
/en Noticias de la FETIACelebramos el nombramiento el día de hoy del secretario General de nuestra Federación y secretario Gremial de la CTA, Pedro Wasiejko, como presidente del Consorcio Portuario de La Plata en reemplazo de José María Dodds, a quien hoy pidieron la renuncia.
Mañana asumirá al frente del Consorcio de Gestión de la terminal capitalina, dependiendo de la Subsecretaría de Asuntos Portuarios, que comanda Juan Cruz Lucero, en el área del ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires a cargo de Augusto Costa.
Wasiejko se formó como ingeniero en la Universidad Tecnológica de Avellaneda, y estuvo al frente del Sindicato Único de Trabajadores de Neumáticos (SUTNA) durante los últimos tres periodos. Durante su mandato, el gremio logró el único convenio de participación de las y los trabajadores en las ganancias que existe en el país hasta hoy, e incorporar los Comités Mixtos de Seguridad e Higiene en el convenio colectivo.
Nuestro compañero y secretario General, ahora al frente del Consorcio portuario platense milita en el Frente Grande, que tiene como uno de sus principales referentes al intendente de Ensenada, Mario Secco, y fue candidato a senador en 2019 por el Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires. También tiene vínculos estrechos con el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi.
LA FeTIA RECHAZA EL NOMBRAMIENTO DE CARLOS BASTOS EN METROGAS.
/en Noticias de la FETIAEl Ing. Carlos Manuel Bastos fue nombrado director de Metrogas por la asamblea general ordinaria de accionistas de la empresa donde YPF es accionista mayoritaria. Rechazamos la presencia de Bastos en una empresa que presta un servicio público esencial, como es la distribución de gas natural y que fue privatizada en 1991.
Bastos fue secretario de Energía de la mano de Domingo Cavallo desde abril de 1991, responsable de las primeras políticas públicas en ese sector en la nefasta década de los 90´ y jugó un papel protagónico en la privatización de YPF, Segba y Gas del Estado. Fue quien decidió paralizar las obras de la central nuclear de Atucha II y de la hidroeléctrica Yacyretá. Es uno de los grandes referentes del neoliberalismo empresarial de lo que dio en llamarse “la patria financiera”.
Los trabajadores no olvidamos el enorme daño que hizo el país y a los/las trabajadores las políticas del menemismo y como lo recuerdan nuestros compañeros del Sindicato de Salto Grande (SIATRASAG), solo la masiva pueblada de la región de Salto Grande, quien movilizada “se expresó históricamente en la consulta popular del 14 de mayo de ese año, diciendo NO a la privatización de Salto Grande”, que era impulsada por Bastos y que hubiera afectado intereses de la provincia de Entre Ríos y perjudicado a la Argentina.
Reproducimos el comunicado de SIATRASAG:
Sindicato Argentina de Trabajadores de Salto Grande
A la Opinión Pública
El nombramiento de Carlos Bastos es la carta marcada de los noventa.
El Sindicato de Trabajadores Argentinos de Salto Grande (SIATRASAG), repudia el nombramiento del ingeniero Carlos Bastos en la empresa Metrogas; y expresa su preocupación por la incoherencia de dicha decisión a la luz de políticas que van en sentido contrario.
Los trabajadores, no olvidamos lo que significó para la sociedad la década del noventa, más aún en nuestra región; que movilizada, se expresó históricamente en la Consulta Popular del 14 de mayo de 1995, diciendo NO a la privatización de Salto Grande. Más del 90 por ciento de los votantes de la región, defendió una empresa estratégica para el Estado.
Los trabajadores tampoco olvidamos cuando en la ciudad de Paraná, junto a la Comisión de Defensa de Salto Grande; escuchamos con indignación, como Carlos Bastos sin ningún pudor pontificaba sobre los beneficios de la privatización de Salto Grande. “Si tenemos que construir un muro y dividir la represa lo vamos a hacer, que Uruguay haga lo que quiera, nosotros vamos a privatizar”, así, impunemente se expresaba el entregador Bastos.
Por eso, los trabajadores de Salto Grande, no comprendemos el nombramiento de Carlos Bastos como director de METROGAS. Las consecuencias de las políticas neoliberales, las sabemos y padecimos, no queremos volver a ese pasado que Bastos representa. La carta marcada de los noventa.
María del Rosario Sosa, Secretaria
Ángel Gabriel Machado, Presidente
Mondelez y los pecados del capital: avaricia y gula.
/en Noticias de la FETIAEn el lugar de la histórica Terrabussi, otrora empresa nacional emblemática extranjerizada durante el neoliberalismo de los 90, hoy está radicada Mondelez. ¿Qué es Mondelez? Una de las mayores corporaciones transnacionales de la alimentación, la mayor fabricante del mundo de golosinas, con facturaciones que rondan los US$ 35.000 millones, con presencia en más de 100 países y 100 mil empleados.
A pesar de tener espalda más que suficiente para soportar la crisis que genera la pandemia del Covid-19 no dudó ni un segundo en poner en riesgo la vida de sus trabajadores y sus familias, para producir más “golosinas”.
Esta empresa, amparándose en el decreto que permitía la producción de elementos esenciales, se estoqueó lo suficiente para producir a precios bajos y esperar el mejor momento para vender y también para estar mejor posicionada en la negociación paritaria que se aproxima. Para seguir sumando, amenaza con suspensiones y rebajas de salarios, pretendiendo además, seguir produciendo normalmente a pesar de haberse detectado un caso positivo de Covid-19 en el turno noche.
Ante este atropello, la Comisión Interna de las trabajadoras y trabajadores de Mondelez Pacheco, junto a sus compañerxs y el sindicato Stipa resistieron. Logrando la intervención del ministerio de trabajo de la provincia de BsAs frenaron la prepotencia patronal, quedando la continuidad de la producción supeditada a la realización de una reunión coordinada entre la autoridad sanitaria, el ministerio de Trabajo de la Provincia, la representación sindical y la dirección de la empresa.
Ante este hecho, queremos felicitar a los trabajadores por luchar por la Salud y la vida de todos. Son un ejemplo de lo que hay que hacer en tiempos tan difíciles.
También es necesario resaltar la intervención de un “Estado presente”, el ministerio de la Provincia de BsAs y convocar al resto de las áreas que tengan responsabilidad en el tema a que se sumen para aportar lo suyo (priorizando articular con los trabajadores y no solo con los grandes empresarios).
Por todo esto, la FeTIA-CTA apoya la lucha de los trabajadores en Mondelez poniéndose a disposición para lo que crean conveniente y los convocamos a impulsar juntos una serie de puntos básicos en función de fortalecernos como trabajadorxs en la lucha por nuestros derechos:
“La Salud no se vende, se defiende”
Marcelo Gallardo
Secretario General
Guillermo Carrera
Secretario Adjunto
Cecilia General
Sec. de Igualdad de Género
FeTIA-CTA Regional Norte, Buenos Aires
JUAN BLANCO BLANCO (CCOO) CON LA FeTIA.
/en Noticias de la FETIA“Voy a hablar de lo que está sucediendo en este contexto mundial de la pandemia del coronavirus y su impacto en el conjunto de la vida social, política y económica en Europa, un poco especialmente en España, pero me voy a referir al caso europeo.
Los sindicatos, las federaciones de la industria europea, estamos teniendo un impacto bastante intenso por lo que intercambiamos periódicamente las valoraciones que tenemos sobre ello. Hoy hemos tenido un encuentro de dos horas y media con el gran sindicato alemán de la industria, el IG Metall, para compartir el análisis que tiene el sindicalismo de clase europeo en este momento y lo que esperamos para el futuro.
Quería adelantar varias cuestiones que compartimos por la preocupación en este momento duro de la pandemia: el impacto sanitario en Europa está siendo muy fuerte, de manera especial en el Sur de Europa, hay un número de infecciones considerable que ha puesto de manifiesto un hecho que era poco imaginable en el conjunto del mundo para esa parte, teóricamente afortunada del planeta, que es la Unión Europea y es que con el volumen de infectados ha habido una crisis sanitaria aguda. Es decir, los sistemas sanitarios de los Estados de Bienestar desarrollados en la Europa Occidental, se han visto atenazados y desbordados por la pandemia.
Las camas de los hospitales, las UCIs (Unidades de Cuidados Intensivos) para atender la enfermedad, y un elemento muy importante, la salud de los propios profesionales de la sanidad, de lxs médicxs, enfermerxs, etc, ha naufragado en esta situación, con lo cual ha venido a poner de manifiesto el que unas décadas de políticas privatizadoras, de la austeridad, a partir de la crisis, muy especialmente de 2008-2010, en Europa, ha puesto contra las cuerdas al sistema de garantía de la salud pública, algo inimaginable en Europa.
Sé que no es fácil ejemplificarlo saltando el Océano Atlántico, pero aquí se ha presumido mucho y hemos presumido mucho de los mejores sistemas de bienestar social que se han visto quebrados en 35 días de impacto de una crisis sanitaria profunda. Esto ha llevado a que, fundamentalmente el sur de Europa, Italia, Francia, España, muy poquito Portugal (que ha tenido un impacto mucho más leve afortunadamente), hayamos acusado de una manera muy especial todo este proceso infeccioso, pero también en el Norte de Europa. Por ejemplo, algunos países como Gran Bretaña, Inglaterra, se han visto sumidos en una crisis sanitaria bastante caótica, sobre todo dirigido por una derecha neoliberal que no solamente había privatizado el conjunto de los servicios públicos, sino que además priorizó políticamente la aparente dicotomía, la aparente disputa de prioridad entre la salud y la economía.
El caso británico pone de manifiesto, a nuestro entender, y hoy los compañeros del sindicalismo alemán también lo reconocían así, que no hay tal dicotomía, que no hay posibilidad de salud económica sin salud sanitaria, y que por tanto las políticas de los gobiernos conservadores europeos, de la derecha de Austria, Gran Bretaña, Hungría, Holanda, que han priorizado la economía por delante de abordar la crisis sanitaria, hoy se encuentran en una situación calamitosa, de dificultades profundas. Es algo que nos viene a mostrar al sindicalismo europeo en general, que no hay una frontera nítida entre las condiciones de la salud pública y de las condiciones sociales y políticas de salud y las perspectivas económicas, porque si la crisis sanitaria cunde, las estructuras de asistencia y de bienestar social colapsan, no existen condiciones mínimas para una reconstrucción económica a partir de esta crisis.
No se puede esperar mucho de Europa
Yo decía el otro día en una reunión con compañeras y compañeros de otros países latinoamericanos, que no se podía esperar mucho de Europa y lo decía en el siguiente sentido. Una buena parte de los estados europeos depositamos en el proyecto de una unión política, económica y monetaria, toda una esperanza de estructura política, de capacidad de reacción económica por la igualdad, y por un desarrollo competitivo basado en la innovación y no en la opresión de los derechos, “buena parte del sueño europeo”, y en estos momentos la pandemia lo que está poniendo de manifiesto, es que no solamente en la crisis del 2008 la reacción europea fue muy flaca, muy pobre, y no consiguió más que aportar políticas de austeridad que nos llevaron a pérdidas de derechos y a situaciones económicas difíciles, sino que en este momento concreto, en Europa lo que hay es una reacción profundamente micronacional. Hay un retorno a los Estados nacionales en detrimento del espacio político común europeo y esto es un riesgo que además está muy impulsado desde la derecha más conservadora, incluso desde la regeneración de las extremas derechas fascistas, las nacionalsocialistas alemanas, las fascistas italianas, las franquistas españolas, etcétera.
Hay un renacer de un nacionalismo que piensa con aquel dicho de “cómo va lo mío, cómo garantizo lo mío”. El enemigo siempre es el de afuera, el enemigo siempre es el otro.
Esto está potenciando la emergencia de fuerzas que confluyen, que son de diverso sentido. Hablando ayer con los compañeros de Bélgica, de Francia, y hoy con los compañeros de Alemania, todos coincidimos con que hay una confluencia entre fuerzas del populismo de la derecha, fuerzas de pensamientos absolutamente fuera de lo contrastable, de lo científico y están confluyendo en los valores que trata de emerger la extrema derecha clásica europea.
De principios del siglo pasado que nos llevó al traste (dos guerras mundiales y etc. etc.) en este momento tenemos el mismo riesgo impartido a lo largo de Europa. Frente a esto estamos viendo una ligera reacción, impulsada desde dos palancas, dos pilares básicos. De una parte es la existencia en algunos países de coaliciones de gobierno que están priorizando abordar la crisis sanitaria e identificar qué recursos económicos de ámbitos europeos se requieren para la salida posterior de la crisis, y por otra parte un grupo pequeño de gobiernos de la izquierda que están priorizando la intervención directa sobre la crisis sanitaria y amortiguar el efecto sobre el mundo concreto del trabajo.
Y aquí son pocos los países, pero se están haciendo políticas de muchísimo interés. Es el caso de Portugal, de España, y es el caso más reciente, limitado, pero supongo que el compañero Stefano habrá comentado la semana pasada, el tema de Italia, y algún otro país, e incluso la propia coalición de gobierno alemana, donde participa la derecha conservadora, pero también la el Partido Socialdemócrata alemán, están tratando de impulsar.
Esto se basa fundamentalmente en dos pilares nacionales y en una exigencia europea. Los pilares nacionales son los de construir con distintas dimensiones un especie de escudo social, protector, de la crisis inmediata y para ello, por ejemplo en el caso de España, se han habilitado dos mecanismos concretos. Uno es la de una figura en el mundo laboral, que son los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTES). Esto es que, basándose en motivos de fuerza mayor como los que actualmente existen, las empresas se pueden acoger a períodos largos, en los que se suspende la actividad laboral negociada y acordada siempre con los sindicatos en la empresa, para reducir el tiempo de trabajo de una parte de la plantilla para que otra parte de la plantilla esté inoperativa por las condiciones de salud, o del mercado, determinado por la fuerza de grado mayor. Y entre la empresa y el Estado, firmado por los sindicatos -hasta el 30 de junio-, se acogen a la garantía del 70% del salario neto de los trabajadores y las trabajadoras de esas empresas.
A su vez, se pone en marcha una iniciativa parlamentaria en la cual se incrementa el papel del seguro de desempleo, de la prestación económica por desempleo, para todas aquellas personas que pasen por esa situación, incluso para las personas autónomas que pueden recurrir a créditos sin intereses para estos períodos.
Fondo de Reconstrucción Europea
Estas son las prácticas de una parte, que están partiendo de posiciones concretas de los gobiernos de la izquierda en Europa, pero a su vez, lo que es una reivindicación del sindicalismo europeo, global, y de los partidos de la izquierda, es que estamos pidiendo la conformación inmediata de lo que se llama “Fondo de Reconstrucción Europea”. Consiste en que el Banco Central Europeo dote un recurso en tres momentos distintos por un total superior al de millón de millones de euros en las tres fases.
La primera fase sería: 500 mil millones de euros para dirigirlos a subvenciones, no a créditos, no volver a incurrir en el error a nuestro entender, de la crisis de 2008, que fueron créditos con cargo a la deuda de los Estados y luego supuso la necesidad de políticas de austeridad y “austericidio”, sino que sean unos recursos económicos de gran impacto, en no más de un año, en tres pasos distintos, pero para subvenciones, no para créditos sobre la deuda pública. Porque si van a la deuda pública, los Estados tienen necesariamente que hacer ese eufemismo del neoliberalismo, que se llaman los ajustes, que no es ni más ni menos que cargar la crisis sobre las espaldas de las clases más desfavorecidas como ya sucedió en el período 2008-2010.
Este es el planteamiento que en estos momentos mantenemos en Europa.
Hemos denotado también dos elementos claves y que en el sindicalismo europeo estamos discutiendo. Ya tenemos un primer borrador que lo vamos a tratar de trabajar durante las próximas semanas, dentro de IndustriAll de Europa, y es lo siguiente:
En Europa, lo que se acusa es también una gran dependencia de los insumos básicos. Ha habido una deficiencia de productos y de equipos básicos en los sistemas sanitarios, en los sistemas de atención a esta crisis, en general. En buena parte derivados de una fórmula concreta de la globalización, que es la externalización de producciones en la persecución estricta del máximo lucro, de la máxima obtención de beneficios y debilitando la capacidad central de generar innovación, y de generar productos de cercanía para la seguridad ciudadana, la seguridad en la salud, en la movilidad, en las condiciones de vida, trabajo y eso es una acusación bastante grave a la propia fórmula concreta de globalización que se ha dado, pero lo es también hacia el propio modelo industrial.
La estructura industrial, basada en grandes transnacionales de matriz europea, grandes transnacionales europeas, que han descentralizado, en cadenas de valor a lo largo del planeta, partes de sus procesos productivos, de todas sus redes de contratación, etc. y que plantean en estos momentos problemas muy serios. Además problemas que en el sindicalismo debemos discutir de manera abierta, porque son contradictorios para las organizaciones sindicales.
Existen cadenas de suministros, de sectores de la siderurgia, o el automóvil, donde la propia multinacional tiene una capacidad importante y pacta con los Estados esas cadenas, pero hay otros sectores de actividad, donde todo ese concepto de la cadena de valor, que yo lo dejaría en lo de “cadenas”, casi aludiendo a los filósofos de hace ya unos cuantos siglos, cadenas de cadenas, es por ejemplo, sectores como el textil.
En este momento, la situación es la siguiente. Las grandes marcas, propietarias de la grandísima industria del textil, tienen su sede central en Europa, Estados Unidos, Japón, en el 83% de los casos. El 83% de las marcas del textil, pertenecen a estas tres regiones del planeta. Tienen de mano de obra directa para fabricar sus productos, aproximadamente, el 4% de ella, es decir, el 96% de la producción de vestido, calzado y demás productos que resumimos en el sector textil, son cadenas de proveedores de las grandes marcas.
La situación que tenemos, por ejemplo, son los centenares de miles de despidos que está habiendo en la zona del sudeste asiático, donde se produce aproximadamente un tercio de toda la ropa que vestimos en todo el planeta. De mi propio jersey, de los vuestros, más de un tercio. Pero hablando con la oficina regional de IndustriAll de América Latina-Caribe, hemos estado haciendo algunas aproximaciones a los problemas de este sector y también del sector de componentes del auto, en toda la zona centroamericana. Son miles de empleos los que se están perdiendo de la subcontratación de las marcas americanas. Esto es un problema que nos tiene que llevar al sindicalismo internacional, a plantearnos la necesidad, que de cara a la perspectiva de salida de esta crisis, tenemos un desafío importante.
Creo que los sindicatos nos debemos mucho a nuestra afiliación y nuestra afiliación es nuestra gente cercana. Son las empresas en las cuales tenemos capacidad de influir de manera directa, pero también (si tenemos posibilidades) con gobiernos políticamente sensibles a las materias sociales, a las materias de las relaciones laborales, como existe en este caso en España y también en Argentina; pero, para mí, no estamos sentados en buscar soluciones en el retículo nacional. Eso es muy importante y muy necesario, pero creo que una parte del desafío importante con el que nos vamos a encontrar, una vez que esta crisis de gran impacto en la salud la vayamos superando, será la de encontrar mecanismos de cooperación internacional, para el conjunto de las economías, para el conjunto de los sistemas productivos, pero también para el conjunto de nuestros derechos laborales.
Debemos estar preocupados desde España con lo que ocurre en la industria del neumático en la Argentina que son dos o tres grandes multinacionales, que tienen un volumen importante de empleos. Qué ocurre con las grandes marcas del automóvil europeas, que tienen su centro y su industria de componentes de autos, en países como las de las hermanas y hermanos de Argentina.
Creo que la dicotomía entre salud y economía es una verdad del neoliberalismo. Es uno de sus valores fuertes, y por tanto es uno de los engaños al conjunto de la humanidad.
No hay salud sin igualdad. No hay salud sin condiciones de vida dignas. No lo hay sin salarios dignos. No lo hay sin romper desigualdades como las que nos han llevado a vivir de manera tan desafortunada una crisis de estas características. No hay recuperación económica sin contar con quien está manteniendo, aunque sea tan duramente, en condiciones tan precarias, el actual pulso económico.
Otras ideas que dispararon las preguntas
En el tema del Fondo de Reconstrucción Europea. “La cuestión de abordar crisis, tan inimaginables como ésta, nos lleva a pensar qué nos ha pasado en la crisis anterior. En la crisis anterior, en el caso europeo, se constituyeron fondos para salir de ella, pero que eran créditos y el crédito genera deuda.
Por ejemplo, los países del Sur de Europa tenían porcentajes de deuda pública sobre el producto interior bruto entre el 60 y el 80% antes de la crisis. Cuando pasó la crisis tenían el 100% de deuda pública sobre el PIB, porque es una forma, por ejemplo, en el caso de España, salimos de la crisis perdonándole a los Bancos 60000 millones de euros. Los bancos recibieron el crédito, sanearon, dieron créditos para recuperar la actividad privada y cobraron los intereses. Ha pasado la crisis y pasamos a tener casi 6 millones de desempleados en España, con lo cual cada desempleado lo que estaba haciendo era pagar una parte de los 60.000 millones de euros a los bancos, porque eran créditos.
Incluso ayer el gobierno francés y el gobierno alemán, asumían la necesidad que el Fondo de Reconstrucción en Europa, en este contexto, vaya dirigido vía subvenciones. Que no tengan un retorno con un tipo de interés y que no graven la deuda de los países, porque si los países se endeudan, entraríamos en lo que ahora mismo está sucediendo. Entraríamos en la necesidad de hablar de la política fiscal, de los impuestos, porque si nos vamos a endeudar más, el Estado necesitará tener más ingresos. Si tenemos que asistir la crisis, el Estado necesitará recursos para asistir la crisis y eso solamente se puede hacer aumentando los ingresos del Estado por la vía de los impuestos, la vía fiscal.
Gran parte de las manifestaciones que se están produciendo en las dos últimas semanas en Europa de la extrema derecha en la calle, con los símbolos fascistas de hace décadas, están impulsadas por el anuncio de que hay que hacer una reforma fiscal, para conseguir dos cosas: una, que cuando una empresa quiere acogerse a un expediente de regulación temporal de empleo, hay que verificar previamente que no paga sus impuestos en paraísos fiscales. Eso es algo que en España ha dolido, a la extrema derecha y al conjunto de la derecha. ¿Cómo el Estado va a subvencionar directamente a una empresa que cotiza en paraísos fiscales, que no paga los impuestos en el país?
Esto es algo muy importante. Las asociaciones empresariales deben tener esa perspectiva. Es una de las bases importantes para que en Europa sea viable plantearse un Fondo de Reconstrucción sobre las subvenciones. Que no sean créditos, pero que estén basadas en relaciones fieles, leales, y que por tanto, abandonemos el endeudamiento de los países y abordemos inversiones directas de estas características, con este tipo de Fondos de Reconstrucción Económica. Porque tienen todo ese calado. No es solamente para que no haya deuda pública de los Estados, es para que no haya estas prácticas que hacen inviable las reconstrucciones económicas, y hacen muy fácil el argumento de la derecha, de “todo el mundo va a lo suyo menos yo que voy a lo mío”.
Esa es la privatización neoliberal clásica, que ha imbuido a todas estas clases aparentemente medias que se pueden esconder las declaraciones de Hacienda, los tributos, porque no hace falta un Estado social.
Sin embargo las capas populares deberíamos ser las primeras en reivindicar eso, que sin impuesto no hay médicina, no hay enfermeras, no van a atender a nuestro padre, a nuestra madre, en la residencia de mayores con condiciones dignas. Para el sindicato es muy importante y lo es también para los centros de trabajo. No hay posibilidad de recuperación de la empresa sin un compromiso de la empresa. Nosotros somos los primeros en buscar subvenciones para recuperar la actividad productiva pero en esos términos. Por ahí va un poco la idea que el sindicato trata de lanzar del sentido de Fondo de Reconstrucción Europea. Nos alegra además, que algunos gobiernos, incluso de la derecha, como el caso alemán o el francés, estén potenciando esto en el ámbito de la Unión Europea”.
Sobre el Teletrabajo
“Para la regulación del teletrabajo tenemos muy poquitos acuerdos, de carácter sectorial y algunos acuerdos de grandes empresas. Que hayamos impulsado una guía de estas características (http://fetia.org.ar/el-teletrabajo-vino-para-quedarse/), viene motivado precisamente por haber puesto en común con otros compañeros de otros países, en este caso lo hemos hecho con compañeros franceses y suecos, la necesidad de precisar condiciones para la negociación y llevarlo al ámbito de la negociación concreta su plasmación. Hay una petición en el Parlamento Europeo de Legislación de urgencia en Europa sobre el teletrabajo, pero llevará un tiempo. Vivimos de acuerdos concretitos. Nosotros además de la guía, lo que sí querríamos es haceros llegar también algunos convenios concretos, acuerdos específicos que regulan tiempo de trabajo, disponibilidades, productividad, etc, y que posiblemente van más allá de las condiciones de salud, ergonómicas, y marcan algunas características como es algo muy importante en otras actividades como en el trabajo del sector de tecnología de la información y las comunicaciones, como es el propio concepto de tiempo y trabajo y su regulación. Qué capacidad tiene el propio trabajador para conocer su disponibilidad de tiempo de trabajo. No solamente qué disposición pone la empresa, sino cómo el trabajador puede medir su propio tiempo de trabajo.
Hay algunos acuerdos en el caso de Telefónica y en Hewlett Packard, creo que ha tenido otro acuerdo y que os haremos llegar por si son de actualidad para negociaciones concretas o para negociaciones.
Nacionalización de algunas empresas
Se le preguntó en relación a que en el marco de la pandemia, podría impulsarse en Europa la nacionalización de algunas empresas, por ejemplo empresas aéreas. ¿Qué hay de eso? ¿Estas políticas serían viables?
Blanco expresó sus reservas respecto a esto, “es verdad que se empezó a hablar de ello pero en principio apareció como una simple *publicidad*, si bien ha ido cobrando otro sentido. Tenemos pendiente de comprobar si así será. Últimamente quienes más han hablado de este tema son los gobierno alemán y francés, pero el gobierno alemán no ha movido una pieza en este especie de juego de ajedrez. Sí el francés que ha ampliado su capital accionario en varias empresas, fundamentalmente en empresas públicas, en las que el gobierno tiene un 15 o 20%. Han invertido para cubrir problemas de liquidez, pero también en previsión de inversiones inmediatas, por ejemplo es la línea aérea Air France, donde el gobierno aumentó su capital accionario.
Esto provocó que otras empresas plantearan al gobierno que se les aplicara el mismo tratamiento de manera muy directa para afrontar los problemas de liquidez. Otro ejemplo es Renault “ha invertido para fortalecer su cuota nacional, pero en paralelo ha declarado que esa compra de acciones apunta a que la reestructuración no afecte a las fábricas francesas. En estos casos la palabra nacionalización puede tener el sentido de fortalecer las estructuras nacionales, no necesariamente públicas, apuntando a un propósito más electoralista, porque Renault seguirá siendo mayoritariamente privada, podemos pensar que está comprando votos porque el discurso es “los franceses primero”.
Para Blanco no se están dando pasos serios. “No vemos políticas de nacionalización de cosas que se han privatizado… un ejemplo es el transporte en Alemana, que siempre ha sido un modelo de servicio, llevan unos años en que no anda tan bien y se retrasan los trenes, se habla de volver a nacionalizarlos, al menos una parte de la red de cercanía y esto sí sería interesante porque no nacionaliza para competir con nadie sino para garantizar un servicio público. Esta nacionalización no ha dado un paso más allá. En Europa, una de los sectores más privatizados son los de la sanidad, servicio que antes era público… Algunos gobiernos no necesariamente de izquierda, están empezando a impulsar la idea de fortalecer el sector público con inversión directa del Estado. Y esto tal vez lleve a la renacionalización de algunos servicios públicos como la sanidad y en el transporte, pero… sinceramente tengo muchas dudas”.